El caso Nevenka contra Ismael Álvarez, cuya primera condena por acoso sexual a un político tuvo lugar en el 2002, puso en jaque al PP. Desde el entonces presidente Aznar, a su esposa Botella, hasta Álvarez Cascos y los populares del territorio de Castilla y León en pleno -incluido el actual presidente Mañueco– cerraron filas con el alcalde de Ponferrada.
Ni la condena judicial, ni la mediática, consiguieron que esto pasara factura política alguna al PP y ni siquiera al propio condenado, que volvió a presentarse con una agrupación vecinal en Ponferrada, donde llegó a conseguir una representación suficiente de concejales para pactar con el PSOE y darle el gobierno a los socialistas. Todo ello bajo el amparo del entonces secretario general de los socialistas en Castilla y León y hoy ministro, Óscar López.
A quien sí pasó factura su alianza con el acosador de Nevenka fue al propio López, incluso después de pedir perdón con lágrimas en los ojos por ese pacto de la vergüenza. El hoy ministro y secretario general del PSOE en Madrid consiguió como candidato a presidente de Castilla y León el peor resultado de la historia del PSOE en esta comunidad. Y es que, como en casos más recientes de la política española, las peores actitudes políticas del PP acaban solo pasando factura a los socialistas.
Pero veintidós años después de aquella condena, donde parte de la ciudadanía de Ponferrada sigue tratando como un héroe a Álvarez -de hecho no cabía un alfiler en la presentación de su libro sobre su versión del caso Nevenka en 2023, mientras se rociaba ese mismo año con ácido la placa de homenaje a la víctima- el bipartidismo mantiene en la comunidad actitudes machistas y de abuso con las feministas y las propias compañeras de partido.
El último escándalo ha estado protagonizado esta misma semana por el ya exsenador socialista Javier Izquierdo, acusado de acoso sexual por compañeras de partido en la comunidad. Un nuevo episodio de abusos sexuales que ha removido los cimientos de Ferraz.
Feminismo de alto riesgo
Una de las referencias feministas en la región, la secretaria de Igualdad de CCOO y portavoz de la Coordinadora de Mujeres, Yolanda Martín, confirma a Público «que en Castilla y León es de alto riesgo ser feminista». Lo achaca, entre otras cosas, «a los cuarenta años del PP en gobiernos casposos, donde se ha normalizado la falta de respeto al feminismo«. En este sentido, y ante las últimas denuncias contra líderes socialistas, deja claro que «las mujeres del PSOE han sido más valientes. Las del PP están escondidas y no se atreven a hablar».
«Las mujeres del PP están escondidas y no se atreven a hablar»
La sindicalista recuerda que «pocas cosas nos pasan si tenemos en cuenta que este año el Gobierno de Mañueco recortó conceptos de acoso y explotación sexual en la ley de violencia de género pactada con el diálogo social». Una norma, explica, que ni siquiera se aprobará en esta legislatura.
Las socialistas que más se están movilizando en este territorio por apoyar a las víctimas reconocen que «nos acusan de revanchismo porque no estábamos en el foco actual de Ferraz». Las feministas defienden un nuevo MeToo «y que salgan a la luz todos los casos, también los del PP «.
Alicia Palomo, procuradora del PSOE por Segovia y feminista reconocida en la comunidad, se muestra ante Público «indignada por el caso de Izquierdo y el resto de casos de acoso sexual» y la poca contundencia que ha tenido su partido en estos temas. «A la vista está que no se han hecho las cosas bien», afirma, y pide a Ferraz «la mayor de las firmezas en este tipo de asuntos deplorables». Reconoce que nunca pensó que estos casos pudieran darse en su partido.
Víctimas
Una de las víctimas del PP que nunca acudió a los tribunales es Rosa Valdeón, exvicepresidenta de la Junta de Castilla y León y quien hubiera sido la sustituta natural del presidente Herrera si el hoy senador Martínez-Maillo y Mañueco no hubieran puesto todo su empeño en impedirlo.

Un control de alcoholemia, tras un accidente leve de tráfico, y cuyo parte llegó antes a la prensa que a ella misma, acabó con su carrera política y dejó vía libre a Mañueco. Durante años, fue humillada en público, incluso con obras de teatro organizadas por Maíllo en Zamora, donde presidía la Diputación. La protagonista era una actriz con sobrepeso, moño y abanico, caracterizada como caricatura para ridiculizar a Valdeón. Estas representaciones recibían carcajadas y ovaciones de los presentes, ante la sonrisa del presidente de la institución provincial.
Curiosamente, meses después y ya de presidente, Mañueco fichó a un exconcejal de Salamanca obligado a dimitir tras triplicar la tasa de alcoholemia permitida, durante un control realizado tras un accidente leve de tráfico.
Jamás hubo una indicación o crítica privada o pública del PP de Castilla y León por estos atentados a la dignidad de Rosa Valdeón. Hoy, ya recuperada tras años de angustia y recomposición personal e incorporada a su plaza de inspectora médica, la exvicepresidenta de la comunidad afirma a Público que «no olvidemos el silencio cómplice. Con Maíllo viví escarnios públicos, que todo el mundo vio, pero siempre estaba sola».
Dos décadas de abusos machistas
Y entre Nevenka y las víctimas de Izquierdo, hay más de dos décadas de usos y abusos machistas en un territorio donde estas prácticas pasan desapercibidas cuando alcanzan al PP, ante una prensa territorial que sigue al dictado los intereses de los populares -ahora de Mañueco- porque mantiene cabeceras con cifras millonarias a través de la publicidad institucional.
Cierta sonoridad fuera de Castilla y León tuvieron los comentarios machistas del que fuera alcalde de Valladolid por el PP, Javier León de la Riva en 2014. En una entrevista en Onda Cero Valladolid, sobre una investigación por una violación en la capital vallisoletana dijo aquello de: “Yo no voy a justificar una actuación contra una mujer ni contra un hombre en ningún caso, pero hay veces que a las seis de la mañana un mujer sola tiene que cuidar un poco por donde va”.
Este mismo alcalde del PP fue quien dijo sobre la entonces ministra Leire Pajín: «Cuando veo la cara y los morritos de Pajín pienso lo mismo». Hoy el Ayuntamiento de Valladolid le va a dedicar una plaza.
Entre los casos sonados del PSOE en Castilla y León está el del procurador socialista Ángel Hernández por violencia machista, que fue condenado a un año y nueve meses de cárcel. Dimitió de todos sus cargos y el partido cerró la crisis.
Por su parte, Juan Luis Cepa, procurador y portavoz de Agricultura y Ganadería en el PSOE, también renunció este año 2025 tras un presunto delito de abuso sexual a un menor, ocurrido en los vestuarios de la piscina de Ciudad Rodrigo