El Hospital Universitario Fundación Alcorcón adjudicó en 2022 y 2023 un volumen de contratos menores que rozó los 13.000 expedientes cada ejercicio. Pero en 2024 su número se redujo a casi una cuarta parte: 3.798, según el análisis que ha llevado a cabo Público de los contratos menores suscritos por el centro sanitario y extraídos del Portal de Transparencia por la entidad Auditoría Ciudadana de la Deuda en Sanidad (Audita Sanidad), que lucha contra la privatización sanitaria impulsada por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Sin embargo, esa brusca caída no se tradujo en un recorte similar del dinero pagado a sus suministradores mediante este tipo de contratos. El hospital desembolsó 10,34 millones de euros, apenas un millón de euros menos que los dos años anteriores.
El motivo de esa merma en el número de expedientes fue el cambio que experimentó la gestión contractual del hospital a partir del 1 de julio de 2024. Durante los tres primeros meses de ese año el centro siguió suscribiendo contratos menores como en los ejercicios precedentes, fraccionándolos en algunos casos del mismo modo que ya le había afeado en 2023 la Intervención General de la Comunidad de Madrid, y que Público ha desvelado aquí.
Este reportaje es el segundo de una serie en la que este periódico analizará en detalle los abusos cometidos por el hospital madrileño con los contratos menores y otras prácticas que muestran el descontrol en la gestión del dinero público.
Por ejemplo, entre enero y marzo adjudicó cuatro contratos de un medio de cultivo utilizado para congelar ovocitos y embriones, Kitazato Vitrification Solution, a Biomedical Supply SL por un importe total de 15.720 euros. Es decir, superaban los 15.000 euros sin IVA, el umbral marcado por la ley para considerar que un contrato es menor y, por tanto, se puede adjudicar sin concurso –a dedo– y tiene menores requisitos de publicidad que uno licitado en un procedimiento abierto normal. Con Garric Médica SL suscribió ocho contratos de equipos estériles universales por valor de 22.512 euros en sólo tres meses. La factura con Nacatur 2 España SL ascendió a 18.360 euros por nueve contratos para comprar guantes de cirugía de poliisopreno estériles de diferentes tallas.
Pero, de abril a junio, el hospital no adjudicó ni un solo contrato menor. O al menos dejó de publicarlos en la Plataforma de la Contratación. Público ha preguntado a su gerencia el motivo de este vacío trimestral, pero no ha conseguido una respuesta.
En cualquier caso, el 1 de julio de 2024, el Hospital de Alcorcón volvió a firmar contratos menores –o empezó a publicarlos de nuevo en la plataforma–. Con un cambio sustancial. Desde entonces y hasta final de año, adjudicó 79 contratos de 14.999,99 euros cada uno, y 330 de 14.999. Evitando así, de forma muy poco sutil, el umbral de 15.000 euros que marca la ley. Antes de esa fecha, sólo había adjudicado un contrato de 14.990 euros y otro de 14.900 en 2023; en 2022 fueron cinco los que concedió con importes de 14.984 a 14.900 euros. En 2021 tan sólo suscribió uno de 14.990 euros.
En total, el hospital de Alcorcón adjudicó contratos por un céntimo menos del umbral que sumaban 1,18 millones, y otros 4,95 millones en contratos por un euro menos del límite. Una factura de 6,13 millones en seis meses.
Este periódico también ha preguntado a la gerencia del hospital de Alcorcón por el motivo de este cambio en la gestión de los contratos menores. Sin éxito. Sólo señala que «la actividad del hospital se desarrolla cumpliendo la normativa vigente y con los objetivos de asistencia, formación e investigación que le han sido encomendados«. Pero los apretadísimos importes de adjudicación dejan pocas dudas sobre la intención de los responsables del centro sanitario de ajustar los precios al céntimo para eludir los requisitos más exigentes de un procedimiento abierto.

Nueve para Pfizer por 14.999,99 euros
A partir del 1 de julio, la mayoría de estos contratos al borde del umbral de precio pasan a tener etiquetas genéricas: «medicamentos varios», «material sanitario», «material quirúrgico», sustituyendo a las que en el primer trimestre del año designaban objetos específicos. Como las pruebas de mutación de EGFR, en cajas de seis unidades, que el hospital compró en marzo a Biocartis NV, la misma empresa con la que firmó en octubre un contrato de 14.999 euros de «material de anatomía patológica», que es para lo que se utilizan esos tests. A Dispomedis SL le adjudicó tres contratos de empapadores de celulosa y bragas pañal en febrero y marzo; en noviembre suscribió otro genérico de «material sanitario» por importe de 14.999 euros. Con Disinfor SL MCB Informática fueron siete los contratos de ratones, discos duros y cables firmados en febrero y marzo; el 1 de octubre se le dio otro de «material informático» por 14.999 euros.
Según puede verse en la plataforma, todos los contratos de 14.999,99 euros son con farmacéuticas para el suministro de medicamentos. Con Pfizer el hospital firmó nueve por ese importe. Y dos de 14.999 euros, que comparten objeto: el suministro de anticuerpos biespecíficos –se utilizan para tratar cánceres de la sangre–. Y tienen la misma fecha, el 13 de septiembre. Por tanto, están troceados. Octapharma firmó tres contratos en sólo mes y medio, cada uno de ellos por 14.999,99 euros, a cambio de suministrar inmunoglobulinas al hospital. Y Sandoz consiguió otros tres con la misma etiqueta, «inmunomediadas» –un grupo de enfermedades inflamatorias, desde la artritis y la soriasis hasta el lupus–, pero en agosto y en octubre los fármacos le salieron al hospital 99 céntimos más caros que los que le vendieron en noviembre. Algo parecido le ocurrió con Santhera Pharmaceuticals, a la que Alcorcón adjudicó cinco contratos entre el 12 de julio y el 26 de agosto. Cuatro de ellos eran para que le proveyera de Vamorolone, un fármaco para la distrofia muscular de Duchenne, y uno con la etiqueta «Huérfano». El Vamorolone es un medicamento huérfano; es decir, está destinado a tratar enfermedades raras, como lo es la distrofia muscula de Duchenne. Pero, mientras los tres últimos suministros que firmó le costaron al hospital 11.000 euros, los dos primeros le salieron por 14.999 y 14.999,99 euros. Un indicio de que los precios se fijan en función del umbral que define el contrato menor.
A tenor de la intensidad con que utilizan el truco, los responsables de contratación del Hospital de Alcorcón no parecen muy preocupados por disimular que están burlando la ley. Los expertos consultados advierten de que un importe de 14.999,99 euros debería ser una «bandera roja» para cualquier interventor o para la Cámara de Cuentas de Madrid a la hora de fiscalizar la gestión contractual del hospital. Sostienen que a los responsables del hospital les resultará complicado justificar que ése es el precio de mercado de los suministros o servicios que han adjudicado por tal importe.
Diez contratos con el mismo objeto el mismo día
Además, las adjudicaciones que rozan el umbral se hicieron en serie, de forma que la suma total de los contratos menores para un mismo proveedor superaba con creces, en sólo seis meses, los 15.000 euros del límite anual. Por ejemplo, con Biospine SL suscribieron los gestores de Alcorcón, en un solo mes, un total de 14 contratos, todos de 14.999 euros, todos de implantes de columna. Y los numeraron. Diez de ellos llevan la misma fecha: 24 de octubre. Uno más el 12 de noviembre, otro el 13 de ese mes y el último, el 29 de noviembre. Con Cardiva 2 SL fueron seis los contratos de implantes de columna por importe de 14.999 euros que llevan idéntica fecha, el 24 de octubre de 2024. Otros cinco, también con ese mismo precio, se repartieron en dos de material de crioablación, dos de material sanitario y uno de prótesis vasculares.
Más ejemplos. A Zimmer Biomet Spain SLU se le adjudicaron 14 contratos de 14.999 euros entre julio y septiembre de 2024: cinco de prótesis de cadera, otros cinco de prótesis de rodilla, dos de «osteosíntesis» –técnica quirúrgica que utiliza implantes para estabilizar fracturas–, uno de implantes de traumatología y otro de material fungible. Junto con los contratos menores, por importes mucho más pequeños, concedidos de enero a marzo, la factura asciende a 242.689 euros. Seis llevan fecha de 31 de agosto –los cinco de prótesis de rodilla y el de implantes de traumatología– y otros tres –los de prótesis de cadera– fueron suscritos el 1 de octubre. Todos estos contratos suministran material ortoprotésico. Y tanto las instrucciones de la Oficina Independiente de Regulación y Supervisión de la Contratación (OIReScon), el órgano regulador del mercado de la contratatación pública, como los dictámenes de los órganos consultivos estatal y autonómicos establecen que hay fraccionamiento si se separa en varios contratos una misma prestación o suministro que constituya una «unidad funcional y material». Es decir, cuando el objeto de los contratos es «similar o complementario» y éstos dan cobertura a una única necesidad.
Mención aparte merecen los contratos de 14.999 euros en los que se omitió el objeto cuando se publicó su ficha en la Plataforma de la Comunidad de Madrid. En su lugar, sólo figura repetido el nombre del adjudicatario. Es el caso de tres contratos de Medtronic, KCI Clinic Spain y Sebia Hispania. La Ley de Contratos del Sector Público obliga a las administraciones a publicar cada trimestre los contratos menores que adjudiquen. En concreto, deben hacer constar el objeto, la duración, el importe de adjudicación –incluido el IVA– y el adjudicatario. Sólo están eximidos de publicidad los anticipos de caja fija –pagos periódicos y repetitivos de escaso importe, como dietas o gastos de transporte– inferiores a 5.000 euros. Preguntado por Público, el Hospital de Alcorcón tampoco ha querido explicar si se ha omitido la información de esos tres contratos por error u otros motivos.
Un hospital en pleno cambio de modelo
Creado en 1997, el Hospital de Alcorcón fue –con el de Manacor (Mallorca)– uno de los primeros experimentos del Gobierno de José María Aznar para implantar nuevos modelos de gestión en la sanidad pública. En 2001 fue traspasado a la Comunidad de Madrid. Desde entonces, funciona con un convenio singular por el que el Sermas le paga una cantidad anual a cambio de prestar asistencia sanitaria a la zona sur de Madrid. Este año, tal y como aprobó el consejo de gobierno de Isabel Díaz Ayuso el pasado 19 de diciembre, le abonará 217,54 millones de euros. En 2024, le pagó 227,85 millones, según figura en las cuentas de ese ejercicio del hospital. Lo que no impidió que cerrara con un fondo de maniobra negativo de 18,23 millones de euros, un 31% más que el año anterior. Y casi el triple que en 2022. Por ese motivo, lleva años sufriendo tensiones de tesorería, tal y como reconoce el hospital en las cuentas.
El Ejecutivo madrileño también aprobó a finales del año pasado su transformación en fundación pública sanitaria y la integración de su personal en el Servicio Madrileño de Salud (Sermas); hasta ahora era una fundación del sector público empresarial. Pero aún se desconoce cómo va a llevarse a cabo esa transición. También se incorporará el Hospital Universitario de Fuenlabrada, que será el primero en abrir las negociaciones con la plantilla. Después lo hará Alcorcón.
El hospital tiene en nómina a 2.548 trabajadores, que atienden 400 camas. A diferencia del resto de los centros sanitarios del Sermas, se rige por sus propios estatutos y tiene su propio convenio colectivo. Como todas las fundaciones, cuenta con un patronato, donde se sientan la consejera y viceconsejera de Sanidad, así como cuatro directores generales del Sermas, una asesora de la Consejería de Economía, el concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Alcorcón y un coordinador docente de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde 2011, su gerente es Modoaldo Garrido Martín.
Las preguntas que no contesta el Hospital de Alcorcón
Público envió a la gerencia del Hospital Fundación Alcorcón una serie de preguntas sobre el cambio que sufrió en 2024 la gestión de los contratos menores. Pero no respondió a ninguna de ellas. Son las siguientes:
1. Hemos visto que en 2024 se produce un cambio en la forma de ofertar los contratos menores. Entre enero y marzo la contratación se desarrolla más o menos como en años anteriores, con algunos casos de posible fraccionamiento por superar en esos tres meses ya los 15.000 euros varios contratos con el mismo objeto. Pero entre abril y junio el hospital deja de adjudicar contratos menores, o al menos en la Plataforma de la Contratación no aparece ni un solo contrato menor en ese trimestre. Hasta el 1 de julio, en que empiezan a figurar contratos menores de nuevo. Y muchos de ellos, 409, son por importes de 14.999,99 euros (79) y de 14.999 euros (330), en lo que puede interpretarse como un intento de eludir el límite legal en el que un contrato deja de ser menor y, por tanto, está sujeto a licitación pública y mayores requisitos de publicidad.
Muchos de ellos incluso tienen la misma fecha. Es decir, tienen el mismo objeto, el mismo adjudicatario, la misma fecha y el mismo importe, por lo que, sumados, superan ampliamente los 15.000 euros del límite legal. Por ejemplo: a Biospine SL se le adjudicaron 14 contratos de 14.999 euros cada uno, todos ellos de implantes de columna, de los cuales 10 tienen fecha de 24 de octubre de 2024. Uno más es del 12 de noviembre, otro del 13 de noviembre y dos más del 29 de noviembre. Sumados, el importe total es de 209.986 euros.
A Pfizer se le adjudicaron nueve contratos de 14.999,99 euros entre julio y diciembre de 2024.
¿Por qué se produce este cambio? ¿No es una burla descarada de la ley adjudicar como menores contratos de 14.999,99 euros?
Según nuestros cálculos, con esta nueva «política» el hospital redujo a una tercera parte el número de contratos en 2024 respecto del año anterior, pero apenas se notó en el volumen adjudicado, que pasó de 11,48 millones de euros a 10,34 millones. ¿Fue un intento fallido de reducir el volumen de la contratación menor?
2. También hay otros contratos en la Plataforma que carecen de objeto. En su lugar, sólo aparece el nombre del adjudicatario repetido. Ocurre al menos con cuatro contratos de Medtronic, uno de KCI Clinic Spain SL y otro de Sebia Hispania. Todos ellos tienen como importe 14.999 euros. ¿Es un error o una vulneración de los requisitos de publicidad de los contratos menores?