Sánchez reclama mayor cooperación entre China y la UE en su primer día de viaje oficial: estas serán todas sus paradas

El viaje oficial de Pedro Sánchez a China ha comenzado como se esperaba, con el presidente del Gobierno aprovechando el agitado contexto internacional para reivindicar los lazos entre la Unión Europea y el gigante asiático. No es casual, pues Sánchez es desde hace tiempo el principal adalid de que, ante el rumbo incierto del barco de Donald Trump, España y el resto de Europa se aseguren unas buenas relaciones comerciales y diplomáticas con China y otros centros de poder alternativos a Estados Unidos.

Durante su visita, el líder del Ejecutivo va a a conocer a empresarios, científicos y diplomáticos chinos, y a visitar algunas de compañías e instituciones más importantes del país. Todo ello hasta el miércoles, aunque el plato fuerte tendrá lugar este martes, con el encuentro entre Pedro Sánchez y el presidente chino, Xi Jinping, en el Gran Salón del Pueblo de la capital.

La agenda de este viaje es un fiel reflejo de los objetivos, que se resumen en tres: mayor cooperación, mejores relaciones diplomáticas y acuerdos comerciales. Todo ello con el objetivo de que España represente la ruptura con los prejuicios de Washington, que desde hace años acepta sin cuestionar Europa. Un objetivo que no solo tiene implicaciones diplomáticas e históricas, sino que podría abrir la puerta a una oportunidad comercial.

Con el tablero del orden mundial recibiendo constantes sacudidas, el mercado de las materias primas podría ser uno de los principales quebraderos de cabeza del futuro inmediato. Y este es un contexto en el que las necesidades de los países occidentales podrían relegar a la propaganda estadounidense a un segundo plano.

Sánchez da el primer paso: «Construir una relación basada en el respeto mutuo»

Sánchez ya ha dejado entrever que esta será la tónica de su viaje en su primer discurso, que ha dado este lunes en la Universidad Tsinghua de Pekín justo antes de participar en un encuentro con expertos en relaciones internacionales. El presidente, ante los estudiantes pekineses, ha defendido las relaciones con China y reivindicado el papel diplomático de España en el contexto actual. Como es habitual en él, lo ha hecho desde la defensa del multilateralismo, cada vez más cuestionado: «Por primera vez en la historia contemporánea, el progreso germina de forma simultánea en varios lugares del planeta», ha dicho.

El socialista no ha eludido las diferencias entre China y Occidente, pero va más allá de la confrontación de bloques que promueve Estados Unidos y pide tender puentes: «La propuesta de España es clara: construir una relación basada en el respeto mutuo«, defiende. Y la clave está en normalizar esas relaciones, que Sánchez describe de la misma manera que las que España y el resto de Europa mantienen con otras potencias: «Un respeto que nos permita cooperar en todo lo posible, competir en lo que sea necesario, y gestionar nuestras diferencias cuando estas resulten inevitables».

Para ello, Sánchez propone que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el único organismo de la ONU que dicta resoluciones vinculantes para los países, sea más representativo, y tengan más peso en él regiones como el llamado ‘sur global’. Además, el presidente ha abordado la guerra comercial que propugna Estados Unidos, y ha animado a China a abrirse al mundo para paliar sus consecuencias. Sánchez ha recordado que la Unión Europea ha firmado acuerdos con 25 países e incrementado un 80% sus importaciones de nuevos mercados en el sur: «Necesitamos que China haga lo mismo, que se abra, para que Europa no tenga que cerrarse», defiende Sánchez.

Las siguientes paradas de Sánchez en China

Al terminar su discurso, el presidente ha pedido a China que se implique más en el contexto internacional y exija el fin de la guerra en Ucrania, Líbano e Irán. Tras esto, Sánchez ha recibido la Cátedra honoraria de la Universidad de la Academia China de las Ciencias, una ocasión para reflejar el objetivo de reivindicar la cooperación con el país también en el ámbito científico y universitario.

Y también el económico, pues la agenda del día terminará con la visita del presidente a la sede de Xiaomi, el gigante chino de la telefonía movil, en la que estará junto a su fundador y CEO, Lei Jun. Sánchez trata de atraer inversiones a España, además de abrir el mercado chino a las empresas de nuestro país. Esto lo hará también los próximos días, cuando participe en encuentros con inversores -el martes- y con empresas innovadoras chinas -el miércoles-, tras lo que se reunirá con el presidente de la Cámara de Comercio UE-China, Jens Eskelund.

Pero sin duda el día de más significado político y diplomático del viaje será el martes. A partir de las 11:15 horas de la mañana -las 5:15 en horario peninsular-, Sánchez mantiene un encuentro con Xi Jinping. Ambos líderes se saludarán en el Gran Salón del Pueblo, la sede de la Asamblea Popular Nacional -el parlamento chino- y el lugar que destina a actividades ceremoniales el Gobierno de la República Popular, ubicado en la  Plaza de Tiananmén.

Tras esto, el presidente chino ofrece un banquete oficial a Sánchez, tras lo que el mandatario español comparecerá ante los medios de comunicación en torno a las 7:30, hora peninsular. Tras esto, seguirán las actividades de la parte política del viaje, en las que Sánchez asistirá a una ceremonia de bienvenida en el Gran Salón del Pueblo, oficiada por el primer ministro Li Qiang. El socialista se reunirá con él y con el presidente del Comité Permanente del parlamento nacional del país, Zhao Leji, tras lo que se producirá una firma de acuerdos sucedida de otro banquete, este presidido por Qiang.

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Trump se compara con Jesucristo tras cargar contra el Papa: «A León XIV le gusta el crimen»

La Administración Trump no solo sorprende por las políticas que lleva a cabo a nivel internacional, en materias como la inmigración y la economía o en el ámbito social, sino que la manera de gestionar la comunicación y las redes sociales del presidente estadounidense resulta especialmente llamativa, además de preocupante para muchos. 

Campando a sus anchas en Truth Social, la imitación de Twitter que creó para evitar que el contenido de sus publicaciones fuera limitado por las normas de la comunidad, Donald Trump ha dejado en las últimas horas distintas imágenes que muestran cómo aborda la comunicación en esta red social, en la que deja desde mensajes relativos al mandato de su gobierno hasta ataques a quienes se postulan en contra de sus política, pasando también por enigmas que pueden tener que ver con acciones que tendrán lugar en el futuro cercano.

Así, durante este fin de semana el mandatario estadounidense ha cargado en su perfil de Truth Social contra el cantante Bruce Springteen, quien se ha mostrado en distintas ocasiones en contra del político republicano, al igual que, por ejemplo, ha dejado un montaje fotográfico en el que se puede ver una imagen de la Trump Tower en la Luna. 

No obstante, uno de los momentos del fin de semana lo ha protagonizado el POTUS al compararse con Jesucristo. Sí, Donald Trump publicaba en esta red social otro montaje fotográfico; sin embargo, en este se le veía caracterizado como el mesías del cristianismo y se le presentaba curando a un enfermo mientras aparecía rodeado de soldados del Ejército.

La publicación de esta imagen ha resultado sorpresiva para muchos usuarios de las redes sociales, que han dejado mensajes en los que expresaban preocupación, por ejemplo, al entender que «la humanidad no sufra otra guerra mundial depende de este psicópata inestable».

No obstante, este montaje fotográfico no ha resultado especialmente llamativo por lo que representa en sí mismo, sino que ha llegado momentos después de que el propio Trump arremetiera contra el Papa León XIV. Así lo hacía a los pies de la escalera del Air Force One, donde aseguraba que no cree que esté haciendo un buen trabajo. Es más, subrayaba que al máximo representante del catolicismo «le gusta el crimen» y criticaba que esté «preocupado por el miedo».

El Papa se posiciona contra la guerra de Irán

En los últimos días,  León XIV ha criticado con firmeza la postura de Estados Unidos en la guerra contra Irán. En sus intervenciones más recientes, calificó como “inaceptables” las amenazas contra el pueblo iraní y advirtió que ese tipo de retórica solo alimenta el odio y la escalada del conflicto.

El pontífice ha denunciado además lo que llamó una “ilusión de omnipotencia” por parte de las potencias implicadas, señalando que esa mentalidad está agravando la guerra y alejando cualquier solución pacífica.

En el plano moral y religioso, insistió en que “Dios no bendice ningún conflicto” y que ninguna causa justifica la muerte de civiles inocentes, rechazando implícitamente el uso de argumentos religiosos por parte de la Casa Blanca.

León XIV, ha hecho repetidos llamamientos al diálogo, a la negociación y al alto el fuego, lo que ha generado tensiones con el presidente Donald Trump, quien ha respondido criticando duramente al Papa. 

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Génova 13, sede de la corrupción del PP que Feijóo mantiene mientras se desmarca de Kitchen

En la semana judicial frenética que acontece estos días, uno de los focos principales se cierne sobre esta primera fase del juicio sobre la Operación Kitchen y, por ende, también sobre Génova. El Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo se desmarcó este lunes, ante el inicio del juicio de la mayor trama de corrupción de España, de lo acontecido allá por 2013 en adelante, cuando se gestó la presunta trama de corrupción en la cúpula del Ministerio del Interior durante el mandato gubernamental de Mariano Rajoy que espió al extesorero del partido, Luis Bárcenas.

“El PP del 2026 no es ni Kitchen ni Gürtel”. En estos términos, la cúpula actual de Feijóo se desmarcó de las operaciones que antaño tuvieron lugar en Génova 13 y que ahora son objetivo de ardua investigación en la Audiencia Nacional, con más de 100 testigos, acusados de renombre del que fue el Gobierno de Rajoy y un proceso que, previsiblemente, se extenderá hasta finales de junio.

En clave de reacción al comienzo del juicio este lunes, desde Génova condenaron cualquier caso de corrupción, dejando en manos de la justicia las decisiones pertinentes y defendiendo que “los culpables paguen los actos que hayan realizado”, sin entrar en detalles quiénes son los sentados en el banquillo: el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y su número dos y secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, además de cargos policiales y el excomisario José Manuel Villarejo.

Esta postura vino defendida por el vicesecretario general de Economía del PP, Juan Bravo, quien además señaló que Feijóo “no tiene a nadie de su equipo implicado en causas de corrupción”, tampoco mientras fue presidente de la Xunta de Galicia –época en la que se sitúan los hechos presuntamente corruptos-. Al tiempo, contrapuso la postura de su partido con el PSOE, al que acusó de “insultar, señalar a jueces y hablar de lawfare”, realizando al tiempo alusiones sobre el caso de Koldo y Ábalos.

“Yo no soy el juez ni el responsable para decir quién es inocente y quién es culpable. Lo que tenemos que hacer es dejar trabajar a la Justicia, no insultarles, no llamarles rojos con toga o no hablar de lawfare, sino respetar su trabajo y a partir de ahí cada uno deberá asumir sus responsabilidades”, defendió Bravo al ser preguntado por si confía en la inocencia tanto de Rajoy como la antigua secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien estuvo imputada en la Kitchen junto a su exmarido durante un mes.

“El PP tapando al PP”

La posición actual de la dirección de Génova contrasta con que fue, precisamente, en Génova 13 donde se fraguó el germen de la trama de corrupción que no solo se ciñe a Kitchen, sino en especial al caso Gürtel.

Según sentenciaron fuentes de Ferraz con motivo del inicio del juicio, definieron la trama Kitchen como “el PP utilizando el Ministerio del Interior, jueces, fiscales y policías para destruir las pruebas de su propia corrupción. No es un caso aislado, es un exceso puntual”, reprocharon, reiterando al paso que esta fue “una operación organizada desde el poder para tapar la Gürtel, el PP tapando al PP con los aparatos del Estado”.

Las fuentes socialistas apuntaron el foco así a la propia sede de Génova 13. “En el primer piso, los sobres de la Gürtel”, comenzaron enumerando, recordando que el PP ha sido “el primer partido condenado por corrupción” en la historia democrática de España. Por consiguiente, “en el segundo piso, el Ministerio del Interior destruyendo las pruebas de esa corrupción”, mientras que en la planta superior, “el Ministerio de Hacienda investigado por vender el Boletín Oficial del Estado (BOE)”, en clara alusión al exministro Cristóbal Montoro y otra de las piezas bajo investigación por su despacho Equipo Económico. Por esta retahíla de razones, desde Ferraz definieron en “tres plantas, un mismo edificio y un mismo método” el escenario “pasado y presente” que rodea al PP.

En el plano actual, al mando de Feijóo, las fuentes socialistas criticaron que la formación conservadora continúa “intentando hacer lo de siempre: tapar, generar ruido y señalar a otros, porque los de Feijóo no afrontan casos aislados, sino su propio sistema”. En este punto, enumeraron la lista de las últimas décadas: “Corrupción económica con la Gürtel. Corrupción policial con la Kitchen para tapar la Gürtel. Corrupción legislativa con Montoro vendiendo el BOE”.

Mientras acontece este escenario, reprocharon, Feijóo cumple cuatro años en el liderazgo del PP “sin condenar ni uno solo de los casos de corrupción de su partido, sin pedir responsabilidades, sin dar explicaciones”. En estos términos, reiteraron que, bajo su punto de vista, el silencio de Génova “no es neutralidad, es complicidad” porque “el que calla, otorga”.

Continúa el juicio sobre Kitchen sin imputar a Cospedal

Cuando se cumplen dos días desde que comenzó este juicio de pleno calado político, tanto la Fiscalía como la Audiencia Nacional han descartado suspender el juicio oral, tal y como pedían las defensas de los acusados por supuestos defectos en el proceso de instrucción de la causa; así como la imputación de Cospedal y su exmarido, el empresario Ignacio López del Hierro –ambos citados como testigos próximamente-, como pidió la acusación popular del PSOE.

En la primera sesión, las defensas de los acusados solicitaron la anulación del juicio por supuestos defectos en el periodo de instrucción, esgrimiendo motivos como la falta de competencia del tribunal para juzgar los hechos, la prórroga “injustificada” del secreto de sumario o la falta de conexión, a su juicio, entre la pieza Kitchen y el caso Tándem, el nombre de la macrocausa relacionada con Villarejo. También reclamaron la anulación de pruebas clave como archivos de audio supuestamente grabados por Villarejo que habrían dado lugar a la investigación judicial, aduciendo que fueron obtenidas de forma ilícita y no se ha podido concluir su veracidad.

Los socialistas, por su parte, reclamaron la suspensión del juicio y la retroacción de las actuaciones para imputar a Cospedal y su exmarido -que llegaron a estar imputados en 2021, aunque tan sólo un mes, y para quienes finalmente se archivó la causa- y, de ese modo, indagar en la “conexión política” de la supuesta trama, y también el llamamiento del PP como partícipe a título lucrativo.

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El mapa de los frentes abiertos de Trump: Irán se atraganta, ruptura con MAGA y Epstein, al acecho

La tensión en el ambiente se puede cortar con un cuchillo en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Mientras el fantasma del impeachment sobrevuela la residencia presidencial, a su inquilino y presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se le acumulan las controversias tanto en clave internacional como en clave interna, sin que ninguna termine de resolverse y mientras su popularidad desciende incluso entre sus acólitos. Venezuela, Groenlandia, Irán, la OTAN, el movimiento MAGA, Epstein… los frentes abiertos son cada vez más numerosos para el líder republicano, que está teniendo, en este 2026, el año más polémico desde que asumió la presidencia estadounidense por primera vez en 2016.

Donald Trump comenzaba el año con la detención y encarcelamento del expresidente venezolano, Nicolás Maduro, con el fin de hacerse con el control del petróleo del país e instaurar una figura más afín a sus intereses en la dirección nacional, como la de Delcy Rodríguez. No supuso estrictamente un cambio de régimen, pero sí un cambio que hizo que los intereses del imperio estadounidense se impusieran en suelo venezolano. A ello, le siguieron las amenazas de anexionarse Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca, país miembro de la OTAN y de la Unión Europea, que tuvieron que desescalarse desde el raciocinio ante un líder que se creía con derecho a todo. De fondo, continuaba el genocidio palestino, respaldado desde Washington. ¿La cuarta línea de batalla? La guerra de Irán, un conflicto que muchos estadounidenses rechazan, en un país que jamás supuso una amenaza directa para Estados Unidos, y que solamente obedece a los intereses regionales de Israel, al ver en Teherán el único contrapeso posible a sus ansias expansionistas regionales y a sus planes de ocupación, ya sea a través del propio poder iraní o por la actividad de Hezbolá.

Pero esto, por si fuera poco, no es todo. A las pulsiones imperialistas y la clave internacional se suman los problemas internos: la desunificación del movimiento MAGA, que hasta ahora acostumbraba al seguidismo ciego a las acciones del presidente estadounidense, pero que ahora ha encontrado puntos de desacuerdo, especialmente tras el conflicto en Irán, y los archivos de Epstein, que sitúan a Trump como presunto partícipe de la trama de abusos de menores, prostitución infantil y otros abusos muy graves dirigidos por el depredador sexual que les da nombre. Todas estas controversias convergen, a su vez, en el año en el que se celebrarán las elecciones mid-term, es decir, las elecciones generales que se efectúan el martes siguiente al primer lunes de noviembre en el punto medio de la legislatura. En esos comicios se eligen los 435 escaños de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y 33 o 34 de los 100 del Senado de Estados Unidos. Las previsiones vaticinan un importante batacazo de los republicanos a vista de las recientes acciones de Donald Trump y de los problemas acumulados durante los últimos meses.

Irán, los vaivenes de paz y el choque con la OTAN

Las conversaciones para la paz entre Estados Unidos e Irán se han ido sucediendo durante las últimas semanas, pero sin un horizonte claro. Los bandazos han sido constantes, sin que esté claro si la situación va a desescalar finalmente o si la reapertura del conflicto va a estar sujeta a los designios del republicano. El punto más acuciante de estas conversaciones ha sido, indudablemente, la reapertura del estrecho de Ormuz, por ser un punto clave para el comercio mundial de petróleo. Recientemente, el líder supremo Mojtaba Jamenei, ha asegurado que el tránsito en este enclave geográfico entrará ahora «en una nueva fase», coincidiendo, además, con la presión de Donald Trump sobre los aliados de la OTAN, a quienes reclama movilizarse en su favor y que han decidido no hacer seguidismo automático a este conflicto.

Por un lado, el hijo del antiguo líder de los ayatolás, asesinado en uno de los primeros ataques de Washington y Tel Aviv en la guerra, exponía este jueves en que su país «buscará reparaciones completas e implementará una nueva fase de gestión en el estrecho de Ormuz», Prueba de esta nueva fase en Ormuz son los datos extraíbles de Marine Traffic, la plataforma de seguimiento del tráfico por esta vía, además de The Times of Israel, señalando que, por primera vez desde el bloqueo, ha circulado un petrolero que no es de procedencia iraní por estas aguas, sino que se ha tratado de un buque de Gabón rumbo a India. No obstante, Jamenei advertía que no permitirá su utilización «a los criminales que atacaron a Irán» y, por ende, «no renunciará a sus derechos», aunque recordó que su país «no busca la guerra». En estos mismos términos, Jamenei advertía con la venganza ante el asesinato de su padre: «Exigiremos una indemnización por todos y cada uno de los daños infligidos, así como el precio de sangre pagado por los mártires y la compensación por los heridos de esta guerra», defendía.

En lo que concierne al papel de la Comunidad Internacional en este conflicto, Trump se reunía este miércoles con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que dio un ultimátum a los aliados para desplegar medios militares sobre el estrecho de Ormuz. Trump sigue esperando «compromisos y acciones concretas» para garantizar la navegación y tránsito seguro sobre este enclave del Golfo Pérsico, a pesar de que muchos Estados miembro se han desmarcado del conflicto. Washington amenazó, a su vez, con abandonar la OTAN ante su «decepción» con los aliados al no haberse sumado estos países a sus designios militares sobre Irán.

El alto el fuego, a su vez, se diluye entre las nuevas amenazas que va pronunciando el republicano: advertía esta semana que la parte iraní «pagará por el cierre del estrecho de Ormuz». En una reciente comparecencia, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, matizaba en múltiples ocasiones que el alto el fuego «está supeditado a la apertura del estrecho de Ormuz». «Esperamos que lo hagan de forma rápida y segura, sin ningún tipo de dilación. La prioridad del presidente y del equipo de negociación es la apertura del estrecho de Ormuz. Vamos a esperar que el estrecho se abra y que las negociaciones de Islamabad (capital de Pakistán) lleguen a buen puerto para alcanzar la paz», un encuentro que se producirá entre las partes diplomáticas este fin de semana. Del mismo modo, las conversaciones pacíficas quedan bajo cuestión al escuchar a Leavitt decir que fue la parte estadounidense la que rechazó la contrapropuesta diseñada por Teherán: «Los iraníes presentaron un plan de diez propuestas que no eran aceptables y hemos descartamos, la tiramos literalmente a la basura. Habéis mentido los periodistas sobre estas propuestas. Nosotros hemos obligado a Irán a sentarse a la mesa de negociación y que presenten un plan mucho más razonable, que era una base de negociación viable, 15 propuestas, entre ellas, que se ponga fin al programa de enriquecimiento de uranio, no aceptaremos que tengan un plan nuclear». Todo está en el aire y nada está claro en este sentido.

Críticas desde el movimiento MAGA

El ideario del universo Make America Great Again (MAGA) solía regirse por el seguidismo ciego a todo lo que diga y haga el actual inquilino de la Casa Blana. No obstante, con la ofensiva de Estados Unidos sobre Irán han cambiado las tornas, y se ha generado un cisma difícil de apaciguar: voces de renombre dentro del movimiento político se han posicionado en contra de esta incursión militar. El motivo no es otro que la razón de ser de la ‘Operación Furia Épica’ choca frontalmente con la esencia del gran eslogan de MAGA: «America First». Las voces críticas afean que el América primero queda en agua de borrajas si las ambiciones se centran en la política exterior, y más aún, arrastradas por los intereses de otro país.

Bajo este telón de fondo, distintas voces de peso dentro del movimiento han rechazado abiertamente sumarse a la postura belicista. La que fuera congresista por Georgia y que ocupó un cargo de confianza de Trump en el Capitolio, Marjorie Taylor Greene (MTG), se preguntó en redes sociales «cuántas muertes están los votantes del Gobierno estadounidense dispuestos a aceptar en esta guerra con Irán». «¿Qué tal cero, panda de putos mentirosos enfermos? Votamos por Estados Unidos primero y cero guerras», reprochó. «(Lo que está pasando) no es liberar al pueblo iraní, es asesinar a sus hijos. Estados Unidos no apoya esto», añadía la congresista citando las imágenes de la escuela femenina bombardeada al sur del país en las primeras semanas de hostilidades y augurando el fin del movimiento MAGA si todo seguía igual. Hasta Charlie Kirk, el comunicador de extrema derecha y afín a Trump asesinado el pasado septiembre durante una charla universitaria, definió la idea de un cambio de régimen en Irán como «una locura», previniendo que podría convertirse en una guerra civil en la que morirían cientos de miles de personas» y que provocaría «una nueva gigantesca crisis de refugiados musulmanes». Una postura secundada por Candace Owens y Cassandra MacDonald.

Otra de las voces reacias a la ambición de Trump fue esgrimida por el locutor y expresentador de la CNNTucker Carlson, una de las figuras que, de hecho, más auparon a Trup durante la campaña. Carlson describió la operación en Irán de «absolutamente repugnante y malvada» en declaraciones a ABC News, deslizando al tiempo que podría alterar de forma permanente la identidad del universo MAGA. En la misma dirección, el locutor de podcast Tim Pool calificó la incursión de «traición» a la nación norteamericana; misma postura que adoptaron los hermanos influencers Keith y Kevin Hodge: «El presidente Trump ha mentido completamente a sus votantes, ha traicionado al país y mancillado su legado de forma irreparable», condenaron en redes sociales. Incluso, desde el plano político, congresistas y senadores republicanos como Thomas Massie y Rand Paul, de Kentucky, o Warren Davidson, de Ohio, se postularon en contra: «Esto no es ‘America First«.

Los abusos de Epstein, a la palestra de nuevo

Otro de los frentes que siguen abiertos para el presidente estadounidense son los archivos de Epstein. Hace unos meses, se publicaba buena parte de los mismos para cumplir con la sentencia de la justicia estaounidense que imponía su revelación, aunque buena parte de su contenido fue censurada. El asunto quedó latente y sin mayores repercusiones que una fuerte indignación social que se fue apaciguando con el paso de las semanas, pero este jueves, la esposa de Donald Trump, Melania Trump, volvía a hablar del tema, negando cualquier vínculo con el pederasta y depredador sexual Jeffrey Epstein, asegurando que «no conocía sus abusos». «Las mentiras que me vinculan con el vergonzoso Jeffrey Epstein deben acabar hoy mismo«, argumentaba la primera dama, en unas declaraciones que dan a entender que algo podría pasar próximamente con este asunto.

En una declaración sin preguntas, la primera dama mencionó su libro homónimo para explicar cómo conoció a Trump y las primeras veces que coincidió con el depredador ante los rumores de que el tycoon y ella se conocieron en una de las fiestas del depredador sexual. «Donald y yo fuimos invitados a las mismas fiestas que Epstein de vez en cuando», reconocía. «Solaparse en los círculos sociales es habitual en Nueva York y Palm Beach. Para que quede claro, nunca mantuve ninguna relación con Epstein ni con su cómplice, Ghislaine Maxwell. Mi respuesta por correo electrónico a Maxwell no puede calificarse de nada más que de correspondencia informal. Mi respuesta cortés a su correo electrónico no es más que una nota de cortesía. No soy víctima de Epstein. Epstein no me presentó a Donald Trump», matizaba Melania.

En la misma línea, la esposa del presidente estadounidense detallaba la primera vez que vio al pederasta. «La primera vez que me crucé con Epstein fue en el año 2000 en un evento al que Donald y yo asistimos juntos en aquel momento. Nunca había conocido a Epstein y no tenía conocimiento de sus actividades delictivas. Desde hace años circulan por las redes sociales numerosas imágenes y declaraciones falsas sobre Epstein y sobre mí. Tengan cuidado con lo que creen. Estas imágenes e historias son completamente falsas. No soy testigo en relación con ninguno de los delitos de Epstein. Mi nombre nunca ha aparecido en documentos judiciales, declaraciones juradas, declaraciones de víctimas o entrevistas del FBI relacionadas con el asunto de Epstein. Nunca he tenido conocimiento alguno del abuso de Epstein hacia sus víctimas», aseguraba, y sentenciaba: «Nunca participé en ningún sentido. No fui partícipe, nunca estuve en el avión de Epstein y nunca visité su isla privada. Nunca he sido acusado legalmente ni condenado por ningún delito relacionado con el tráfico sexual, el abuso de menores y otros comportamientos repulsivos de Epstein. Deben cesar las calumnias falsas sobre mí por parte de personas y entidades malintencionadas y con motivaciones políticas que buscan dañar mi buen nombre para obtener beneficios económicos y ascender políticamente». Muchas líneas abiertas para un Donald Trump que tiene que hacer frente a la posibilidad de recibir un impeachment, de las mid-terms de dentro de unos meses, a la caída significativa de su popularidad y a las más que crecientes dudas sobre su capacidad de liderazgo.

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Sánchez internacionaliza su perfil y extiende la imagen del ‘no a la guerra’

En un contexto internacional marcado por la situación en Oriente Próximo, el Gobierno español quiere afianzarse como adalid del ‘No a la guerra’ que enarbola desde que comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán el pasado 28 de febrero. En ese sentido, el presidente Pedro Sánchez va a reforzar su perfil de contrapunto de Donald Trump en Europa, para lo que ha llenado su agenda de las próximas semanas de citas internacionales que subrayarán el nombre de España en el mapa.

El líder del Ejecutivo va a participar en cumbres, viajes oficiales y reuniones con el objetivo claro de seguir reforzando su perfil internacional, que ha convertido en el estandarte de su estrategia política. Y el momento no es casual, a poco más de un mes de que se abran de nuevo las urnas en Andalucía, y en un momento en que el mundo contiene la respiración ante las negociaciones de Estados Unidos, Israel e Irán que sacuden el tablero de la guerra en Oriente Próximo.

Los últimos movimientos de Trump, que ha reculado en sus contradictorias amenazas sobre el país persa, han dejado desorientada a la oposición, con PP y Vox sin saber muy bien cómo posicionarse ante la actualidad internacional. Los de Alberto Núñez Feijóo siguen sin condenar sin matices la matanza de civiles en Oriente Próximo, y comparan con un control de tráfico la detención de un casco azul español por parte de Israel. A esto se suma una ultraderecha servil y afín a Donald Trump, frente a lo que Sánchez se prepara para dos semanas de viajes y cumbres internacionales para reivindicar la paz, el multilateralismo y el órden basado en reglas, con el progresismo como vía para todo ello. 

La gira de Sánchez ha comenzado este mismo viernes en Barcelona, donde ha cerrado con un papel protagónico el European Pulse Forum, un evento organizado por el medio Político en el que se abordan «los temas más acuciantes que están dando forma al futuro de Europa». El presidente ha compartido escena con el president de la Generalitat Salvador Illa, la vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz, y nombres relevantes de la política europea como la vicepresidenta de la Comisión Europea Teresa Ribera, o los comisionados de Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, y Defensa, Andrius Kubilius; así como representantes de Alemania, Ucrania, Estonia o Montenegro, entre otros países.

La cuarta visita de Sánchez a China

Tras este foro, el presidente pone rumbo a la que será una de las visitas de Estado más relevantes de su mandato. Sánchez visitará China desde este sábado, y hasta el próximo miércoles (del 11 al 15 de abril), en su cuarto viaje al gigante asiático. El mandatario español protagonizará allí un encuentro con Xi Jinping, con vistas a consolidar a España como el principal interlocutor de Europa con el presidente chino. Según la diplomacia del país asiático, el objetivo es realizar un «intercambio profundo» sobre el tablero geopolítico actual y las relaciones bilaterales entre ambos países, que su portavoz de Exteriores ha calificado como «de hierro».

La estancia de Sánchez en Pekín se produce en un momento crítico, con la agenda exterior copada por la guerra en Oriente Medio y los vaivenes de Donald Trump. A esto se suman de las crecientes tensiones comerciales entre China y Occidente, en las que el líder español busca posicionarse como mediador capaz de rebajar la tensión que se genera desde Estados Unidos.

No es la primera vez que Sánchez busca ser el puente entre Pekín y Occidente, alejándose de los prejuicios sobre ese país que enarbola la propaganda estadounidense. En su última visita oficial a China, el español fue recibido con todos los honores en el Gran Palacio del Pueblo. En ese escenario, defendió la necesidad de una relación «basada en la reciprocidad y el equilibrio» entre la Unión Europea y China. “No queremos una nueva guerra fría”, insistió, en alusión a la creciente rivalidad entre Estados Unidos y el gigante asiático. La reciente visita de Estado de los reyes a China, la primera de un monarca europeo en siete años, confirmó un viraje diplomático que no pasó desapercibido ni en Bruselas ni en Washington.

Sánchez reivindica la vía del socialismo junto a Lula en Barcelona

Pero a su vuelta de Pekín, no termina la agenda internacional de Sánchez, aunque las siguientes citas serán en casa. Ese mismo viernes -17 de abril- se celebrará la primera cumbre bilateral España-Brasil de la historia, en la que el presidente recibirá a su homólogo en el país sudamericano, Lula da Silva, en el Palacio Real de Pedralbes, en Barcelona. La reunión tiene un gran significado político, no solo porque sea la primera de este formato con un país de América Latina, sino porque Sánchez y Lula son dos líderes socialistas que ejercen una oposición a la deriva belicista de Donald Trump y el resto de Europa.

Con su sintonía en el ‘No a la guerra’ y la reivindicación del socialismo como vía muy presentes, ambos participarán al día siguiente en el Global Progressive Mobilisation, que acoge la Ciudad Condal. Sánchez y Lula protagonizarán junto al presidente de Colombia, Gustavo Petro, y otros líderes progresistas de todo el mundo, una imagen de unidad y fortaleza frente a Trump y la ultraderecha mundial. Allí estarán también los mandatarios de Uruguay, Yamandú Orsi, Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, del Consejo Europeo, Antonio Costa y del Partido de los Socialistas Europeos, Stefan Löfven.

En la representación española participarán también nombres con peso a nivel internacional como Teresa Ribera, o el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Por parte del Ejecutivo arroparán a Sánchez el nuevo vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, y los ministros de Exteriores, José Manuel Albares, Transformación Digital, Óscar López, y la titular de Inclusión y portavoz del Gobierno, Elma Saiz. Les recibirá a todos el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. El presidente dirigirá también la cuarta edición de la reunión ‘En Defensa de la Democracia’, foro que creó junto a Lula en 2024, y que tendrá lugar en la Fira de Barcelona.

Y la agenda no se termina ahí, porque una semana después está prevista una reunión informal de líderes europeos que tendrá lugar en Nicosia los días 23 y 24 de abril. Sánchez debatirá junto a otros jefes de Estado y de Gobierno del continente sobre la actualidad internacional, en un lugar con mucho significado: la capital de Chipre, el único país de la Unión Europea involucrado directamente en la guerra en Oriente Próximo. La isla mediterránea, que ocupa la presidencia de turno del Consejo de la UE, fue alcanzada por misiles en los primeros días de conflicto, tras lo que se han producido constantes violaciones de su espacio aéreo que han obligado a cancelar varias reuniones que tenía previsto acoger el país este mes por seguridad.

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Trump fue a la guerra con Irán con un PowerPoint de Netanyahu y un “me suena bien”

La entrada de Estados Unidos en la guerra contra Irán no se decidió en una larga deliberación estratégica ni en una discusión cerrada sobre objetivos, costes y salida. Según un reportaje de ‘The New York Times’, firmado por Jonathan Swan y Maggie Haberman, el paso definitivo llegó después de una presentación de Benjamin Netanyahu en la Sala de Situación de la Casa Blanca y de una respuesta de Donald Trump tan breve como decisiva: “Me parece bien”. El diario reconstruye así el momento en que Washington terminó comprando el plan israelí pese a las dudas de la CIA, del vicepresidente JD Vance, del secretario de Estado Marco Rubio y de mandos militares sobre la viabilidad real de la operación.

La escena que describe The New York Times arranca el 11 de febrero. Netanyahu acudió a la Casa Blanca y, en un formato poco habitual para un líder extranjero, fue llevado a la Sala de Situación para exponer su propuesta. El plan, según esa reconstrucción, se articulaba en cuatro movimientos: eliminar al líder supremo iraní, destruir la capacidad militar de Teherán, provocar una revuelta popular y facilitar un cambio de régimen. La presentación incluía incluso un vídeo con supuestos futuros dirigentes de Irán. Trump, siempre según el relato del diario, salió convencido de aquella exposición y dejó dicho que la idea le parecía bien.

Ese respaldo no llegó porque hubiera consenso en torno a la operación. Llegó pese a que, al día siguiente, parte del aparato de seguridad estadounidense puso en duda varios pilares del plan israelí. La CIA consideró poco creíble la parte referida a una insurrección interna y a un cambio de régimen rápido. Rubio lo resumió con una crudeza que el reportaje atribuye de forma textual a las conversaciones internas. El general Dan Caine, por su parte, advirtió de algo más simple y más concreto: Israel tendía a prometer más de lo que podía garantizar y sus planes no siempre llegaban bien armados.

Un plan vendido como rápido y limpio

El corazón del relato no está solo en lo que Netanyahu prometió, sino en cómo lo vendió y en quién aceptó ese guion. Según la reconstrucción periodística, Israel aseguró que podía degradar en pocas semanas el programa de misiles iraní, contener una respuesta regional y abrir el camino a una caída del régimen desde dentro. El problema es que dentro de la propia Administración estadounidense había quien no se tragaba ese escenario. Vance advirtió del impacto político que una guerra podía tener sobre la propia coalición de Trump. También puso el foco en el estrecho de Ormuz, el punto más sensible del tablero, y en la imposibilidad de calcular con precisión cómo respondería Irán si lo que percibía estaba en juego era la supervivencia misma del régimen.

Las objeciones no se quedaron ahí. Caine alertó sobre los límites del arsenal estadounidense si el conflicto se alargaba. También sobre la ausencia de una vía clara hacia la victoria. Susie Wiles, jefa de gabinete de Trump, tenía reservas, pero el reportaje señala que optó por no fijar posición en una reunión de ese calibre. La fotografía que deja The New York Times es la de una Casa Blanca donde casi nadie avalaba sin matices el plan israelí, pero donde tampoco cuajó una oposición capaz de frenarlo. Trump oyó las alertas. No cambió de rumbo.

El cierre de esa secuencia llegó después. Ya en el Air Force One, Trump aprobó formalmente la operación poco antes del plazo fijado por los mandos militares. La orden, según el relato del diario, fue directa y sin espacio para marcha atrás. El dato tiene peso por sí mismo. También por lo que revela del método: una guerra abierta contra Irán quedó atada a una cadena de decisiones en la que pesó más la intuición política del presidente y la presión israelí que un acuerdo sólido dentro de su propio equipo de seguridad nacional.

El reportaje de The New York Times aparece, además, en un momento delicado para Trump. La guerra con Irán ha tensionado al bloque MAGA, donde crecieron las críticas por haber roto la promesa de no meter a Estados Unidos en nuevos conflictos de gran escala. También ha abierto preguntas sobre qué obtuvo realmente Washington de una operación que, según otras crónicas publicadas estos días, no logró ninguno de los grandes objetivos maximalistas que Israel había puesto sobre la mesa al principio de la ofensiva. La continuidad del régimen iraní, la fragilidad del alto el fuego y la crisis en Ormuz han dejado esa discusión abierta.

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Robles deja en evidencia a Ester Muñoz tras restar importancia a la detención del casco azul español: «Por respeto hay que callarse»

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha replicado este jueves a la portavoz parlamentaria del Partido Popular, Ester Muñoz,después de haber restado importancia a la detención del casco azul español en Líbano a manos de Israel. En este sentido, la ministra ha instado a la popular a que «no frivolice» con la detención de un casco azul tras afirmar la portavoz parlamentaria que ella ha estado «en controles de tráfico» que le han tenido «bastante más tiempo retenida». «Por respeto, uno debería callarse», ha remarcado la titular de Defensa.

El «incidente», en palabras de la ministra de Defensa, tuvo lugar este martes, cuando Israel detuvo a un convoy logístico de la misión de la ONU en Líbano (FINUL) que llevaba alimentos y otros recursos al contingente indonesio y derivó en la retención de un militar de nacionalidad española que duró «menos de una hora». Fue liberado tras trasladar España su «protesta más enérgica», tanto a Naciones Unidas como a Tel Aviv, según desveló Robles.

Ester Muñoz, preguntada al respecto, ha precisado que no tiene información sobre el motivo de la detención del casco azul, pero sobre la duración de la misma ha apostillado que ella ha estado «en controles de tráfico» que le han tenido «bastante más tiempo retenida». Palabras que han provocado la repulsa de Margarita Robles.

Una detención en la que medió «violencia»

Robles ha indicado que «cuando uno está en política no puede caer en frivolidades» y ha proporcionado algunos detalles sobre el suceso, recalcando que, en este caso, conviene expresarse con «prudencia». Así, ha explicado que el soldado retenido y el resto de cascos azules que viajaban en el convoy fueron objeto de «conductas agresivas» y «violencia evidente» por parte de un miembro del Ejército israelí «exaltado».

«Por respeto a los militares, a la ONU y al soldado que sufrió una situación bastante complicada, uno debería callarse«, ha afirmado la ministra en declaraciones a laSexta al ser preguntada por las palabras de la portavoz popular, afeando «la tentación» de «hacer política» con estos temas.

«No creo que Ester Muñoz en ningún control de la Guardia Civil haya recibido el trato que recibió nuestro militar», ha añadido, antes de zanjar: «No hay que opinar de lo que no se sabe«.

Robles ha aprovechado para recordar que España protestó contra el hecho ante Israel y ante Naciones Unidas, organismo que debe «reclamar» a Tel Aviv ante estos actos. Sin embargo, ha alabado el papel de la misión, cuyo mandato termina en diciembre de este año, y ha recalcado el compromiso de España con Líbano y Naciones Unidas «hasta el final».

Asimismo, y ante las voces que dudan de la utilidad de la misión, la ministra ha señalado que tiene una razón de ser «simbólica». «Demuestra voluntad de paz y que la ONU, pese a las críticas, debe tener un protagonismo esencial», ha añadido. «Si no estuviera la FINUL, la situación sería mucho más grave», ha rematado.

En el mismo sentido, fuentes de Ferraz han señalado que “España no se merece una oposición así” y se han preguntado para qué sirve un partido que “no condena la guerra sin matices, que mira hacia otro lado cuando se violan los derechos humanos y que hace chistes cuando Israel retiene a un militar español”.

“La respuesta la conocemos todos: para bloquear, para obstaculizar y para no estar nunca del lado de España cuando España más lo necesita. Ni de España ni de sus Fuerzas Armadas”, responden las mismas fuentes.

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Las amenazas de Trump a Irán y sus giros de última hora: cronología de una escalada errática

Donald Trump ha convertido la guerra con Irán en una secuencia de amenazas máximas, anuncios de victoria precipitados y frenazos de última hora. Desde que comenzó el conflicto el 28 de febrero, con los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán, la Casa Blanca ha alternado mensajes de cierre inminente con promesas de castigo todavía mayor. El último giro llegó en la madrugada de este miércoles, cuando Trump suspendió durante dos semanas el bombardeo contra Irán apenas una hora antes de que expirase el ultimátum que él mismo había fijado.

No ha sido un episodio aislado. Es la forma en que Trump ha conducido toda esta crisis: subir el tono, colocarse al borde del ataque total y, en el último momento, abrir una vía para negociar mientras presenta el volantazo como una muestra de fuerza. El resultado es una estrategia cada vez más difícil de leer incluso para sus propios aliados. La tregua de catorce días anunciada ahora no borra ese patrón. Más bien lo confirma.

Durante las últimas semanas, Trump había insistido en que la guerra estaba cerca de terminar y en que los objetivos militares de Washington estaban prácticamente cumplidos. A comienzos de abril llegó a decir que Estados Unidos estaría “acabado” en Irán en dos o tres semanas y que quería “eliminar todo” lo que el régimen todavía conservase como capacidad militar. Es decir, combinó la idea de final cercano con la amenaza de una ofensiva todavía más devastadora.

Del “fin inminente” a la amenaza total

La culminación de ese tono llegó esta misma semana, cuando Trump lanzó un ultimátum sobre la reapertura del estrecho de Ormuz y advirtió de que “una civilización entera” podía desaparecer esa misma noche si Irán no cedía. La frase desató una nueva ola de rechazo fuera de Washington y elevó todavía más la sensación de que la Casa Blanca estaba jugando al borde de una escalada difícil de controlar. El problema ya no era solo la dureza del lenguaje. Era la falta de una línea reconocible entre lo que Trump amenazaba con hacer y lo que realmente estaba dispuesto a sostener.

Porque el fondo también ha ido cambiando. Trump ha oscilado entre presentar la guerra como una operación limitada para neutralizar capacidades iraníes y describirla como una campaña capaz de redibujar todo Oriente Próximo. Ha sugerido que el conflicto estaba casi resuelto y, a renglón seguido, ha amenazado con atacar infraestructuras esenciales, incluidas redes energéticas y puntos sensibles del aparato estatal iraní. Si el objetivo era forzar una negociación rápida, el mensaje ha sido errático. Si el objetivo era sostener una escalada militar coherente, tampoco lo ha parecido. Lo que deja esa secuencia es la impresión de una Casa Blanca que reacciona por impulsos, tensa al máximo y retrocede cuando el precio de seguir adelante empieza a crecer en demasiados frentes a la vez.

Eso es exactamente lo que ocurrió en las horas previas al último ultimátum. Trump mantuvo durante días que el ataque estaba listo. Washington vinculó la amenaza a la apertura total del estrecho de Ormuz y la presentó como una exigencia inaplazable. Pero cuando el reloj se agotaba, la Casa Blanca aceptó una propuesta de mediación paquistaní y congeló la ofensiva durante dos semanas. El propio Trump explicó que suspendía el bombardeo si Irán aceptaba la apertura “completa, inmediata y segura” del estrecho, y añadió que la propuesta iraní de diez puntos le parecía una base de trabajo para seguir negociando. 

El contraste entre la retórica de máxima presión y la decisión final de congelar el ataque no es un episodio aislado dentro de esta crisis. Se ha repetido, con matices, desde que comenzó la guerra. Trump ha ido encadenando anuncios de firmeza total con movimientos de última hora para abrir una salida política, casi siempre después de tensar el escenario hasta el límite. La tregua de última hora no corrige la forma en que Trump ha gestionado esta crisis. La condensa. Durante semanas ha repetido el mismo movimiento: elevar la amenaza hasta un punto extremo, fijar un plazo límite, cargar el ambiente y, cuando el choque parecía inminente, abrir una salida negociada presentada como una muestra de fuerza propia.

Ese patrón explica por qué la pausa de dos semanas no puede leerse solo como un gesto de contención. También funciona como la prueba más clara de una forma de actuar basada en la presión brusca y el volantazo posterior. Trump no ha pasado de la guerra a la diplomacia en un giro limpio. Ha vuelto a utilizar la amenaza de destrucción como palanca, ha llevado la cuenta atrás hasta el límite y, después, ha vendido la rectificación como si fuera el desenlace previsto desde el principio. La tregua, vista así, no desmiente sus bandazos. Los resume en una sola escena.

La tregua no corrige el desorden

El contraste con su discurso previo es difícil de disimular. Horas antes hablaba en términos de destrucción. Después presentó la pausa como un paso lógico porque, según dijo, Estados Unidos ya había cumplido y superado sus objetivos militares. De nuevo aparece el mismo mecanismo: endurecimiento extremo, amenaza de golpe decisivo y, en el último tramo, rectificación envuelta en lenguaje triunfal. El problema es que esa fórmula, repetida una y otra vez, ha ido erosionando la idea de una estrategia estable y ha convertido cada nuevo anuncio en una pieza más de una secuencia cada vez más errática.

La tregua no ha resuelto esas contradicciones. Estados Unidos, Irán e Israel aceptaron una pausa de dos semanas, pero el acuerdo llegó rodeado de versiones distintas sobre su alcance real. Irán dejó claro que no considera el pacto el final de la guerra. Israel apoyó el alto el fuego, aunque excluyó de ese marco el frente abierto con Líbano. Y sobre el terreno siguieron registrándose alertas, movimientos militares e incertidumbre sobre la solidez real de la pausa. La desescalada existe, pero nace con demasiados huecos.

Ahí aparece otra constante de Trump en esta crisis: la dificultad para casar su relato político con la realidad del conflicto. Ha presentado cada pausa como si estuviera a punto de cerrar una paz duradera. Ha insinuado varias veces que el desenlace estaba cerca. Pero la guerra sigue abierta, los frentes regionales no están cerrados y la propuesta iraní que Washington acepta discutir incluye exigencias muy difíciles de asumir, desde la retirada de tropas estadounidenses de la región hasta el alivio de sanciones y el encaje del programa nuclear iraní. La distancia entre la grandilocuencia del anuncio y la fragilidad de lo pactado sigue ahí.

La reunión prevista en Islamabad será la próxima prueba de esa incoherencia. Si la negociación avanza, Trump intentará vender la tregua como una jugada maestra y no como un repliegue ante el riesgo de un choque mayor. Si fracasa, volverá a quedar al descubierto un patrón ya conocido: la amenaza usada como espectáculo político, el ultimátum convertido en recurso habitual y la rectificación presentada luego como parte del plan. Lo relevante no es solo que Trump cambie de posición. Es la velocidad con la que lo hace y la forma en que intenta envolver cada giro como si no hubiera habido giro alguno.

En poco más de un mes, Trump ha pasado de anunciar un final rápido de la guerra a amenazar con arrasar Irán; de hablar de objetivos casi cumplidos a insinuar una ofensiva todavía más dura; de situarse al borde del ataque a comprar tiempo con una tregua de dos semanas. Esa cronología no dibuja una estrategia reconocible. Dibuja otra cosa: una gestión a bandazos de una guerra demasiado grande como para sostenerla a golpe de mensaje.

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Trump lanza la mayor amenaza sobre Irán poco antes de que termine el plazo de su ultimátum: «Toda una civilización morirá esta noche»

Cuando restan pocas horas para que concluya el ultimátum que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concedió a Irán para que abra el estrecho de Ormuz, el inquilino de la Casa Blanca ha lanzado la mayor de las amenazas sobre el país persa avanzando que «esta noche morirá toda una civilización para no volver jamás». 

En un mensaje en la red Truth Social, el presidente de Estados Unidos ha asegurado que no prorrogará los plazos que ha dado a Irán y que «ahora que tenemos un cambio de régimen total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, tal vez pueda suceder algo revolucionario maravilloso«. «Lo descubriremos esta noche, en uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!», ha sostenido en esta red social el presidente estadounidense. 

Unas declaraciones que se producen de forma paralela al ataque proferido por Estados Unidos e Israel a la isla iraní de Jarg, la principal terminal petrolera del país. A razón de ello, la Guardia Revolucionaria de Irán ha amenazado con «privar a Estados Unidos y sus aliados» de «gas y petróleo» durante «años» en caso de que Washington «cruce las líneas rojas» de Teherán. A través de un comunicado, la Guardia Revolucionaria persa ha señalado que «si el Ejército terrorista estadounidense cruza las líneas rojas, la respuesta irá más allá de la región«. «No hemos sido y no seremos los que inician ataques contra objetivos civiles, pero no dudaremos a la hora de responder a la vil agresión contra instalaciones civiles (en Irán)», ha advertido.

Del mismo modo, han avanzado que actuarán «contra la infraestructura de Estados Unidos y sus socios para privar a Estados Unidos y sus aliados del petróleo y el gas de la región durante años», a la vez que han añadido que «los socios regionales de Estados Unidos deben saber que hasta la fecha se ha ejercido una gran contención en beneficio de la buena vecindad».

Irán, ¿»arrasado en una noche»?

Ya este lunes el magante estadounidense insistía en el ultimátum que termina este martes con el que exige a Irán la apertura del estrecho de Ormuz y advirtió de que el país entero «puede ser arrasado en una noche», que podría ser la de este martes. «El país entero puede ser arrasado en una noche y podría ser la de mañana«, afirmaba Trump durante una rueda de prensa en Washington. «Tenemos un plan que cuenta con el poder de nuestros ejércitos. Para las 24.00 en punto cada puente de Irán estará arrasado. Cada central nuclear estará inoperativa, en llamas, con explosiones y jamás podrá volver a ser utilizada», añadió.

Al hilo de ello, durante la rueda de prensa, Trump fue preguntado por el hecho de que estos bombardeos puedieran ser considerados como crímenes de guerra, a lo que respondió que los propios iraníes «están dispuestos a sufrir por su libertad». «Los iraníes dicen, y tenemos muchos mensajes interceptados, ‘por favor, seguid bombardeando’ y las bombas caen al lado de sus casas (…). Todo lo que os puedo decir es que quieren libertad», aseguró.

Por su parte, el secreario de Defensa, Pete Hegseth, insistió en las amenazas de bombardeos generalizados si se cumple el plazo del ultimátum sin un acuerdo. «Irán tiene que elegir. Elegid bien porque este presidente no está jugando. Se lo podéis preguntar a (Qasem) Soleimani, a (Nicolás) Maduro, a Jomeini», agregó, haciendo alusión al fundador de la República Islámica, Ruholá Jomeini, cuando presumiblemente quería nombrar al líder supremo iraní Alí Jamenei, fallecido en el primer día de los bombardeos estadounidenses sobre Irán, el 28 de febrero.

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¿Por qué vuelven a pedir la imputación de Cospedal y el PP en el arranque del juicio del caso Kitchen?

La Audiencia Nacional ha sido testigo este lunes del inicio del juicio de la Operación Kitchen que se extenderá hasta el próximo 30 de junio en el marco de un supuesto operativo parapolicial para sustraer al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas documentos comprometedores para la formación. Con una decena de acusados llamados a declarar los días 14, 18 y 19 de mayo, quien fuera ministra de Defensa María Dolores de Cospedal durante el Gobierno de Mariano Rajoy declarará únicamente como testigo, hecho que protagoniza la principal petición del PSOE conocida este lunes.

Coincidiendo con el inicio del juicio oral, la acusación popular que ejerce el PSOE ha solicitado al tribunal de la Audiencia Nacional (AN) la suspensión del inicio del juicio por la Operación Kitchen para que se investigue a la ex secretaria general del PP y exministra de Defensa y su exmarido, el empresario Ignacio López del Hierro, ambos citados como testigos. De esta forma, la abogada de los socialistas, Gloria de Pascual, ha aprovechado la primera jornada de cuestiones previas para reclamar la anulación del auto de apertura del juicio oral a través de la «retracción de las actuaciones» respecto a la línea de investigación sobreseída por la que ambos fueron declarados imputados en un primer momento.

En el centro de esta petición se encuentra la “conexión política” de la trama, razón por la que la abogada del PSOE considera “que tiene que haber aquí otras personas”, a la vez que ha subrayado que Cospedal “fue informada directamente por el entonces presidente del Gobierno” del “éxito de la operación de destrucción de pruebas”. De forma paralela a ello, De Pascual ha instado al tribunal que cite al PP como partícipe a título lucrativo argumentando que «es beneficiario de la actividad objeto de juicio», o bien «se le traiga» como responsable civil subsidiario.

Aprovechando el hilo de ello, la letrada ha mostrado un informe de la Unidad de Asuntos Internos en el que se pidió hace tres años una valoración del juez Manuel García Castellón, quien entonces llevaba el caso. En una pieza abierta por el magistrado, este envió los audios de Villarejo difundidos contra Cospedal y el PP. En uno de ellos, la exministra reconocía haber tenido acceso a los informes de la caja B del PP antes del juez porque se los hacía llegar el responsable de Interior en persona, tal y como avanzó elDiario.es

Pese a todo ello, tanto Anticorrupción como el juez Antonio Piña declinaron la petición del PSOE a través de un auto en el que el magistrado acusó a la formación de actuar en contra de “la verdad en su fundamentación, desconocedor de la buena fe procesal, y lo que es bastante peor, erróneo en los términos en los que se presenta”. Asimismo, sobre los audios que se conocieron, el juez Piña esgrimió que estos “no contienen elementos incriminatorios que se consideren suficientes para reiniciar una investigación que se encuentra sobreseída con relación a la Sra. Cospedal”.

Las defensas de los acusados solicitan también la nulidad del juicio

Por su parte, las defensas de todos los acusados han reclamado también la nulidad del juicio, alegando en su caso «falta de competencia» de la Audiencia Nacional para juzgar los hechos y por la prórroga «injustificada» del secreto de sumario en la causa.

En esta línea, el abogado del exministro Jorge Fernández Díaz, Jesús Mandri, ha señalado que «no hay ningún indicio» de que el asalto al domicilio de Bárcenas en 2013 estuviera «directamente relacionado con la Operación Kitchen» y ha reclamado que este hecho se investigue por separado. De igual manera, ha pedido la declaración de falta de competencia de la Audiencia Nacional para el enjuiciamiento de los hechos, al observar «una falta absoluta de conexidad» entre los hechos de la pieza principal, esto es, los del caso Tándem, y de la pieza separada Kitchen.

De esta forma, Mandri ha agregado que mientras Tándem es «la investigación de una presunta red de corrupción en torno al señor Villarejo, quien, presuntamente, valiéndose de su condición de policía o agente en activo, ofrecía servicios a clientes privados a cambio de un precio«, Kitchen abarcaría un presunto «operativo parapolicial» orquestado por el Ministerio del Interior para «sustraer determinada información comprometedora» para algunos dirigentes del PP que pudiera tener el extesorero. «Ya nos dirán las acusaciones cuál es la conexidad o similitud de estos hechos. Absolutamente ninguna. El único denominador común que hay es que el señor Villarejo ha estado y está investigado y acusado en ambos procedimientos judiciales. Absolutamente nada más», ha argumentado.

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El hijo de Tebas compró el ‘chalet empresarial’ en el que el novio de Ayuso coincidió con su socio detenido en EEUU

El ‘chalet empresarial’ por el que Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, pagó 17.500 euros en concepto de alquiler a su socio detenido en Estados Unidos, es ahora propiedad de una de las empresas de Javier Tebas Llanas. Así figura en la nota simple del Registro de la Propiedad a la que ha tenido acceso este medio, en la que se recoge también que la finca en el madrileño barrio de Hortaleza, propiedad del hijo del presidente de La Liga, se traspasó en 2025 mediante una hipoteca de un millón de euros.

El inmueble figura en pleno dominio por compra a nombre de Ideas del Sur Producciones S.L., una de las empresas del entramado de los Tebas, desde marzo de 2025. En la actualidad, como ha podido investigar este medio, hay al menos tres firmas afincadas en esa propiedad compartimentada en oficinas como la que el novio de la presidenta madrileña alquiló por 875 euros al mes.

Además de una empresa de servicios energéticos y otra dedicada al comercio al por mayor, el chalet es la sede de Tebas Coiduras, el bufete de abogados -también propiedad de Javier Tebas Llanas- que representa a Vox en causas como la que rodean a la editorial IVAT, medio a través del que la mujer de Abascal cobró más de 60.000 euros al año. La nota simple da más detalles sobre el inmueble, como que tiene una superficie de trescientos noventa y dos metros cuadrados, o que tiene tres plantas y un semisótano. Este medio ha tratado de ponerse en contacto con el despacho para determinar en qué condiciones adquirió el chalet su propietario, sin recibir respuesta.

Ideas del Sur, registrada como una sociedad dedicada a actividades de producción cinematográfica y de vídeo, tenía anteriormente como domicilio social otro chalet, en el distrito de Chamartín, en el que figuran también otras de las empresas del entramado familiar como Tebas Law Sport. Sin embargo, como refleja la mencionada nota simple, el 5 de marzo de 2025 se formalizó el préstamo hipotecario del que quedó afecto el inmueble de Hortaleza, por el que el banco concedió a la empresa un millón de euros en un préstamo a doce años.

El novio de Ayuso alquiló el chalet del hijo de Tebas por 17.500 euros

Antes de pertenecer a la empresa del hijo de Javier Tebas Medrano, el chalet de Hortaleza fue propiedad de Juan Carlos González a través de Aerofalcon S.L. Esta es la empresa que concentra la trama de contrabando de petróleo por la que el empresario está en prisión en Estados Unidos, y a través de la cual alquiló el chalet a González Amador en 2021, tal y como figuraba en el contrato al que tuvo acceso este medio. Concretamente, el 1 de mayo, cuando González acordó el arrendamiento del inmueble por un total de 17.500 euros a Maxwell Cremona, la empresa administrada por el novio de Ayuso.

El contrato, firmado un año antes de la cesión usufructuaria de la oficina, contemplaba el pago de 875 euros mensuales entre mayo de 2022 y diciembre de 2023 por parte de la compañía para disfrutar del uso del inmueble que ahora pertenece a la empresa de Tebas. Esta empresa, Maxwell, es la que está en el foco de las investigaciones a González Amador, por las que se enfrenta a importantes penas de cárcel por presuntos fraudes fiscales, facturas falsas, corrupción en los negocios y administración desleal.

La empresa del novio de Ayuso compartía el espacio, propiedad entonces de su socio, con otras empresas que también pertenecían a González. Se trata, por ejemplo, de las sociedades Suministros Logísticos de Maquinaria, Ideas Colectivas o Greenflag Consulting, que dejaron de prestar servicio en el chalet para dar paso más tarde a las empresas del hijo de Tebas, y que presentan a día de hoy síntomas de inactividad o quiebra. Por su parte Aerofalcon, la empresa que figuraba como arrendadora en el contrato, está en concurso de acreedores desde el 7 de mayo de 2024 según el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME).

Juan Carlos González, vértice entre González Amador y Tebas Llanas

En esta conjunción de relaciones laborales, a la que ahora se suma el apellido de Tebas, destacan los lazos que unen a Alberto González Amador y Juan Carlos González desde hace años. Antes de arrendar este chalet a la pareja de Isabel Díaz Ayuso, el dueño de Aerofalcon S.L ejerció también como director-presidente de Insumos Médicos del Pacífico S.L., una sociedad radicada en Panamá de la que formó parte también González Amador como secretario. La empresa se disolvió en marzo de 2022, justo después del tiempo en el que el ahora novio de Ayuso habría cometido su fraude a la Hacienda española a través de Maxwell Cremona, la otra empresa que le une a González, y otras presuntas sociedades pantalla.

En 2019, mientras Aerofalcon eludía el embargo de petróleo de Estados Unidos a Petróleos de Venezuela S.A. (PdVSA), comenzaron las relaciones con Maxwell Cremona. Ese año, la primera cargó una factura de 7.500 euros por “asesoramiento técnico en sector Aeronáutico ISO 9100”, a la sociedad del novio de Ayuso, según figura en la documentación que está en manos del juzgado que investiga la trama corrupta de la que este formó parte. Es en esa documentación donde figura también la factura del alquiler del mencionado chalet por 17.500 euros en 2021.

Este 12 de marzo, González ha sido encarcelado en Estados Unidos por formar parte de una presunta trama de contrabando de petróleo. El empresario se enfrenta a 35 años de prisión por, supuestamente, haberse saltado el embargo de la Administración norteamericana PdVSA, la empresa estatal petrolífera del país caribeño. La Corte del Distrito de Florida del Sur abrió la causa en diciembre de 2021, pero González ha eludido a la Justicia hasta este mes, cuando ha sido detenido en República Dominicana y encarcelado en una prisión de Miami.

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Moncloa impulsa el blindaje del aborto en la Constitución frente a la amenaza de PP y Vox

El Gobierno ha dado este martes un paso político de alto voltaje al aprobar en Consejo de Ministros la reforma de la Constitución que busca blindar el derecho al aborto y obligar a todos los poderes públicos a garantizar su ejercicio efectivo. El cambio, que llega después del visto bueno del Consejo de Estado, introduce un añadido en el artículo 43.3 de la Carta Magna para incorporar de forma expresa la interrupción voluntaria del embarazo como un derecho que debe ser protegido por las instituciones.

La reforma no parte de cero. El derecho al aborto ya está recogido en la ley de 2010, modificada después por la ley orgánica de 2023, y quedó ratificado por el Tribunal Constitucional en una sentencia que avaló el núcleo del modelo de plazos aprobado durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Lo que hace ahora el Ejecutivo de Pedro Sánchez es llevar esa protección un escalón más arriba y situarla dentro del texto constitucional, con la intención de dificultar cualquier marcha atrás futura.

“Con esta reforma, España se coloca a la vanguardia de países europeos en la protección de derechos de las mujeres”, ha señalado la portavoz del Gobierno, Elma Saiz. «Estamos blindando el derecho de las mujeres a interrumpir voluntariamente su embarazo. No está en riesgo la dimensión de libertad de este derecho, pero sí el ejercicio real y efectivo en todo el territorio nacional. […] Nos preocupan algunas actitudes, como en Madrid, de desobediencia a la ley actual. Hay un riesgo real que pone en peligro los derechos de las mujeres sobre su propio cuerpo. Como sociedad tenemos que actuar», ha subrayaddo, por su parte, la ministra de Igualdad, Ana Redondo.

En Moncloa no ocultan la lectura política de la maniobra. El Ejecutivo considera que tanto el PP como Vox mantienen posiciones que pueden poner en cuestión este derecho si vuelven a sumar una mayoría suficiente. La reciente moción aprobada en Elche con apoyo de ambos partidos, en la que se pedía la derogación de la ley del aborto, sirvió al Gobierno para reforzar ese argumento y presentar la reforma como un dique frente a una eventual involución.

La modificación aprobada este martes afecta al artículo 43, el precepto constitucional que reconoce el derecho a la protección de la salud. El Consejo de Estado ya avaló en febrero la vía elegida por el Ejecutivo, aunque introdujo observaciones técnicas sobre la redacción y recordó que la oportunidad política de la reforma corresponde al Gobierno y al Parlamento. El órgano consultivo dio su respaldo por una amplia mayoría y aceptó la tesis de fondo del Ejecutivo: si la Constitución protege la salud y la autonomía de las mujeres, también puede incorporar de forma explícita la obligación de garantizar la interrupción voluntaria del embarazo.

La reforma entra ahora en su fase más difícil

La decisión del Consejo de Ministros abre ahora un recorrido parlamentario mucho más difícil que la aprobación dentro del propio Gobierno. Al tratarse de una reforma constitucional, el texto necesitará una mayoría reforzada de tres quintos tanto en el Congreso como en el Senado. Ese requisito obliga al PSOE y a sus aliados a lograr el apoyo del Partido Popular o, al menos, a forzar un escenario político en el que la derecha tenga que retratarse de forma explícita sobre un derecho que hoy cuenta con amplio respaldo social. La dificultad aritmética es evidente, pero el Ejecutivo da por hecho que el mero debate ya le permite marcar perfil político y colocar a PP y Vox en una posición incómoda.

El movimiento también llega en un momento de fuerte tensión sobre la aplicación real de la ley. Aunque el aborto está legalmente reconocido, el acceso sigue siendo desigual en varios territorios, sobre todo por las objeciones de conciencia, la dependencia de clínicas privadas y la resistencia de algunas administraciones autonómicas a desplegar todos los mecanismos previstos en la ley de 2023. La Comunidad de Madrid, por ejemplo, inició hace solo unos días el trámite para crear el registro de objetores por mandato judicial, después de haber retrasado durante meses una obligación fijada por la normativa estatal. Ese episodio ha servido al Gobierno para insistir en que no basta con reconocer un derecho sobre el papel: hay que garantizarlo de forma efectiva.

En esa idea insiste también el planteamiento político de Igualdad y Sanidad. La reforma no se limita a reafirmar que el aborto es legal, sino que pretende obligar a los poderes públicos a asegurar que cualquier mujer pueda ejercer ese derecho sin obstáculos territoriales, administrativos o ideológicos. Es una respuesta directa a la estrategia de la derecha y de la ultraderecha de disputar el consenso social que se había asentado en torno a la ley. El Ejecutivo quiere convertir la defensa del aborto en un terreno de confrontación clara y presentar al PP como un partido atrapado entre su intento de moderación pública y la presión de Vox en comunidades, ayuntamientos y pactos institucionales.

El espejo exterior que inquieta al Gobierno

La experiencia internacional refuerza el argumento del Gobierno: el aborto no es un derecho irreversible. En Estados Unidos, el Tribunal Supremo dinamitó en 2022 la doctrina de Roe v. Wade y abrió la puerta a que más de una veintena de estados activaran prohibiciones o fuertes restricciones; a comienzos de 2025, Reuters seguía contabilizando 14 estados con vetos casi totales. En Polonia, la restricción impuesta en 2021 dejó al país con una de las legislaciones más duras de Europa, y aunque el Ejecutivo de Donald Tusk ha intentado corregir parte de ese escenario en la práctica, la reforma legal de fondo sigue bloqueada.

Tampoco hace falta irse tan lejos para ver cómo un derecho reconocido puede vaciarse por la vía de los hechos. En Hungría, el Gobierno de Viktor Orbán impuso en 2022 la obligación de que las mujeres escuchen el latido fetal antes de abortar, una medida leída como un paso más en la presión institucional contra la interrupción del embarazo. En Italia, donde abortar es legal desde 1978, el acceso sigue siendo muy desigual: la objeción de conciencia deja amplias zonas, sobre todo en el sur, con enormes dificultades para encontrar atención, y el Gobierno de Giorgia Meloni ha impulsado medidas que permiten a grupos antiabortistas entrar en las clínicas para tratar de disuadir a las mujeres.

Argentina ofrece otro aviso. La ley de 2020 sigue vigente, pero organizaciones y medios llevan meses alertando de que los recortes presupuestarios y el deterioro del acceso a anticonceptivos y medicamentos bajo el Gobierno de Javier Milei están erosionando en la práctica un derecho ya reconocido. Ese es precisamente el argumento que Moncloa quiere colocar sobre la mesa: no basta con que un derecho exista en la ley si una mayoría política futura puede limitarlo, vaciarlo o convertirlo en una carrera de obstáculos. Blindarlo en la Constitución busca anticiparse a ese riesgo.

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El novio de Ayuso pagó 17.500 euros a su socio detenido en EEUU por el alquiler de una oficina en su ‘chalet empresarial’

El novio de Ayuso pagó 17.500 euros a su socio detenido en EEUU por el alquiler de una oficina en su ‘chalet empresarial’

Alberto González Amador, pareja sentimental de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pagó 17.500 euros en concepto de alquiler a Juan Carlos González Pérez, uno de sus socios empresariales recientemente detenido en Estados Unidos por la presunta comisión de los delitos de contrabando, conspiración y falsedad documental. Concretamente, y tal y como ha podido comprobar este medio accediendo al contrato de arrendamiento, este pago se formalizó por el alquiler de una oficina en el barrio de Hortaleza (Madrid) entre mayo de 2022 y diciembre de 2023 con una cuota de 875 euros mensuales.

El acuerdo, suscrito en el contrato al que ha tenido acceso este periódico, se rubricó el 1 de mayo de 2021, un año antes de la cesión usufructuaria de la oficina sita en el noreste de la capital, y fue alcanzado entre dos sociedades mercantiles, Aerofalcon SL -representada por el socio empresarial de González Amador- y Maxwell Cremona -administrada por el novio de la presidenta regional-. 

Esta relación logística profundiza aún más en la estrecha vinculación entre González Amador y Juan Carlos González Pérez, partners en el mundo de los negocios cuyos hilos conductores conducen a un modus operandi por el que la pareja de la presidenta se enfrenta a importantes penas de cárcel por fraude fiscal, facturas falsas, corrupción en los negocios y administración desleal.

El alquiler de esta oficina, además, tiene tras de sí una conjunción evidente de relaciones laborales. El acuerdo no quedó en un apretón de manos el día de la firma de arrendamiento, sino que el espacio arrendado por González Amador le hacía compartir ubicación con otras empresas (todas, en aquel momento, propiedad de su socio) que tenían su sede en el mismo chalet empresarial. Se trata, por ejemplo, de las sociedades Suministros Logísticos de Maquinaria, Ideas Colectivas o Greenflag Consulting. Actualmente, todas ellas presentan síntomas de inactividad o quiebra. Misma situación que la de la empresa matriz, Aerofalcon, en concurso de acreedores desde el 7 de mayo de 2024 según el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME). 

Además, como ha podido investigar este medio, ninguna de estas empresas se encuentra actualmente prestando servicio en este chalet empresarial compartimentado en oficinas como la que González Amador alquiló por 17.500 euros. En su lugar, curiosamente, actualmente ocupan el espacio una empresa de servicios energéticos, otra dedicada al comercio al por mayor y Tebas Coiduras, el bufete de abogados de Javier Tebas Llanas, hijo del presidente de La Liga y representante actual del entramado de Vox en causas como la que rodean a la editorial IVAT, medio a través del que la mujer de Abascal cobró más de 60.000 euros anuales.

este medio se ha puesto en contacto con la defensa de González Amador para conocer cuál fue el uso que hizo Maxwell de esta oficina. También se ha preguntado a las empresas que compartieron espacio si en algún momento vieron a la pareja sentimental de la presidenta madrileña hacer uso de la misma. No obstante, en el momento de publicación de este artículo, este periódico no ha obtenido respuesta.

Los lazos de González Amador con su socio en Panamá

Los lazos entre Alberto González Amador y Juan Carlos González se remontan a años atrás. Antes de arrendar este chalet a la pareja de Isabel Díaz Ayuso, el dueño de Aerofalcon S.L ejerció también como director-presidente de Insumos Médicos del Pacífico S.L., una sociedad radicada en Panamá de la que formó parte también González Amador. Concretamente en 2014, cuando el comisionista actuó como secretario de esta entidad, que se disolvió en marzo de 2022, justo después del tiempo en el que el ahora novio de Ayuso habría cometido su fraude a la Hacienda española a través de Maxwell Cremona, la otra empresa que le une a González, y otras presuntas sociedades pantalla.

Insumos fue fundada el 21 de marzo de 2013 en el paraíso fiscal de Panamá. El Registro de ese país recoge que en 2014 se realizó una reestructuración en la dirección, tras la que pasaron por ella nombres como el de Alberto González Amador -que figura en los registros como secretario y director-, Juan Carlos González -director-presidente- o Vicente Brisa López, ahora concejal de Vox en el madrileño municipio de Boadilla del Monte. Según publicó en su día Eldiario.es, el novio de Ayuso dimitió de su cargo en la compañía en la víspera de su liquidación, que se aceptó en una reunión en Madrid el 15 de marzo de 2022.

Información de Insumos Médicos del Pacífico. Open Corporates. EP

Información de Insumos Médicos del Pacífico. Open Corporates. EP

Pero sus vínculos no se quedan ahí. Aerofalcon S.L, la empresa a través de la que González alquiló el mencionado chalet a la pareja de Ayuso, y la que concentra la investigación de Estados Unidos que ha llevado al empresario a prisión, abrió una sucursal en Panamá en mayo de 2017. Unos días antes, el empresario reunió a la Junta Directiva de la compañía para dar cuenta de la decisión. Allí estaba ya Alberto González Amador, que ejerció como director/secretario de esta sucursal, según publicó la Cadena SER, hasta 2018.

Poco después, en 2019, mientras la empresa eludía el embargo de petróleo de Estados Unidos a PdVSA, comenzaron las relaciones entre Aerofalcon y Maxwell Cremona. Ese año, la primera cargó una factura de 7.500 euros por “asesoramiento técnico en sector Aeronáutico ISO 9100”, a la sociedad del novio de Ayuso, según figura en la documentación que está en manos del juzgado que investiga la trama corrupta de la que este formó parte. Es en esa documentación donde figura también la factura del alquiler del mencionado chalet por 17.500 euros en 2021.

Juan Carlos González, detenido en EEUU por contrabando

Toda esta documentación acredita la relación del novio de Ayuso con Juan Carlos González, que este 12 de marzo ha sido encarcelado en Estados Unidos por formar parte de una presunta trama de contrabando de petróleo. El empresario se enfrenta a 35 años de prisión por, supuestamente, haberse saltado el embargo de la Administración norteamericana a Petróleos de Venezuela S.A. (PdVSA), la empresa estatal petrolífera del país caribeño. La Corte del Distrito de Florida del Sur abrió la causa en diciembre de 2021, pero González ha eludido a la Justicia hasta este mes, cuando ha sido detenido en Republica Dominicana y encarcelado en una prisión de Miami.

La acusación estadounidense apunta directamente a la empresa que le une al novio de Ayuso. Según el escrito de acusación, “desde 2019 los acusados conspiraron y confabularon para exportar, transferir y comerciar repuestos de aviones procedentes de los Estados Unidos a la empresa venezolana PdVSA”, algo para lo que Aerofalcon era “utilizada como intermediaria”. La compañía, apuntan, habría vendido piezas de aeronaves al régimen de Maduro “ocultando el verdadero usuario y el destino final de las exportaciones mediante declaraciones falsas y documentos fraudulentos, incluyendo la presentación de información electrónica de exportación falsa”.

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La cúpula de Interior de Rajoy se sienta en el banquillo por la trama Kitchen

6 de abril. Es la fecha fijada para dar comienzo al juicio oral por el caso Kitchen, la macrocausa en la que el Ministerio del Interior, durante el mandato de Mariano Rajoy, montó una operación parapolicial para extraer material e información delicada sobre la financiación del Partido Popular a su extesorero Luis Bárcenas. Jorge Fernández Díaz estaba al frente de la citada cartera cuando se puso en marcha este operativo, surgido de las cenizas del caso Gürtel (o, mejor dicho, para evitar que el mismo tuviera un mayor alcance judicial), y que fue bautizado por la izquierda como la ‘Policía Patriótica’.

La lista de citados es larga. Jorge Fernández Díaz y otros nueve exaltos cargos del Ministerio del Interior se sentarán en el banquillo de la Audiencia Nacional a partir del lunes, acusados de prevaricación, cohecho, tráfico de influencias, malversación, encubrimiento, obstrucción a la Justicia, delitos contra la intimidad, descubrimiento y revelación de secretos, y omisión del deber de perseguir los delitos. La Fiscalía Anticorrupción pide 15 años de cárcel y 33 de inhabilitación para Fernández Díaz, el que fuera su número dos, Francisco Martínez; y el exDAO de la Policía, Eugenio Pino, pero la pena más elevada de todas, de 19 años de cárcel, es la que se pide para el comisario jubilado José Manuel Villarejo.

También se sentarán en el banquillo otros cinco comisarios: Andrés Gómez Gordo, para el que la Fiscalía pide 15 años de cárcel y 48 de inhabilitación, el exjefe de la Udef José Luis Olivera (3 años de prisión), el exjefe de la Unidad de Asuntos Internos Marcelino Martín Blas (dos años y seis meses), José Ángel Fuentes Gago (tres años) y Bonifacio Díez (tres años). Por su parte, el expresidente Mariano Rajoy, la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal y el sucesor de Fernández Díaz al frente de Interior Juan Ignacio Zoido están citados a declarar como testigos el próximo 23 de abril, mientras que la ex vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría hará lo propio el día 27 de abril. En cuanto al chófer de la familia Bárcenas, infiltrado clave en el caso para pasarle información a la Policía, Anticorrupción pide 12 años y cinco meses de prisión.

La declaración de Bárcenas, el 20 de abril

Por su parte, el propio extesorero del PP declarará el día 20 de abril, junto a su mujer. Bárcenas figura junto a su hijo, el cantante Guillermo Bárcenas, como acusación particular en el caso.

Bárcenas era el hombre más importante para el Partido Popular, en tanto que era conocedor de todos los secretos y entresijos de la formación. Desde la financiación irregular, los grises de las cuentas y los sobresueldos recibidos por los altos cargos del partido. Secretos inimaginables que no podían ver la luz bajo ningún concepto, y que para evitar que así ocurriese, Interior, con (en palabras del propio Bárcenas) el beneplácito y conocimiento de la cúpula mayor del partido, montó el operativo clandestino en el que le espiaron en prisión, metieron a un topo en su familia, un falso cura allanó su domicilio y secuestró a su mujer y a su hijo, y un comisario de Policía reventó el zulo en el que ocultaba documentos y grabaciones.

«¿Si saco el pendrive de Bárcenas, qué pasa?» «Nos matarán a todos», fue la conversación de WhatsApp que mantuvieron el exjefe de la Comisaría de Información Enrique García Castaño y el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. Según el juez García-Castellón, ya jubilado, estos mensajes acreditan que los miembros de la trama Kitchen alcanzaron su objetivo: lograron hacerse con los documentos comprometedores que ocultaba Luis Bárcenas mientras éste se encontraba en prisión. Para «sacarlo» primero hay que tenerlo en poder.

El propósito del operativo era doble: en primer lugar, evitar que las pruebas de la financiación irregular del PP pudieran ir a parar a manos del juez que investigaba el caso Gürtel. Con el paso de los años, no obstante, el caso se ha convertido en un efecto Streisand de manual: el propósito inicial del operativo era descafeinar la trama Gürtel, pero en el intento lo que ha ocurrido es que ha surgido otro caso de igual gravedad que le ha dado una doble exposición tanto al original como al derivado. Y en segundo lugar, paralelamente, el comisario Villarejo y otros mandos policiales pretendían atesorar estos documentos para chantajear a altos cargos del PP, según la Fiscalía.

Bárcenas apunta a la plana mayor del partido

Tras años de silencio, el extesorero del Partido Popular ha concedido una entrevista al diario El Mundo justo en la víspera del comienzo del juicio.Tras cumplir condena por el caso Gürtel, Bárcenas comparecerá ahora como víctima de un escándalo que equipara a un Watergate español.

La primera pregunta que le plantea El Mundo es muy directa: si la operación pudo haberse dado sin conocimiento del presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Bárcenas es claro y sostiene que un dispositivo de esas condiciones surge directamente de las esferas más altas del partido: «Desde mi punto de vista una operación de estas características es imposible que se llevase a cabo sin el conocimiento de las máximas instancias del partido. ¿Por qué dos altos cargos del Gobierno (Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez) iban a organizar una operación policial sin respaldo judicial en un tema de partido que no les afectaba a ellos personalmente en nada?», se cuestiona el extesorero, que revela también que lo que le quiso sustraer exactamente el Partido Popular era «abundante documentación de carácter económico relacionada con múltiples campañas electorales que no se financiaron por los circuitos oficiales».

A su vez, preguntado por quién cree que fue quien dio la orden de poner en marcha toda la operación, Bárcenas insiste en que lo desconoce, pero que «no la pone en marcha alguien sin sentirse plenamente respaldado por sus superiores jerárquicos en el partido y en el Gobierno». «Que los acusados puedan involucrar a alguien por encima de ellos siempre es posible. Los acuerdos con la Fiscalía para reducir condena son cada vez más habituales», argumenta el ‘popular’. El juicio oral arranca este lunes con las primeras declaraciones.

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Directo | Misión Artemis II, hoy 6 de abril: cerca de entrar en la órbita lunar tras completar la mitad del viaje

Directo | Misión Artemis II, hoy 6 de abril: cerca de entrar en la órbita lunar tras completar la mitad del viaje

Diario de a bordo de la misión Artemis II. 6 de abril, sexto día de expedición. Los equipos de control de la misión en Houston y la tripulación del Artemis II han realizado esta madrugada una maniobra de corrección de trayectoria para ajustar la ruta de la nave espacial Orion hacia la Luna, que ha durado 17,5 segundos, según ha informado la NASA.

Los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen, continúan su trayectoria precisa para sobrevolar la Luna este lunes

Al comienzo de su jornada laboral, la tripulación ha completado un objetivo de prueba clave de la misión: el traje del Sistema de Supervivencia de la Tripulación Orion (OCSS). Así, los cuatro tripulantes han realizado una serie completa de pruebas, que incluyeron ponerse y presurizar el traje, comprobar si había fugas, simular el acceso a los asientos y evaluar su movilidad y su capacidad para comer y beber.

El traje protege a los astronautas durante las fases dinámicas del vuelo y proporciona soporte vital en caso de despresurización de la cabina y para las operaciones de supervivencia tras el amerizaje.

Este hito prepara el terreno para este evento principal del sexto día de vuelo: el vuelo de la tripulación alrededor de la cara oculta de la Luna.

La misión Artemis II alcanzó este domingo el punto medio de su viaje de diez días, en un recorrido que no ha presentado mayores contratiempos para la tripulación de la cápsula Orion.

La NASA tiene previsto que la cápsula Orion, que cruza el espacio a más de 4.000 kilómetros por hora, entre a las 4:41 GMT del 6 de abril en la esfera de influencia lunar a unos 66.098 kilómetros (41.072 millas) del satélite lunar. «Esto es significativo, porque será cuando la gravedad de la Luna ejerce una atracción más fuerte sobre la nave espacial Orión que la gravedad de la Tierra; por lo tanto constituye un hito importante en nuestra misión«, ha explicado Rick Henfling, director de vuelo para Artemis II, en una conferencia de prensa.

Los astronautas de Artemis II completan dos tercios de su camino y ven la cara oculta de la Luna: «Simplemente espectacular»

Se espera que la tripulación de Artemis II supere, hacia las 18:00 GMT de este lunes, el récord establecido por la misión Apolo 13 en 1970, correspondiente a la mayor distancia que los seres humanos han alcanzado desde la Tierra. En el punto de máxima aproximación, se situarán a menos de 6.400 kilómetros (4.000 millas) de la Luna, según datos de la NASA.

La cara nunca antes vista por el ojo humano

Este domingo, los astronautas han revisado una lista detallada de las características de la superficie de la Luna que fotografiarán y analizarán durante su sobrevuelo, cuando las ventanas de la cabina principal de la nave Orion apunten hacia la Luna, momento en el que el Sol iluminará parcialmente el objetivo de la misión.

La científica de la NASA Lori Glaze ha explicado en la conferencia de prensa que los astronautas verán el 21% de la cara oculta; durante su fase de aproximación. Además, Kelsey Young, jefa del Directorio de Ciencia y Exploración de la NASA para la misión Artemis II, ha advertido que la tripulación podrá distinguir «fragmentos definidos de la cara oculta que nunca antes han sido vistos» por seres humanos, una buena parte de la Cuenca Oriental, uno de los principales objetos de estudio.

La observación lunar, programada para durar seis horas, incluirá entre 35 y 41 objetivos específicos de estudio, tras superar la mayor distancia jamás alcanzada desde la Tierra: 406.773 kilómetros. La tripulación, que no alunizará perderá comunicación por radio con el control de misión durante unos 40 minutos, lo cual está totalmente controlado, según la NASA.

Tras la aventura de 10 días, los cuatro astronautas tienen previsto llegar a la costa de San Diego el próximo viernes, donde la cápsula Orion se zambullirá en el mar.

Presenciarán un eclipse solar

Los cuatro astronautas de la misión Artemis II tendrán la oportunidad de presenciar un eclipse solar cuando realicen este lunes un sobrevuelo sobre la cara oculta de la Luna. La NASA explicó que durante el eclipse, el Sol quedará oculto a la vista al pasar por detrás de la Luna, desde la perspectiva de la cápsula Orion, un fenómeno que no podrá ser visto desde la Tierra.

En ese momento, la tripulación observará a la Luna mayormente oscura, lo que les brindará la oportunidad de buscar destellos de luz provocados por meteoroides que impacten en la superficie lunar, partículas de polvo elevándose sobre el borde del satélite natural y objetivos del espacio profundo, incluidos planetas.

5 de abril, quinto día de expedición. 

Tras recorrer ya dos tercios de su camino a la Luna, los astronautas de la NASA han vislumbrado al completo la cara oculta del satélite natural de la Tierra. «Hemos podido ver la cara oculta de la Luna por primera vez y ha sido simplemente espectacular», ha comentado la astronauta estadounidense Christina Koch durante una entrevista televisada desde su nave espacial Orion.

Como ha explicado Koch, la superficie lunar les ha parecido «diferente». «No era la Luna a la que estamos acostumbrados, así que revisamos nuestros datos de seguimiento lunar, comparamos las imágenes y dijimos: ‘Ahí está la cara oculta. Esto es algo que nunca habíamos visto‘», ha expresado la astronauta en la entrevista.

Los cuatro astronautas, por tanto, han observado directamente el hemisferio lunar que siempre está en el lado opuesto a la Tierra, algo que hasta entonces solo habían logrado sus predecesores en el programa Apolo, hace más de 50 años. En esta ocasión, han podido captar «características lunares que el ojo humano nunca había visto hasta ayer», tal y como ha destacado en una conferencia de prensa el alto funcionario de la NASA, John Honeycutt. «Solo las imágenes tomadas por robots habían mostrado esta región de la Luna», ha matizado.

4 de abril: cuarto día de misión

La misión Artemis supera los 219.000 kilómetros de la Tierra, es decir, la mitad de su camino a la Luna. «La Luna se está haciendo definitivamente más grande», comentaba entonces uno de sus tripulantes. Desde la nave, el astronauta Victor Glover comenta que han captado imágenes por la mañana y, después de analizarlas, encontraron el Gran Cañón de la Luna, la llamada Cuenca Oriental.

«Pudimos verla [a la Luna] por completo», ha proseguido, incidiendo en este hecho: «Pudimos verla entera, así que está claro que no estamos en la Tierra, porque esa formación no es completamente visible desde la Tierra. La vista que tenemos ya es especial. Y sí, la Tierra es bastante pequeña y la Luna definitivamente se está haciendo más grande

La misión no ha registrado mayores contratiempos, incluso los controladores de vuelo en el Centro de Control de Misiones del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston han cancelado la primera maniobra de corrección de trayectoria, ya que la capsula se mantiene en la ruta de vuelo correcta.

Con todo, los astronautas mantienen un «gran espíritu» y disfrutan de «muchas cosas divertidas» que ocurren en la cápsula Orión, tal y como ha explicado la administradora asociada de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración (ESDMD) de la NASA, Lakiesha Hawkings, en una rueda de prensa.

3 de abril: tercer día de misión

La misión Artemis II se dirige hacia la Luna después de completar con éxito la maniobra de inyección translunar, el encendido del motor de la nave Orion.

En una videoconferencia, la tripulación ha descrito cómo ha vivido el momento y las primeras horas de misión. «Se podía ver el globo entero de polo a polo. Se veía África, Europa y, si uno miraba con mucha atención, incluso la aurora boreal. Fue un momento espectacular que nos dejó a los cuatro sin palabras», ha explicado el comandante de la misión, Reid Wiseman, sobre el momento en el que la NASA reorientó la nave.

El momento se ha vivido de una forma muy especial en la cápsula, como también ha señalado Christina Koch, la primera mujer que viaja a la Luna: «Saber que pronto tendremos vistas similares de la Luna me emociona aún más. Sabía que veríamos algo parecido, pero nada te prepara para la impresionante experiencia de ver tu planeta iluminado como si fuera de día y, además, la Luna resplandeciendo sobre él por la noche con el hermoso resplandor del atardecer».

2 de abril: segundo día de misión

Los miembros de la tripulación se han despertado tras cuatro horas de sueño al ritmo de la canción Sleepyhead de la banda Young & Sick. Los cuatro astronautas tienen por delante uno de los momentos críticos de la expedición: el encendido de los motores de la nave Orion para la maniobra de elevación e inyección translunar.








No recomendado para menores de 7 años




Los astronautas de la misión Artemis II ponen rumbo a la Luna


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02.15 min



Transcripción completa

propulsada a la Luna en aproximadamente
unas nueve horas

Sí, pues en las próximas horas está
previsto una maniobra compleja,

complicada, la de inyección

unas nueve horas

lo alcancen el quinto día y el sexto
día van a poder ver la Luna lo más

cerca posible

Cuando se asomen por la ventana van a
poder ver tanto la Luna como la Tierra,

una visión totalmente

privilegiada que solo van a tener ellos
cuatro y ellos cuatro por primera vez

van a poder hacer

imágenes con sus propios dispositivos,
con sus propios móviles, porque la Nasa

ha permitido que

los lleven a bordo.

Así que una misión muy de estos
tiempos, una misión del siglo XXI

Fue un viaje increíble hacia arriba

las vistas explicaba el comandante ya
desde el espacio horas después del

lanzamiento quedamos con pablo fuente

es divulgador científico, lleva más de
dos años siguiendo de cerca la misión

Artemis II, la conoce al dedillo

Nos cuenta que aún queda para que los
astronautas alcancen su objetivo.

Será en el ecuador de la misión

A mitad, más o menos a los cinco días
de la misión, se va a dar la vuelta a

la Luna, van a estar a pocos

miles de kilómetros de la Luna.

De hecho, van a poder ver la Luna y la
Tierra desde un único punto de vista

que va

a ser una visión absolutamente
privilegiada.

Se quedarán a sólo 7.400 kilómetros de
la Luna

y harán historia, verán la cara oculta
y serán los que más lejos han estado

nunca de la tierra en todos

esos días ya se habrán puesto a prueba
los trajes, el sistema de navegación,

de seguridad..

y también habrán tenido tiempo para
hacer experimentos científicos como

avatar donde llevan

unas células para estudiar el impacto
de la radiación sobre los humanos se

van a hacer conexiones a Internet van a
grabar vídeos algunos caseros porque la

Nasa ha autorizado que

viajen con sus propios móviles.

Lo que más preocupa cuenta es el
retorno

La nave volverá por la atracción de la
gravedad de la Tierra.

Sin motores, solo los encenderá para
frenar

La reentrada será a 11 kilómetros por
segundo.

Eso es pasar de Barcelona a Madrid

en 45 segundos.
La cabina de la nave Orión tiene

Segunda jornada de la misión Artemis II: los astronautas ponen rumbo a la Luna

Con el encendido del motor durante 43 segundos han ajustado la trayectoria del artefacto, un movimiento crítico para poder poner rumbo a la Luna. Tras este primer hito han vuelto a descansar para continuar con la segunda parte de su jornada, que incluirá la maniobra de inyección translunar, horas más tarde.

El segundo día de misión también ha servido para poner a prueba el volante de inercia, un aparato con un funcionamiento similar a un yo-yo y que permitirá a la tripulación realizar ejercicio durante la expedición. Los cuatro miembros de la expedición tienen pautados 30 minutos de ejercicio al día para minimizar la pérdida muscular y ósea que se produce en ausencia de gravedad.

El volante de inercia es una máquina con cable que permite hacer ejercicios aeróbicos similares al remo, además de entrenamientos de resistencia como sentadillas y peso muerto. Es además una de las novedades de esta misión, al igual que el inodoro aislado, que el primer día de expedición tuvo que ser reparado tras sufrir una pequeña avería durante el despegue.

1 de abril: primer día de misión

A las 18.35 horas de Florida del miércoles 1 de abril (00.35 horas en la España peninsular), han despegado los cuatro astronautas de la misión Artemis II. La NASA, más de 50 años después de la última misión del Apolo, ha emprendido con éxito una nueva expedición a la Luna. Las primeras horas del viaje, según ha informado la agencia estadounidense, se han desarrollado según lo previsto, con la excepción de algún contratiempo menor ya solucionado.





Los cuatro astronautas a bordo de la nave Orion han tenido que solventar unos pequeños problemas de comunicación durante el despegue. La tripulación podía escuchar a los expertos de la NASA, pero en tierra no se podía oír a los miembros de la misión.

Además, hubo algún contratiempo con el inodoro de la cápsula. Es la primera vez que una nave cuenta con un retrete aislado, hasta ahora los miembros de este tipo de expediciones debían usar una bolsa. Los cuatro astronautas han podido resolver el incidente en contacto con los expertos de Houston. La cápsula Orion ha desplegado sus paneles solares según lo previsto y durante las primeras horas de la misión ha orbitado la tierra para, entre otras cosas, poner a prueba los sistemas de seguridad del artefacto.

Los promotores de nueva vivienda se agarran a la guerra de Irán como excusa para inflar los precios

La escalada bélica en Irán ha empezado a trasladarse al mercado residencial español con una consecuencia directa: la vivienda nueva puede volver a encarecerse. El sector promotor ha asumido que el conflicto ha elevado la incertidumbre sobre los costes de construcción y que esa presión terminará llegando al comprador final. Según publicó ElPaís, un consejero delegado de una gran promotora residencial calculó que la guerra sumará “alrededor de dos o tres puntos” a las previsiones de costes que ya manejaba su empresa. 

El trasfondo ha sido energético. La tensión geopolítica en Oriente Medio ha golpeado al petróleo, al gas y a la logística internacional, y eso ha impactado en una actividad especialmente sensible a esos factores como la construcción. El artículo ha explicado que los futuros del Brent habían subido más de un 40% desde el inicio del ataque a Teherán, con picos de hasta el 55%, y que el barril cerró por encima de los 100 dólares. 

La construcción, atrapada entre energía, materiales y transporte

La preocupación del sector no se ha limitado al carburante. Distintos expertos han advertido de que el encarecimiento energético repercutirá en materiales básicos como aceroaluminiocemento o cerámica, todos ellos intensivos en consumo de energía. Carlos Smerdou, consejero delegado de Foro Consultores Inmobiliarios, ha señalado que ese impacto puede traducirse en “incrementos de dos o tres puntos porcentuales” en las zonas con mayor tensión por falta de oferta. 

La consultora Gloval ha estimado que, si el conflicto se extendía a medio plazo, los costes de construcción podían elevarse alrededor de un 10%. Asprima, por su parte, ha calculado que una subida de esa magnitud en las obras implicaría unos cinco puntos adicionales en el coste total de promoción. Cinco Días ha añadido que, en este contexto, el sector daba prácticamente por hecho que una parte relevante de ese sobrecoste acabaría repercutiéndose en el precio final de venta. 

La lógica empresarial ha sido clara: los márgenes del promotor y del constructor ya se encontraban muy ajustados, y absorber nuevos incrementos sin trasladarlos al mercado resultaba cada vez más difícil. Ignacio Moreno, consejero delegado de Aurora Homes, ha resumiado esa idea al asegurar que el incremento de costes se trasladará al precio “en la medida en que la demanda pueda absorberlo”. 

Las promociones que ya estaban muy avanzadas o con materiales comprados no deberían sufrir grandes alteraciones en sus precios de venta este año. Sin embargo, las viviendas que se entreguen en 2027 y, sobre todo, en 2028 sí han quedado bajo mayor riesgo de revisión al alza. Cinco Días ha recogido el testimonio de otro directivo del sector que preveía que los nuevos contratos de obra firmados en 2026 incorporarán aumentos del 8% al 10%, frente a un encarecimiento cercano al 5% registrado en 2025. 

Atlas Real Estate Analytics ha aportado además una estimación más técnica: con el incremento actual del coste de la energía, el alza derivada en los costes de construcción puede alcanzar el 3,2%, y el traslado al precio de la obra nueva se movería entre el 0,9% y el 1,34% en un plazo de 12 a 18 meses. Según ese análisis, la transmisión no será instantánea, pero sí persistente. 

Oferta limitada y riesgo de nuevos retrasos

El problema no se ha reducido solo a pagar más. El sector también ha avisado de que la incertidumbre puede frenar el inicio de nuevas promociones. La dificultad para cerrar presupuestos entre promotores y constructoras, unida a la escasez de mano de obra y al temor a firmar precios cerrados en un contexto tan volátil, ha complicado la puesta en marcha de proyectos. Pedro Fernández Alén, presidente de la CNC, ha advirtido que el constructor no sabe cuánto le costarán realmente los materiales y ha cuestionado quién puede comprometer ahora un presupuesto sin saber cuánto durará la guerra. 

Metrovacesa y APCEspaña han coincidido en el mismo diagnóstico: si el conflicto se prolonga, aumentará la presión sobre materias primasinflación y tipos de interés, lo que puede tensionar la viabilidad de nuevos proyectos y reducir aún más la oferta de vivienda. 

Ese escenario llegaría, además, en un mercado ya muy tensionado. elPaís ha recordado que el precio de la vivienda nueva subió un 11,3% interanual en 2025, después de haber avanzado un 10,9% el año anterior, según datos del INE. Antes del conflicto, el sector esperaba una moderación para 2026, con incrementos cercanos al 5%, pero la guerra alteró esas previsiones. 

La crisis no solo ha amenazado al ladrillo por el lado de la oferta. También ha presionado la financiación. El mismo artículo ha señalado que el conflicto podía elevar la inflación y, con ello, aumentar la posibilidad de nuevas subidas de tipos. Las promotoras y las patronales han advertido que unos tipos más altos encarecerán tanto la financiación de los proyectos como el acceso al crédito para los compradores. Eso ha dibujado una doble presión sobre los hogares: precios de compra más altos y hipotecas potencialmente más caras. En un mercado donde la capacidad de ahorro ya es uno de los grandes cuellos de botella, ese efecto puede expulsar a más demandantes hacia el alquiler, elevando aún más la tensión residencial. 

Un conflicto lejano con efecto directo en el bolsillo

La guerra en Irán ha dejado de ser solo un factor geopolítico para convertirse en una amenaza tangible para el acceso a la vivienda en España. El sector ha advertido de que el encarecimiento de la energía y de los materiales no solo elevará los precios de la obra nueva, sino que también puede retrasar promociones y reducir la oferta futura. 

En un mercado ya castigado por la escasez, la demanda embalsada y el encarecimiento acumulado de los últimos años, el nuevo shock externo ha añadido otra capa de presión. Y esa presión, según han admitido abiertamente los propios promotores, terminará llegando al comprador.

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Bárcenas señala a la cúpula de Rajoy a 24 horas del juicio del caso Kitchen: “Sería imposible sin su conocimiento”

El extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, ha reaparecido públicamente tras años de silencio concediendo una entrevista al diario El Mundo, justamente en vísperas del juicio en la Audiencia Nacional por la operación Kitchen, el dispositivo parapolicial organizado por el PP para sustraerle la información comprometedora que custodiaba sobre la financiación irregular del partido. Tras cumplir condena por el caso Gürtel, Bárcenas comparecerá ahora como víctima de un escándalo que equipara a un Watergate español. El ex alto cargo ‘popular’ vuelve al foco mediático en un proceso en el que está intentando rehacer su vida, y asegura que en condiciones normales hubiera pasado página, pero que fue un durísimo golpe para él ver cómo su propio partido ponía en riesgo su vida y la de su familia para neutralizar la información con la que contaba en su haber.

La primera pregunta que le plantea El Mundo es muy directa: si la operación pudo haberse dado sin conocimiento del presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Bárcenas es claro y sostiene que un dispositivo de esas condiciones surge directamente de las esferas más altas del partido: «Desde mi punto de vista una operación de estas características es imposible que se llevase a cabo sin el conocimiento de las máximas instancias del partido. ¿Por qué dos altos cargos del Gobierno (Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez) iban a organizar una operación policial sin respaldo judicial en un tema de partido que no les afectaba a ellos personalmente en nada?», se cuestiona el extesorero, que revela también que lo que le quiso sustraer exactamente el Partido Popular era «abundante documentación de carácter económico relacionada con múltiples campañas electorales que no se financiaron por los circuitos oficiales».

Preguntado por quién cree que fue quien dio la orden de poner en marcha toda la operación, Bárcenas insiste en que lo desconoce, pero que «no la pone en marcha alguien sin sentirse plenamente respaldado por sus superiores jerárquicos en el partido y en el Gobierno». «Que los acusados puedan involucrar a alguien por encima de ellos siempre es posible. Los acuerdos con la Fiscalía para reducir condena son cada vez más habituales», argumenta el ‘popular’.

Influencias en el Supremo, una infiltración clave y el falso cura

El extesorero también revela a El Mundo que el PP le ofreció, paralelamente, influir en el Tribunal Supremo a cambio de su silencio. «Con ese ofrecimiento estuvieron jugando permanentemente y hubo varios interlocutores por su parte y también por parte mía que intervinieron en las conversaciones», señala.

Por otra parte, cabe recordar que buena parte del éxito de la operación parapolicial se debió a que su entonces chófer, Sergio Ríos, estuvo compinchado con la plana mayor del partido. Fue retribuido con fondos reservados para que comunicara sus conversaciones, sus reuniones y facilitara la sustracción de documentos, y de hecho, García Castaño llegó a confesar que les permitió el acceso al estudio de su mujer, facilitándoles la clave de la alarma y uno de sus móviles para que lo copiaran. Al ser preguntado si en algún momento sospechó algo o si Interior pudo haberle espiado a través de otras personas de su círculo, el extesorero reconoce que en ningún momento sospechó nada. Paralelamente a la infiltración del chófer, cabe recordar el episodio del asalto del falso cura en su domicilio: un individuo disfrazado de sacerdote irrumpió en su casa, secuestró a su familia, maniató a su mujer y a su hijo y les exigió las grabaciones con altos cargos del PP. «El secuestrador no era un perturbado, tenía plena conciencia de lo que hacía, conocía el interior de mi casa donde, obviamente, no había estado nunca y es evidente, desde mi punto de vista, que fue enviado por alguien preocupado por la información de carácter económico que yo pudiese tener y que le pudiese afectar», argumenta Bárcenas, que recuerda, además, que su chófer estaba de día libre, pero que apareció por su casa a los pocos minutos del asalto, lo que para él no es casualidad. «Es extraño que una persona que tiene la tarde libre esté justo enfrente de mi domicilio durante el secuestro, y que unos minutos después de que mi hijo redujese al secuestrador se presente en mi casa para ponerse a nuestra disposición».

«Además, lo que declaró en instrucción no tiene ningún sentido sobre la forma en que manifiesta se enteró de lo que estaba ocurriendo en mi casa. En aquel momento no teníamos conocimiento de la existencia de Kitchen, por lo que no pudimos intuir que estábamos ante una operación orquestada supuestamente desde el Ministerio del Interior. La fecha del secuestro coincide plenamente con las del operativo policial montado por Interior sin autorización judicial, pero qué casualidad que ese día no hubo seguimientos policiales a mi familia, cuando los estaba habiendo todos los días según hemos podido saber después», argumenta también el extesorero.

Sobre si todavía conserva información delicada que pueda comprometer al PP, Bárcenas responde que «habría que preguntarle a los mandos policiales que intervinieron en la operación sobre qué documentos entregaron y qué documentos siguen conservando«, y lamenta que lo que le hicieron fue «un atentado contra el Estado de Derecho, persiguiendo a ciudadanos inocentes y es responsabilidad exclusiva de las personas que lo organizaron», por lo que «no se puede exigir responsabilidad al partido en diferido«, en referencia a la dirección actual, sin implicación con aquellos hechos.

La condena a su mujer y la comparación con el presente

Por otra parte, El Mundo también le pregunta a Bárcenas por cómo se compara su caso con la situación política actual y sobre la ‘vara de medir’ que la justicia ha aplicado en casos como los de José Luis Ábalos, Santos Cerdán o Koldo García. «Cuando haya sentencia podré opinar. Tengo la sensación de que la instrucción ha sido rigurosa y a ellos les ha investigado la UCO, que es un cuerpo serio, solvente y no politizado», opina. En la misma línea, le afea al Gobierno actual el «intento de control de todos los poderes del Estado y el ataque a la independencia judicial«. «Una vez más el ataque al Estado de Derecho. En cuanto a la alternativa de Feijóo, no hay otra. Desde mi punto de vista su trayectoria sugiere que ha sido un buen gestor en todas las responsabilidades que ha desempeñado. Nos queda por conocer su forma de hacer política», añade.

Por último, Bárcenas defiende a capa y espada la inocencia de su mujer, a la que considera que fue condenada injustamente. «Ya he dicho en alguna ocasión que el máximo reproche jurídico que respecto a ella se podía haber establecido era el de participe a título lucrativo, como efectivamente se ha hecho en otros casos similares en que los maridos han sido juzgados y condenados. Pero ella fue condenada injustamente«.

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Directo, Misa del Domingo de Resurrección y bendición ‘Urbi et Orbi’: el papa pide esperanza frente a la guerra y la «idolatría del lucro»

Directo, Misa del Domingo de Resurrección y bendición ‘Urbi et Orbi’: el papa pide esperanza frente a la guerra y la «idolatría del lucro»

El papa León XIV ha llamado a quienes «tienen el poder de iniciar las guerras» a que «elijan la paz» desde el Vaticano con motivo del Domingo de Resurrección. Y en la misa previa a la bendición ‘Urbi et Orbi’ en la plaza de San Pedro, ha hecho un canto de «esperanza» frente a la guerra que mata y destruye» y la «idolatría del lucro» que saquea los recursos de la tierra.

El papa ha convocado una vigilia de oración por la paz en la basílica de San Pedro del Vaticano para el próximo sábado 11 de abril. Lo ha hecho en su primer mensaje de Pascua, en el que ha llamado a no ser «indiferentes» ni «resignarse» ante el mal, el odio y la guerra.

«¡Hagamos oír el grito de paz que brota del corazón!», ha pedido el pontífice en su discurso pronunciado en la Logia central de la basílica de San Pedro.

Llama a no ser «indiferentes ante la muerte de miles de personas»

El papa ha lamentado que el mundo se está acostumbrando a la violencia: «Nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes. Indiferentes ante la muerte de miles de personas. Indiferentes ante las secuelas de odio y división que siembran los conflictos. Indiferentes ante las consecuencias económicas y sociales que estos desencadenan y que, sin embargo, todos percibimos».

En este sentido ha aprovechado para retomar la expresión «globalización de la indiferencia» de su antecesor, el fallecido Francisco, cuyo último acto antes de su muerte fue precisamente el mensaje Urbi et Orbi del Domingo de Resurrección de 2025.

«¡Que quienes tienen armas en sus manos las abandonen! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz! No una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo. No con la voluntad de dominar al otro, sino de encontrarlo», ha exhortado León XIV.

En este sentido, ha subrayado que la paz que Jesucristo entrega con su resurrección «no es aquella que se limita a silenciar las armas, sino la que toca y transforma el corazón de cada uno de nosotros».

«¡Convirtámonos a esa paz de Cristo!«, ha reclamado Robert Prevost, que ha pedido en este Domingo de Resurrección dejar «a un lado toda voluntad de disputa, de dominio y de poder». «Imploremos al Señor que conceda su paz al mundo asolado por las guerras y marcado por el odio y la indiferencia, que nos hacen sentir impotentes ante el mal», ha concluido el pontífice.

Posteriormente León XIV impartió la bendición «Urbi et Orbi», tras felicitar la Pascua en diez idiomas ante la multitud congregada en la plaza de San Pedro.

Esperanza contra «los abusos que aplastan a los más débiles» y la «idolatría del lucro»

En su homilía previa, ante la multitud congregada en la plaza, el pontífice estadounidense-peruano ha advertido de que «la muerte siempre acecha» y se manifiesta en los «egoísmos partidistas», la opresión de los pobres y la «escasa atención» a los más frágiles.








Para todos los públicos




Domingo de Resurrección: el papa carga contra la guerra - Informativo 24h | Ver


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00.28 min



Transcripción completa

La muerte es siempre inaguada, la
vediamo nella violenza, nelle ferite

Amén

del mondo, nel grido di dolore che

se lleva de cada parte por los
sopprosos que

violencia de la guerra que semane y

pero les vamos a mostrar más porque,
por ejemplo..

El papa León XIV llama a la esperanza frente a «la violencia de la guerra» y la «idolatría del lucro» en el Domingo de Resurrección

«La vemos en la violencia, en las heridas del mundo, en el grito de dolor que se eleva por todas partes a causa de los abusos que aplastan a los más débiles, ante la idolatría del lucro que saquea los recursos de la tierra, ante la violencia de la guerra que mata y destruye«, ha asegurado.

En un mensaje similar al que dio en el Domingo de Ramos y durante el Vía Crucis del Viernes Santo, ha subrayado que la Pascua es una «fuerza imparable» capaz de abrir luz incluso en la oscuridad más profunda.

Miles de fieles han asistido a los actos del Domingo de Pascua en la plaza de San Pedro, con un altar y escaleras decoradas con decenas de miles de flores multicolores gracias a la aportación de floristas holandeses y la colaboración de los trabajadores del Servicio de Jardines y Medio Ambiente del Vaticano.

Con estos actos León XIV concluye su primera Semana Santa como papa, marcada por su presencia en todos los ritos litúrgicos desde el pasado Domingo de Ramos. En 2025, la bendición ‘Urbi et Orbi’ supuso la última aparición del papa Francisco, un día antes de su muerte.

Los astronautas de la misión Artemis II vislumbran la cara oculta de la Luna: «Ha sido simplemente espectacular»

Los astronautas de la misión Artemis II vislumbran la cara oculta de la Luna: «Ha sido simplemente espectacular»

Diario de a bordo de la misión Artemis II. 5 de abril, quinto día de expedición. Tras recorrer ya dos tercios de su camino a la Luna, los astronautas de la NASA han vislumbrado al completo la cara oculta del satélite natural de la Tierra. «Hemos podido ver la cara oculta de la Luna por primera vez y ha sido simplemente espectacular», ha comentado la astronauta estadounidense Christina Koch durante una entrevista televisada desde su nave espacial Orion.

Como ha explicado Koch, la superficie lunar les ha parecido «diferente». «No era la Luna a la que estamos acostumbrados, así que revisamos nuestros datos de seguimiento lunar, comparamos las imágenes y dijimos: ‘Ahí está la cara oculta. Esto es algo que nunca habíamos visto‘», ha expresado la astronauta en la entrevista.

Los cuatro astronautas, por tanto, han observado directamente el hemisferio lunar que siempre está en el lado opuesto a la Tierra, algo que hasta entonces solo habían logrado sus predecesores en el programa Apolo, hace más de 50 años. En esta ocasión, han podido captar «características lunares que el ojo humano nunca había visto hasta ayer», tal y como ha destacado en una conferencia de prensa el alto funcionario de la NASA, John Honeycutt. «Solo las imágenes tomadas por robots habían mostrado esta región de la Luna», ha matizado.

Entretanto, los astronautas del Artemis II han realizado dos tercios de su viaje y ya están más cerca de la Luna que de la Tierra. Nunca se había realizado un viaje espacial tan largo ni habían visto esta imagen del satélite hasta ahora.

Tareas cotidianas mientras se preparan para el sobrevuelo lunar de este lunes

De momento, a 200.000 kilómetros de la Tierra, todo marcha sobre ruedas… excepto el váter de la nave Orion, que ha vuelto a dar fallos y se ha detectado un problema de congelación. Los astronautas realizan tareas cotidianas, ensayan maniobras de reanimación y hacen ejercicio diariamente, algo clave en la situación de microgravedad que mantienen.

También han hablado sobre cómo descansan, ya que el pequeño espacio de la capsula en la que viajan ha llamado la atención del público y de la prensa. «Realmente nos encanta dormir aquí arriba; ha sido un día tan largo que creo que nuestros cuerpos están listos para dormir pase lo que pase», ha comentado Koch a la cadena NBC. «La mayoría de nosotros ha estado durmiendo de maravilla», ha añadido.

El comandante Wiseman ha explicado que Koch ha estado durmiendo con la cabeza hacia abajo, en medio del vehículo. «Algo así como un murciélago suspendido de nuestro túnel de acoplamiento», ha detallado en una entrevista con ABC.

Hasta el momento, esta misión ya ha hecho historia y los astronautas están a punto de acabar su objetivo final, que es rodear la Luna antes de volver a casa. Así, la misión Artemis II aspira a sentar las bases para el siguiente paso: instalar una base en el satélite.

4 de abril: cuarto día de misión

La misión Artemis supera los 219.000 kilómetros de la Tierra, es decir, la mitad de su camino a la Luna. «La Luna se está haciendo definitivamente más grande», comentaba entonces uno de sus tripulantes. Desde la nave, el astronauta Victor Glover comenta que han captado imágenes por la mañana y, después de analizarlas, encontraron el Gran Cañón de la Luna, la llamada Cuenca Oriental.

«Pudimos verla [a la Luna] por completo», ha proseguido, incidiendo en este hecho: «Pudimos verla entera, así que está claro que no estamos en la Tierra, porque esa formación no es completamente visible desde la Tierra. La vista que tenemos ya es especial. Y sí, la Tierra es bastante pequeña y la Luna definitivamente se está haciendo más grande

La misión no ha registrado mayores contratiempos, incluso los controladores de vuelo en el Centro de Control de Misiones del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston han cancelado la primera maniobra de corrección de trayectoria, ya que la capsula se mantiene en la ruta de vuelo correcta.

Con todo, los astronautas mantienen un «gran espíritu» y disfrutan de «muchas cosas divertidas» que ocurren en la cápsula Orión, tal y como ha explicado la administradora asociada de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración (ESDMD) de la NASA, Lakiesha Hawkings, en una rueda de prensa.

3 de abril: tercer día de misión

La misión Artemis II se dirige hacia la Luna después de completar con éxito la maniobra de inyección translunar, el encendido del motor de la nave Orion.

En una videoconferencia, la tripulación ha descrito cómo ha vivido el momento y las primeras horas de misión. «Se podía ver el globo entero de polo a polo. Se veía África, Europa y, si uno miraba con mucha atención, incluso la aurora boreal. Fue un momento espectacular que nos dejó a los cuatro sin palabras», ha explicado el comandante de la misión, Reid Wiseman, sobre el momento en el que la NASA reorientó la nave.

El momento se ha vivido de una forma muy especial en la cápsula, como también ha señalado Christina Koch, la primera mujer que viaja a la Luna: «Saber que pronto tendremos vistas similares de la Luna me emociona aún más. Sabía que veríamos algo parecido, pero nada te prepara para la impresionante experiencia de ver tu planeta iluminado como si fuera de día y, además, la Luna resplandeciendo sobre él por la noche con el hermoso resplandor del atardecer».

2 de abril: segundo día de misión

Los miembros de la tripulación se han despertado tras cuatro horas de sueño al ritmo de la canción Sleepyhead de la banda Young & Sick. Los cuatro astronautas tienen por delante uno de los momentos críticos de la expedición: el encendido de los motores de la nave Orion para la maniobra de elevación e inyección translunar.








No recomendado para menores de 7 años




Los astronautas de la misión Artemis II ponen rumbo a la Luna


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02.15 min



Transcripción completa

propulsada a la Luna en aproximadamente
unas nueve horas

Sí, pues en las próximas horas está
previsto una maniobra compleja,

complicada, la de inyección

unas nueve horas

lo alcancen el quinto día y el sexto
día van a poder ver la Luna lo más

cerca posible

Cuando se asomen por la ventana van a
poder ver tanto la Luna como la Tierra,

una visión totalmente

privilegiada que solo van a tener ellos
cuatro y ellos cuatro por primera vez

van a poder hacer

imágenes con sus propios dispositivos,
con sus propios móviles, porque la Nasa

ha permitido que

los lleven a bordo.

Así que una misión muy de estos
tiempos, una misión del siglo XXI

Fue un viaje increíble hacia arriba

las vistas explicaba el comandante ya
desde el espacio horas después del

lanzamiento quedamos con pablo fuente

es divulgador científico, lleva más de
dos años siguiendo de cerca la misión

Artemis II, la conoce al dedillo

Nos cuenta que aún queda para que los
astronautas alcancen su objetivo.

Será en el ecuador de la misión

A mitad, más o menos a los cinco días
de la misión, se va a dar la vuelta a

la Luna, van a estar a pocos

miles de kilómetros de la Luna.

De hecho, van a poder ver la Luna y la
Tierra desde un único punto de vista

que va

a ser una visión absolutamente
privilegiada.

Se quedarán a sólo 7.400 kilómetros de
la Luna

y harán historia, verán la cara oculta
y serán los que más lejos han estado

nunca de la tierra en todos

esos días ya se habrán puesto a prueba
los trajes, el sistema de navegación,

de seguridad..

y también habrán tenido tiempo para
hacer experimentos científicos como

avatar donde llevan

unas células para estudiar el impacto
de la radiación sobre los humanos se

van a hacer conexiones a Internet van a
grabar vídeos algunos caseros porque la

Nasa ha autorizado que

viajen con sus propios móviles.

Lo que más preocupa cuenta es el
retorno

La nave volverá por la atracción de la
gravedad de la Tierra.

Sin motores, solo los encenderá para
frenar

La reentrada será a 11 kilómetros por
segundo.

Eso es pasar de Barcelona a Madrid

en 45 segundos.
La cabina de la nave Orión tiene

Segunda jornada de la misión Artemis II: los astronautas ponen rumbo a la Luna

Con el encendido del motor durante 43 segundos han ajustado la trayectoria del artefacto, un movimiento crítico para poder poner rumbo a la Luna. Tras este primer hito han vuelto a descansar para continuar con la segunda parte de su jornada, que incluirá la maniobra de inyección translunar, horas más tarde.

El segundo día de misión también ha servido para poner a prueba el volante de inercia, un aparato con un funcionamiento similar a un yo-yo y que permitirá a la tripulación realizar ejercicio durante la expedición. Los cuatro miembros de la expedición tienen pautados 30 minutos de ejercicio al día para minimizar la pérdida muscular y ósea que se produce en ausencia de gravedad.

El volante de inercia es una máquina con cable que permite hacer ejercicios aeróbicos similares al remo, además de entrenamientos de resistencia como sentadillas y peso muerto. Es además una de las novedades de esta misión, al igual que el inodoro aislado, que el primer día de expedición tuvo que ser reparado tras sufrir una pequeña avería durante el despegue.

1 de abril: primer día de misión

A las 18.35 horas de Florida del miércoles 1 de abril (00.35 horas en la España peninsular), han despegado los cuatro astronautas de la misión Artemis II. La NASA, más de 50 años después de la última misión del Apolo, ha emprendido con éxito una nueva expedición a la Luna. Las primeras horas del viaje, según ha informado la agencia estadounidense, se han desarrollado según lo previsto, con la excepción de algún contratiempo menor ya solucionado.





Los cuatro astronautas a bordo de la nave Orion han tenido que solventar unos pequeños problemas de comunicación durante el despegue. La tripulación podía escuchar a los expertos de la NASA, pero en tierra no se podía oír a los miembros de la misión.

Además, hubo algún contratiempo con el inodoro de la cápsula. Es la primera vez que una nave cuenta con un retrete aislado, hasta ahora los miembros de este tipo de expediciones debían usar una bolsa. Los cuatro astronautas han podido resolver el incidente en contacto con los expertos de Houston. La cápsula Orion ha desplegado sus paneles solares según lo previsto y durante las primeras horas de la misión ha orbitado la tierra para, entre otras cosas, poner a prueba los sistemas de seguridad del artefacto.

La misión Artemis II supera la mitad del camino: «La Luna se está haciendo definitivamente más grande»

La misión Artemis II supera la mitad del camino: «La Luna se está haciendo definitivamente más grande»

Diario de a bordo de la misión Artemis II. 4 de abril, cuarto día de expedición. Los cuatro astronautas de la tripulación de la NASA han superado ya en su nave Orion los 219.000 kilómetros de la Tierra, la misma distancia que deben recorrer para llegar a la Luna, previsiblemente el próximo lunes. «La Luna se está haciendo definitivamente más grande», ha comentado uno de sus tripulantes.

«Ya hemos superado la mitad del camino hacia la Luna y hemos tomado algunas fotos hoy temprano», ha explicado a los medios desde la nave Orion Victor Glover. Ha narrado que, después de analizar las imágenes en el ordenador, los astronautas encontraron una formación, el Gran Cañón de la Luna, llamada Cuenca Oriental.

«Pudimos verla (a la luna) por completo», ha proseguido, incidiendo en este hecho: «Pudimos verla entera, así que está claro que no estamos en la Tierra, porque esa formación no es completamente visible desde la Tierra. La vista que tenemos ya es especial. Y sí, la Tierra es bastante pequeña y la Luna definitivamente se está haciendo más grande

En un hilo de X, la NASA ha publicado imágenes inéditas de la cámara a bordo de la nave espacial Orion en las que se puede ver la luna y la Tierra.

Los astronautas también han publicado su ubicación en tiempo real con todos los terrestres para poder seguir en cualquier momento su viaje de ida a la Luna y regreso a La Tierra.

El canadiense Jeremy Hansen ha explicado cómo vivieron el despegue de la nave y que en su primer día en el espacio vieron «cosas extraordinarias«: «(Vimos) la Tierra de cerca y, luego, cuando echamos una siesta y nos levantamos, la Tierra estaba de nuevo muy lejos. Y luego, para ese tránsito o inyección (translunar), volvimos a la Tierra. Estábamos a 60.000 km. Nos acercamos a 200 km del planeta, y fue como si nos estuviéramos cayendo del cielo hacia la Tierra. Y le dije a Reid: parece que vamos a chocar. Es increíble que vayamos a rodearla y evitarla. Estaba tan cerca».

Se espera que los cuatro astronautas (Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen) lleguen el próximo lunes a la Luna, en el que es el primer viaje tripulado al satélite en 50 años, y puedan rodearla para ver la cara oculta, el punto más lejano y oculto. Tras esto, iniciarán su viaje de vuelta en un inédito vuelo espacial en forma de número ocho.

Hansen ha explicado que, gracias a la fecha de lanzamiento de la misión el 1 de abril, van a poder ver un eclipse solar por detrás de la luna, «lo cual será genial». «Y podremos aprovechar esta oportunidad para observar el levantamiento del regolito lunar», ha añadido.

En este punto, los astronautas mantienen un «gran espíritu» y disfrutan de «muchas cosas divertidas» sucediendo en la cápsula Orión, según ha explicado Lakiesha Hawkings, administradora asociada de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración (ESDMD) de la NASA, en una rueda de prensa este sábado.

No ha hecho falta corregir la trayectoria

La misión no ha registrado mayores contratiempos, incluso este sábado los controladores de vuelo en el Centro de Control de Misiones del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston cancelaron la primera maniobra de corrección de trayectoria, dado que la capsula se mantiene en la ruta de vuelo correcta.

La maniobra constituía el primero de los tres ajustes de trayectoria previstos en el cronograma de la misión para afinar la velocidad y la trayectoria de la nave, que se espera que llegue el lunes próximo a la cara oculta de la Luna para tomar imágenes como preparación para un futuro alunizaje. 

No obstante, la agencia espacial estadounidense ha dicho en un comunicado que cualquier ajuste que resulte necesario podrá incorporarse en una maniobra de corrección posterior.

La histórica misión Artemis II, que busca el primer regreso del ser humano a la Luna en más de cincuenta años, despegó el pasado miércoles a las 18:35 hora local (22:35 GMT) desde el Centro Espacial Kennedy, y avanza a 5.632 kilómetros por hora rumbo a la Luna, donde espera llegar este lunes. 

3 de abril: tercer día de misión

La misión Artemis II se dirige hacia la luna después de completar con éxito la maniobra de inyección translunar, el encendido del motor de la nave Orion.

La tripulación, en una videoconferencia, ha descrito cómo ha vivido el momento y las primeras horas de misión. “Se podía ver el globo entero de polo a polo. Se veía África, Europa y, si uno miraba con mucha atención, incluso la aurora boreal. Fue un momento espectacular que nos dejó a los cuatro sin palabras”, ha explicado el comandante de la misión, Reid Wiseman, sobre el momento en el que la NASA reorientó la nave.

El momento se ha vivido de una forma muy especial en la cápsula, como también ha señalado Christina Koch, la primera mujer que viajará a la luna: «Saber que pronto tendremos vistas similares de la Luna me emociona aún más. Sabía que veríamos algo parecido, pero nada te prepara para la impresionante experiencia de ver tu planeta iluminado como si fuera de día y, además, la Luna resplandeciendo sobre él por la noche con el hermoso resplandor del atardecer».

2 de abril: segundo día de misión

Los miembros de la tripulación se han despertado tras cuatro horas de sueño al ritmo de la canción Sleepyhead de la banda Young & Sick. Los cuatro astronautas tienen por delante uno de los momentos críticos de la expedición: el encendido de los motores de la nave Orion para la maniobra de elevación e inyección translunar.








No recomendado para menores de 7 años




Los astronautas de la misión Artemis II ponen rumbo a la Luna


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02.15 min



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propulsada a la Luna en aproximadamente
unas nueve horas

Sí, pues en las próximas horas está
previsto una maniobra compleja,

complicada, la de inyección

unas nueve horas

lo alcancen el quinto día y el sexto
día van a poder ver la Luna lo más

cerca posible

Cuando se asomen por la ventana van a
poder ver tanto la Luna como la Tierra,

una visión totalmente

privilegiada que solo van a tener ellos
cuatro y ellos cuatro por primera vez

van a poder hacer

imágenes con sus propios dispositivos,
con sus propios móviles, porque la Nasa

ha permitido que

los lleven a bordo.

Así que una misión muy de estos
tiempos, una misión del siglo XXI

Fue un viaje increíble hacia arriba

las vistas explicaba el comandante ya
desde el espacio horas después del

lanzamiento quedamos con pablo fuente

es divulgador científico, lleva más de
dos años siguiendo de cerca la misión

Artemis II, la conoce al dedillo

Nos cuenta que aún queda para que los
astronautas alcancen su objetivo.

Será en el ecuador de la misión

A mitad, más o menos a los cinco días
de la misión, se va a dar la vuelta a

la Luna, van a estar a pocos

miles de kilómetros de la Luna.

De hecho, van a poder ver la Luna y la
Tierra desde un único punto de vista

que va

a ser una visión absolutamente
privilegiada.

Se quedarán a sólo 7.400 kilómetros de
la Luna

y harán historia, verán la cara oculta
y serán los que más lejos han estado

nunca de la tierra en todos

esos días ya se habrán puesto a prueba
los trajes, el sistema de navegación,

de seguridad..

y también habrán tenido tiempo para
hacer experimentos científicos como

avatar donde llevan

unas células para estudiar el impacto
de la radiación sobre los humanos se

van a hacer conexiones a Internet van a
grabar vídeos algunos caseros porque la

Nasa ha autorizado que

viajen con sus propios móviles.

Lo que más preocupa cuenta es el
retorno

La nave volverá por la atracción de la
gravedad de la Tierra.

Sin motores, solo los encenderá para
frenar

La reentrada será a 11 kilómetros por
segundo.

Eso es pasar de Barcelona a Madrid

en 45 segundos.
La cabina de la nave Orión tiene

Segunda jornada de la misión Artemis II: los astronautas ponen rumbo a la Luna

Con el encendido del motor durante 43 segundos han ajustado la trayectoria del artefacto, un movimiento crítico para poder poner rumbo a la Luna. Tras este primer hito han vuelto a descansar para continuar con la segunda parte de su jornada, que incluirá la maniobra de inyección translunar, horas más tarde.

El segundo día de misión también ha servido para poner a prueba el volante de inercia, un aparato con un funcionamiento similar a un yo-yo y que permitirá a la tripulación realizar ejercicio durante la expedición. Los cuatro miembros de la expedición tienen pautados 30 minutos de ejercicio al día para minimizar la pérdida muscular y ósea que se produce en ausencia de gravedad.

El volante de inercia es una máquina con cable que permite hacer ejercicios aeróbicos similares al remo, además de entrenamientos de resistencia como sentadillas y peso muerto. Es además una de las novedades de esta misión, al igual que el inodoro aislado, que el primer día de expedición tuvo que ser reparado tras sufrir una pequeña avería durante el despegue.

1 de abril: primer día de misión

A las 18.35 horas de Florida del miércoles 1 de abril (00.35 horas en la España peninsular), han despegado los cuatro astronautas de la misión Artemis II. La NASA, más de 50 años después de la última misión del Apolo, ha emprendido con éxito una nueva expedición a la Luna. Las primeras horas del viaje, según ha informado la agencia estadounidense, se han desarrollado según lo previsto, con la excepción de algún contratiempo menor ya solucionado.

Los cuatro astronautas a bordo de la nave Orion han tenido que solventar unos pequeños problemas de comunicación durante el despegue. La tripulación podía escuchar a los expertos de la NASA, pero en tierra no se podía oír a los miembros de la misión.





Además, hubo algún contratiempo con el inodoro de la cápsula. Es la primera vez que una nave cuenta con un retrete aislado, hasta ahora los miembros de este tipo de expediciones debían usar una bolsa. Los cuatro astronautas han podido resolver el incidente en contacto con los expertos de Houston. La cápsula Orion ha desplegado sus paneles solares según lo previsto y durante las primeras horas de la misión ha orbitado la tierra para, entre otras cosas, poner a prueba los sistemas de seguridad del artefacto.

Oriente Medio deja al descubierto las costuras de la extrema derecha y retrata a Vox

Los bombardeos de Israel y Estados Unidos sobre Irán desempolvaron un conflicto que ha desquebrajado el orden mundial y las relaciones políticas, diplomáticas, militares y comerciales en Oriente Medio y Occidente. Esta guerra persigue los intereses económicos de un Donald Trump entregado a la causa ideológica y supremacista del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Ambos líderes se han erigido como los estandartes internacionales de la ultraderecha del siglo XXI. 

Sin embargo, otros mandatarios originalmente próximos a los posicionamientos trumpistas ―como la italiana, Giorgia Meloni― han rechazado esta injerencia del derecho internacional, han condenado esta guerra ilegal y han asegurado que no participarán en operaciones de combate aéreo, terrestre y marítimo. Palabras que han sido secundadas por el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, el primer ministro británico, Keir Starmer, y el canciller alemán, Friedrich Merz

Vox, el partido más proisraelí de Europa

Tras la connivencia con Putin, la  intervención en Venezuela, las amenazas sobre Groenlandia y Dinamarca y Cuba, y los ataques contra el régimen de los ayatolás, la Unión Europea parece haber despertado. España, gracias al liderazgo de Pedro Sánchez, se encuentra a la vanguardia de la defensa del derecho internacional y de los derechos humanos. No obstante, según el informe elaborado por la Coalición Europea por Israel (CEI), Vox es el partido más proisraelí de todo el continente (98,74%).

El informe elaborado por este lobby judío, que se basa en las votaciones del Parlamento Europeo entre 2019 y diciembre de 2024, evidencia por qué Israel ―a través de su Ministerio de Exteriores― se ha acercado en los últimos meses, superando reticencias pasadas, a Vox, Demócratas de Suecia y la Agrupación Nacional francesa. Estos tres partidos son los que más han aumentado su apoyo al Estado judío tras el 7-0, siendo especialmente destacado el caso del partido que lidera Marine Le Pen, que ha pasado de votar a favor de Israel en el 75,29% de las veces al 87,83%.

Santiago Abascal, muy cercano a Netanyahu en los últimos años, visitó los kibutz de Nir Oz dos meses después del ataque de Hamás sobre Jerusalén. También se reunió con el presidente israelí dos días después de su polémico ataque a un campo de refugiados cerca de Rafah, en Gaza, para mostrarle su inquebrantable apoyo. 

Desde entonces, el Ejecutivo ebreo ha agradecido mucho esos y otros gestos. El titular de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, no repara en expresar su decisión de formalizar sus relaciones con Vox, Demócratas de Suecia y la Agrupación Nacional por sus actitudes recientes hacia el país. “Después de revisar el asunto y escuchar la opinión de los profesionales, no he visto ninguna razón para no hacerlo”, defendió Saar, que admitió que “parte de estos partidos tienen malas raíces”, en obvia referencia al Frente Nacional, fundado en 1972 por Jean-Marie Le Pen, condenado por la Justicia por negar crímenes del nazismo en Francia.

La grieta de la ultraderecha

Durante años, el debate público ha tendido a simplificar a la extrema derecha como un bloque homogéneo, cohesionado en ideas, alianzas y objetivos. Sin embargo, basta observar las tensiones internas en torno a cuestiones internacionales —especialmente en Oriente Medio— para comprobar que esa imagen monolítica es, como mínimo, incompleta.

Más que centrarse en lo que hace o dice Vox, conviene atender a quién lo cuestiona y desde qué posiciones. Porque, en este caso, las críticas más incisivas no proceden ni del Gobierno ni de la izquierda, sino de otros sectores de la propia órbita ultra. Es ahí donde emergen las contradicciones más reveladoras.

El posicionamiento internacional ha dejado de ser un elemento secundario en la definición de la extrema derecha contemporánea. En conflictos como el de Oriente Medio, se cruzan dos visiones distintas que conviven —no sin tensiones— dentro del mismo espacio político.

Por un lado, está el ala que podríamos llamar “atlántica”: alineada con Estados Unidos, cercana al trumpismo global y firmemente posicionada a favor de Israel. Esta corriente ve en el Estado israelí un aliado estratégico en la lucha contra el islamismo y como parte de un eje occidental en defensa de valores comunes.

Por otro lado, existe una corriente más «clásica«, nacionalista en sentido estricto, que prioriza la soberanía y desconfía de cualquier alineamiento internacional que pueda diluir los intereses nacionales. Para este sector, la política exterior debe estar guiada exclusivamente por una lógica de Estado, sin subordinación a bloques ni afinidades ideológicas transnacionales.

Se acusa al partido de Abascal de haber abandonado un nacionalismo “puro” para integrarse en una red internacional de derechas que gira en torno a figuras como Trump, Milei, Kast y Netanyahu y a una agenda geopolítica que no siempre coincide con los intereses españoles, ni tan siquiera europeos. La cercanía a Israel, en este marco, no se interpreta como una decisión soberana, sino como un alineamiento automático dentro de un bloque ideológico global.

Así, lo que para unos es una estrategia de posicionamiento internacional coherente con una visión occidentalista, para otros es una claudicación: una señal de que Vox habría dejado de ser un proyecto estrictamente nacional para convertirse en una pieza más de un engranaje mayor.

Nacionalismo vs Ultraderechismo

En el fondo, lo que está en juego es una batalla por la autenticidad dentro de la extrema derecha. ¿Qué significa ser verdaderamente “nacionalista” en un mundo globalizado? ¿Es compatible la defensa de la soberanía con la pertenencia a redes ideológicas transnacionales?

Estas preguntas no son nuevas, pero adquieren una nueva intensidad en un contexto en el que la extrema derecha ha ganado visibilidad y poder institucional. Y, sobre todo, ponen de relieve que no existe una única extrema derecha, sino varias, con prioridades y estrategias a veces divergentes.

Vox, en este contexto, no sólo es objeto de crítica: es también síntoma de una transformación más amplia. La extrema derecha europea ya no discute únicamente contra sus rivales, sino consigo misma. Y en esa discusión, Oriente Medio se ha convertido en un espejo incómodo donde se reflejan sus contradicciones.

Además, el Partido Popular (PP) se situa en fuera de juego al criticar únicamente al Gobierno de Sánchez, sin condenar el comportamiento dictatorial de Netanyahu y las contradicciones inhumanas de Trump.

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La amarga confesión de Meritxell Batet tras dos años fuera de la política: «Me dolía demasiado»

La expresidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha reaparecido con una reflexión profunda sobre su paso por la política, marcada por el desgaste emocional y la violencia verbal que, según ha explicado, ha experimentado durante sus últimos años en el cargo. En una entrevista concedida en Madrid a El Periódico, Batet ha reconocido que su etapa al frente de la Cámara Baja entre 2019 y 2023 ha dejado una huella difícil de borrar. “Durante dos años no he podido ver las sesiones de control. Me dolía demasiado. Es todo tan feo… Hay tanta violencia verbal”, ha confesado, evidenciando una tristeza profunda asociada al clima político.

Su trayectoria política comenzó en 1998, cuando el dirigente socialista Narcís Serra le ofreció incorporarse a su equipo. Desde entonces, Batet ha dedicado más de dos décadas a la vida pública, consolidándose como una figura relevante del PSC.

Antes de su salto institucional, compaginó sus estudios de Derecho con trabajos como camarera, mientras desarrollaba su carrera académica en la Universitat Pompeu Fabra. Su entrada en el Congreso fue  en 2004 de la mano de José Montilla, iniciando una etapa que se ha prolongado hasta 2023. Sin embargo, su concepción inicial de la política —basada en “construir” y “acercar posiciones”— ha chocado con una realidad que ha definido como cada vez más hostil.

La democracia en riesgo

Batet ha advertido sobre lo que considera un proceso de deshumanización de la política, en el que el objetivo ha dejado de ser el debate de ideas para convertirse en el ataque personal. “Hay tanta violencia verbal… es todo tan feo”, ha señalado. Para ilustrar la fragilidad del sistema, ha recurrido a una metáfora:“La democracia es como Campanilla en Peter Pan. Si dejas de creer en ella, deja de existir«. En este sentido, ha defendido la necesidad de recuperar la confianza ciudadana mediante una política más honesta y constructiva.

Durante su presidencia en el Congreso de los Diputados, Batet trató de suavizar el clima de confrontación. A su vez, impulsó iniciativas para alejar a los diputados de la lógica de “amigo-enemigo”, incluyendo reuniones informales entre parlamentarios jóvenes de distintos partidos.

No obstante, ha reconocido las dificultades para lograr ese objetivo. En particular, ha explicado que no ha invitado a representantes de Vox a estos encuentros debido a su negativa reiterada a participar. Asimismo, ha lamentado que, aunque se ensalce la Transición, no se practique su espíritu de diálogo. “Hay que sentarse en la misma mesa con quien piensa y vota diferente”, ha defendido.

La exdirigente socialista ha señalado al Partido Popular como uno de los principales responsables de la polarización, debido a su papel como principal fuerza de oposición. A su juicio, este rol conlleva una responsabilidad mayor en la configuración del clima político. Al mismo tiempo, ha reconocido errores propios, como no haber impulsado antes una reforma del reglamento del Congreso para limitar la presencia de activistas de ultraderecha acreditados como periodistas. Una decisión que, ha admitido, debería haber tomado durante su mandato.

Una nueva etapa, sin olvidar la política

Más allá del ámbito institucional, Batet ha descrito el impacto personal de su exposición pública. Ha asegurado que ha seguido recibiendo insultos en la calle, especialmente en Madrid, incluso en presencia de sus hijas. Las descalificaciones, que ha relatado con crudeza, han puesto de manifiesto el nivel de crispación existente. “Es muy desagradable”, ha afirmado, subrayando el efecto que estas situaciones han tenido tanto en ella como en su entorno familiar. Su salida de la política en septiembre de 2023 fue una decisión meditada durante dos años. Tras las elecciones generales y la designación de Francina Armengol como presidenta del Congreso, Batet optó por cerrar su etapa institucional.

Ha explicado que, pese a considerarse una persona fuerte, ha llegado a la conclusión de que no todo debe soportarse. En conversaciones previas con Pedro Sánchez, ha trasladado su voluntad de abandonar la primera línea política, una decisión que ha sido respetada. Tras un periodo de desconexión, Batet ha iniciado una nueva etapa profesional en el ámbito empresarial, participando como consejera en compañías como Ebro Foods y Sateliot, además de colaborar con diversas fundaciones.

A pesar de su retirada, ha defendido que la política sigue siendo una herramienta fundamental para mejorar la sociedad. Ha recordado, por ejemplo, su participación en la aprobación de la ley del matrimonio igualitario, un logro que ha definido como una de las grandes satisfacciones de su carrera. Batet ha cerrado su reflexión con una idea clara: la política debe servir para construir, no para destruir. Ha advertido de que la dinámica de enfrentamiento constante no solo desgasta a quienes la ejercen, sino que también erosiona la credibilidad del sistema democrático.

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La guerra de las derechas: PP y Vox intensifican sus ataques con los pactos autonómicos en el alambre

Vox ha empezado la Semana Santa dirigiéndose a su militancia en el marco de los evidentes momentos de tensión que están atravesando. El Miércoles Santo, 1 de abril, el secretario general de la formación de extrema derecha, Ignacio Garriga, enviaba un escrito a las bases del partido para responder al momento de convulsión que vive la ultraderecha por diferentes vías: numerosas salidas y expulsiones de las filas en los últimos meses, varios exdirigentes de la formación pidiendo un Congreso para debatir las ideas del partido y con el PP subido a las barbas por los gobiernos autonómicos. Garriga, no obstante, echa balones fuera, insta a los militantes a no escuchar las informaciones sobre la crisis del partido, y señala directamente al Partido Popular. «Vox está sufriendo un ataque brutal, calumnioso y miserable de parte de muchos interesados en que el partido no continúe creciendo», argumenta, y concretamente dirige el tiro hacia la dirección del Partido Popular: «En concreto, el señor Núñez Feijóo; su asesora, Mar Sánchez; y el secretario general de su partido, Miguel Tellado. El clan gallego con prácticas de contrabandistas de ría».

Los de Bambú llevan semanas autoconvenciéndose de esta teoría, de que su crisis no existe, que es un espejismo y que proviene del interés del PP por debilitarlos y desestabilizarlos. Ahora le han dado forma de texto y mensaje con un tono especialente duro contra el dirigente gallego. Una tesis que, no obstante, pierde gas cuando se tiene en cuenta que las críticas las encabezan los propios exdirigentes purgados de la formación. Vox lo justifica alegando que desde Génova «han contactado con arribistas y despechados para poner en marcha la maquinaria mediática contra el tercer partido de España». La respuesta del PP, por su parte, no ha tardado en llegar.

Desde las filas del PP acusan a la extrema derecha de «pretender que se hable de otros para que no se hable de ellos», y hablan de la carta de Garriga como «una carta a los militantes para azuzarlos contra enemigos externos cuando los problemas internos arrecian». «Eso ya lo inventó Pedro Sánchez en su debut en el género epistolar con aquellos cinco días de reflexión. Nosotros no nos confundiremos de adversario ni responderemos a los ataques de Vox. Dos no se pelean si uno no quiere», contestan desde el cuartel general del PP, aprovechando para meter al presidente del Gobierno en la ecuación.

Sin romper todas las conexiones: el beneficio de la duda

El mensaje que Vox da en la carta es duro, pero pese a ello, no rompe todas las conexiones con el PP y guarda el beneficio de la duda para la mayoría de barones ‘populares’. «Es justo reconocer que la mayoría de los barones del PP no ha contribuido al ataque mafioso«, señala también Garriga, que achaca las tensiones a la cúpula más alta del PP y sostiene que hay «otro PP», al margen de Feijóo y compañía, «con el que es posible llegar a acuerdos». El objetivo de este matiz no es otro que preparar el terreno para los pactos autonómicos que se avecinan próximamente, con Aragón, Extremadura y Castilla y León en el punto de mira, regiones en las que el PP ha ganado pero en las que necesita entenderse con la ultraderecha para poder gobernar, al no haber alcanzado la mayoría absoluta. «Es necesario que Vox consiga formar gobiernos autonómicos que se conviertan en murallas contra el sanchismo», señala Garriga al final del documento, repicando en la idea que trasladaba el PP en su propia respuesta de «no confundirse de enemigo«.

Con quien también se muestra muy crítica la misiva de Garriga es con sus excompañeros, entre ellos, antiguos pesos pesados de la formación como Iván Espinosa de los Monteros o Javier Ortega Smith-. «Despechados y corruptos que hace tiempo no están con nosotros. […] Son personas que saltaron de Vox en los momentos más difíciles y que vuelven hoy con un desvergonzado ‘¿qué hay de lo mío?'», afea el secretario general en un tono muy duro.

Por otro lado, Garriga no da ninguna explicación sobre las críticas que existen por la falta de democracia interna en el partido que denuncian los que ya no están dentro, ni aclara a los afiliados las polémicas sobre las cuentas que también han sonado durante los últimos meses. Se limita a decir que «las cuentas son cristalinas» y que «las únicas irregularidades que se han cometido en el partido han sido descubiertas gracias a nuestros mecanismos de control». Defiende, además, que los responsables de dichos problemas ya han sido eliminados del partido e incide en que son, precisamente, algunos de ellos los que «ahora muestran tanto odio hacia el proyecto«. Por último, el secretario general ha afirmado que Vox está poniendo demandas y querellas por las «insidias repetidas» y ha hecho un llamamiento para no tener en cuenta todas las informaciones que están surgiendo alrededor de la formación, a su juicio engordadas por los medios de comunicación: «Nosotros a lo nuestro. […] No caigamos en el debate fangoso de corruptos y embusteros».

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Cronología de la guerra ilegal en palabras de Trump: del «derrotaremos a Irán» a llevarlos «a la Edad de Piedra»

2 de abril. El conflicto en Oriente Medio entra en su segundo mes con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enarbolando de nuevo una retórica combativa y de justificación de la hostilidad contra Irán. «Estados Unidos está a punto de cumplir los objetivos centrales de su guerra de Irán y finalizará el trabajo muy rápidamente, en un plazo de dos a tres semanas, en las que golpearemos con extrema dureza al régimen iraní, que ya ha sido derrotado y no representa una amenaza», expresaba el republicano en un discurso ante la nación, el primero dirigido expresamente al pueblo estadounidense desde que comenzara la Operación Furia Épica. Se esperaba algún tipo de anuncio importante, ya que las cadenas llegaron a cortar sus programaciones, pero solo fueron las mismas palabras azuzantes de las últimas semanas que, además, provocaron un aumento instantáneo del precio del Brent y una caída en las bolsas estadounidenses. Trump sigue tratando de justificar la guerra en Irán con la bomba nuclear que presuntamente Teherán está cerca de conseguir, en una cronología llena de contradicciones y de discursos contrapuestos.

19 minutos de discurso, desde la Casa Blanca, en los que Trump sacaba pecho de las «victorias rápidas, decisivas y abrumadoras en el campo de batalla». «Nunca en la historia de la guerra un enemigo ha sufrido pérdidas tan claras y devastadoras«, aseguraba el estadounidense, intentando justificar la campaña de bombardeos junto a Israel y defendiendo que la primera opción que barajaban era una solución negociada, pero que «Irán se lanzó a obtener un arma nuclear como nunca antes se había visto». Son varios los países que cuentan con cabezas nucleares en su arsenal, entre ellos los propios Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia, Israel, India, Pakistán y Corea del Norte. Irán nunca ha producido, que sea de conocimiento público, un artefacto nuclear. «El régimen fanático de Irán ha gritado muerte a América y a Israel durante 47 años y mató recientemente a 45.000 de sus propios ciudadanos que estaban protestando«, seguía argumentando el republicano, dando una cifra que ha aumentado respecto a los 32.000 de los que habló el 28 de febrero, cuando anunció el inicio de la operación. Argumentos, por otra parte, que se pisan: Trump ha asegurado en su última comunicación que su objetivo «nunca fue el cambio de régimen, pero el régimen ha caído». El primer día de la guerra animó a los ciudadanos del país a aprovechar el momento de debilidad para tomar el control de las instituciones. 

Cronología de la retórica de guerra

En el último mes, el presidente norteamericano ha sido el protagonista de una ambigua serie de declaraciones contradictorias sobre los objetivos, la duración y la necesidad de esta guerra. En su última actualización de deseos, ha hablado de desmantelar la capacidad iraní para amenazar a Estados Unidos mediante recursos propios o milicias aliadas, así como la eliminación de su marina, su fuerza aérea, sus misiles y su base industrial de defensa. «Lo hemos logrado todo», aseguraba, añadiendo que el trabajo terminará pronto. Una retórica triunfal que no solamente es la misma desde que empezó la guerra pese a las contradicciones, sino con la que Trump pasa por alto que el régimen iraní sigue en pie, que sigue determinado a no rendirse, que Israel sigue siendo atacado por Hezbolá, y que Irán sigue contando con armamento balístico y con visos de emprender una futura carrera nuclear.

Echando la vista atrás, el 3 de marzo, apenas cuatro días después de que comenzara la operación, Trump ya hablaba de que Estados Unidos había ganado la guerra tras haber matado al ayatolá Alí Jameneí. Cuatro días después, el 7 de marzo, la misma retórica: Irán ha sido derrotado. El 12 de marzo, el republicano aseguraba que «la guerra está terminando casi por completo, y de manera muy hermosa«. El 13 de marzo, Trump ganaba la guerra por segunda vez. El 14, dejaba de ganarla: «Por favor, ayúdennos. Si no nos ayudan, lo voy a recordar«.

El 16, todo resultaba ser un cebo a los miembros de la OTAN: «En realidad, no necesitamos ninguna ayuda en absoluto. Solo estaba probando para ver quién me escucha. Si la OTAN no ayuda, sufrirán algo muy malo». El 17, se reafirmaba en el desprecio a los aliados: «No necesitamos ni queremos la ayuda de la OTAN. No necesito la aprobación del Congreso para retirarme de la OTAN». El 18 de marzo, vuelta a pedir ayuda: «Nuestros aliados deben cooperar para reabrir el Estrecho de Ormuz. Los aliados de Estados Unidos tienen que espabilar: dar un paso al frente y ayudar a abrir el Estrecho de Ormuz. La OTAN son unos cobardes». El 21 de marzo, resultaba que el estrecho de Ormuz ya no le interesaba a Washington porque «no lo usamos, no necesitamos abrirlo«. El 22 de marzo, llegaban los ultimátums: «Esta es la última vez. Le daré a Irán 48 horas. Irán está muerto. Les estamos dando más tiempo». El 30, continuaban: «Abran el Estrecho o arrasaremos toda la infraestructura energética y los pozos de petróleo«.

Y hoy, vuelve la retórica de guerra: «Estamos cerca de cumplir nuestros objetivos«. No obstante, lejos del triunfalismo y de los bandazos del presidente, la posición de Washington tras la guerra es discutiblemente más débil. Tras un mes y medio de conflicto, Oriente Medio se encuentra más tensionado que de costumbre, los precios del suministro energético global se han disparado, ha supuesto una desorbitada inversión de decenas de billones de dólares y mermado el arsenal norteamericano, ha fracturado todavía más la alianza transatlántica entre Europa y Estados Unidos, y ha reducido todavía más la popularidad de Estados Unidos como país de referencia para liderar el orden mundial.

Vuelta a la edad de Piedra

Por otra parte, Trump ha amenazado abiertamente con cometer crímenes de guerra y atacar con mayor virulencia si no hay acuerdo: «Haremos retroceder a Irán a la Edad de Piedra«, en una misión que se alargará otras «dos o tres semanas más», en sus propias palabras. Cabe recordar que el mandatario prometió, en campaña, que no entraría en ninguna guerra. «Si durante este período no se llega a ningún acuerdo, tenemos la vista puesta en objetivos clave. Vamos a atacar cada una de sus plantas generadoras de electricidad con gran dureza y probablemente de forma simultánea. Les haremos retroceder a la Edad de Piedra«, afirmaba.

«Es muy importante mantener este conflicto en perspectiva. La participación estadounidense en la Primera Guerra Mundial duró un año, siete meses y cinco días. La Segunda Guerra Mundial duró tres años, ocho meses y veinticinco días. La Guerra de Corea duró tres años, un mes y dos días. La Guerra de Vietnam duró diecinueve años, cinco meses y veintinueve días. Irak se prolongó ocho años, ocho meses y veintiocho días. Llevamos 32 días en esta operación militar, tan poderosa y tan brillante, contra uno de los países más poderosos, y ese país ha sido destrozado y esencialmente ya no representa una amenaza», seguía el republicano con sus justificaciones, comparando este conflicto con otras guerras históricas.

Pese a todo, el presidente no habló en su discurso sobre su amenaza de abandonar la OTAN ante lo que considera el apoyo militar insuficiente de los países aliados, especialmente en la misión para reabrir el estrecho de Ormuz. Lo único que ha tenido que decir al respecto es que Washington es independiente del petróleo que de allí sale y que, por ende, deben ser los aliados que sí reciben petróleo a través del estrecho los que «se hagan cargo y lo tomen por sí mismos». «Nosotros les ayudaremos, pero ellos deben tomar la iniciativa en proteger el petróleo del que dependen tan desesperadamente».

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Directo | Misión Artemis II a la Luna, hoy 3 de abril en vídeo: Orion se dirige a la Luna tras superar con éxito una maniobra clave

Directo | Misión Artemis II a la Luna, hoy 3 de abril en vídeo: Orion se dirige a la Luna tras superar con éxito una maniobra clave

Diario de a bordo de la misión Artemis II. 3 de abril, tercer día de expedición. La misión Artemis II se dirige ya hacia la luna después de que este jueves haya dado un paso decisivo al completar con éxito la maniobra de inyección translunar, el encendido del motor de la nave Orion. La operación se ha llevado a cabo a las 1.50 de este viernes (hora peninsular española). De acuerdo con el centro de control de la NASA, los primeros informes apuntan a que se ha ejecutado correctamente.

«La tripulación de Artemis II está oficialmente de camino a la Luna. Estados Unidos vuelve a enviar astronautas a la Luna. Esta vez, más lejos que nunca«, ha escrito Jared Isaacman, director de la NASA, en la red social X. En otro post ha señalado que la tripulación «lo está haciendo genial» y ha recordado que el equipo de Control de la Misión, en Houston, vela en todo momento por la seguridad de los astronautas.

La maniobra, la única intervención de los astronautas hasta el final de la misión, ha permitido que la nave salga propulsada hacia el satélite, abandonando la órbita terrestre, y ha tenido lugar más de un día después del histórico despegue desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida.

Los cuatro astronautas, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, han procedido al encendido del motor principal de la nave. La operación se ha prolongado durante casi seis minutos y con un empuje cercano a los 27.000 newtons, la cápsula ha logrado colocarse en una trayectoria de retorno libre, diseñada para que el artefacto regrese sin necesidad de nuevos impulsos y complete su misión en un plazo aproximado de ocho días.

2 de abril: segundo día de misión

Los miembros de la tripulación se han despertado tras cuatro horas de sueño al ritmo de la canción Sleepyhead de la banda Young & Sick. Los cuatro astronautas tienen por delante uno de los momentos críticos de la expedición: el encendido de los motores de la nave Orion para la maniobra de elevación e inyección translunar.

Con el encendido del motor durante 43 segundos han ajustado la trayectoria del artefacto, un movimiento crítico para poder poner rumbo a la Luna. Tras este primer hito han vuelto a descansar para continuar con la segunda parte de su jornada, que incluirá la maniobra de inyección translunar, horas más tarde.








No recomendado para menores de 7 años




Los astronautas de la misión Artemis II ponen rumbo a la Luna


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02.15 min



Transcripción completa

propulsada a la Luna en aproximadamente
unas nueve horas

Sí, pues en las próximas horas está
previsto una maniobra compleja,

complicada, la de inyección

unas nueve horas

lo alcancen el quinto día y el sexto
día van a poder ver la Luna lo más

cerca posible

Cuando se asomen por la ventana van a
poder ver tanto la Luna como la Tierra,

una visión totalmente

privilegiada que solo van a tener ellos
cuatro y ellos cuatro por primera vez

van a poder hacer

imágenes con sus propios dispositivos,
con sus propios móviles, porque la Nasa

ha permitido que

los lleven a bordo.

Así que una misión muy de estos
tiempos, una misión del siglo XXI

Fue un viaje increíble hacia arriba

las vistas explicaba el comandante ya
desde el espacio horas después del

lanzamiento quedamos con pablo fuente

es divulgador científico, lleva más de
dos años siguiendo de cerca la misión

Artemis II, la conoce al dedillo

Nos cuenta que aún queda para que los
astronautas alcancen su objetivo.

Será en el ecuador de la misión

A mitad, más o menos a los cinco días
de la misión, se va a dar la vuelta a

la Luna, van a estar a pocos

miles de kilómetros de la Luna.

De hecho, van a poder ver la Luna y la
Tierra desde un único punto de vista

que va

a ser una visión absolutamente
privilegiada.

Se quedarán a sólo 7.400 kilómetros de
la Luna

y harán historia, verán la cara oculta
y serán los que más lejos han estado

nunca de la tierra en todos

esos días ya se habrán puesto a prueba
los trajes, el sistema de navegación,

de seguridad..

y también habrán tenido tiempo para
hacer experimentos científicos como

avatar donde llevan

unas células para estudiar el impacto
de la radiación sobre los humanos se

van a hacer conexiones a Internet van a
grabar vídeos algunos caseros porque la

Nasa ha autorizado que

viajen con sus propios móviles.

Lo que más preocupa cuenta es el
retorno

La nave volverá por la atracción de la
gravedad de la Tierra.

Sin motores, solo los encenderá para
frenar

La reentrada será a 11 kilómetros por
segundo.

Eso es pasar de Barcelona a Madrid

en 45 segundos.
La cabina de la nave Orión tiene

Segunda jornada de la misión Artemis II: los astronautas ponen rumbo a la Luna

El segundo día de misión también ha servido para poner a prueba el volante de inercia, un aparato con un funcionamiento similar a un yo-yo y que permitirá a la tripulación realizar ejercicio durante la expedición. Los cuatro miembros de la expedición tienen pautados 30 minutos de ejercicio al día para minimizar la pérdida muscular y ósea que se produce en ausencia de gravedad.

El volante de inercia es una máquina con cable que permite hacer ejercicios aeróbicos similares al remo, además de entrenamientos de resistencia como sentadillas y peso muerto. Es además una de las novedades de esta misión, al igual que el inodoro aislado, que el primer día de expedición tuvo que ser reparado tras sufrir una pequeña avería durante el despegue.

1 de abril: primer día de misión

A las 18.35 horas de Florida del miércoles 1 de abril (00.35 horas en la España peninsular), han despegado los cuatro astronautas de la misión Artemis II. La NASA, más de 50 años después de la última misión del Apolo, ha emprendido con éxito una nueva expedición a la Luna. Las primeras horas del viaje, según ha informado la agencia estadounidense, se han desarrollado según lo previsto, con la excepción de algún contratiempo menor ya solucionado.

Los cuatro astronautas a bordo de la nave Orion han tenido que solventar unos pequeños problemas de comunicación durante el despegue. La tripulación podía escuchar a los expertos de la NASA, pero en tierra no se podía oír a los miembros de la misión.





Además, hubo algún contratiempo con el inodoro de la cápsula. Es la primera vez que una nave cuenta con un retrete aislado, hasta ahora los miembros de este tipo de expediciones debían usar una bolsa. Los cuatro astronautas han podido resolver el incidente en contacto con los expertos de Houston. La cápsula Orion ha desplegado sus paneles solares según lo previsto y durante las primeras horas de la misión ha orbitado la tierra para, entre otras cosas, poner a prueba los sistemas de seguridad del artefacto.