Álvaro García Ortiz, ex fiscal general del Estado: «Igual que hay periodistas que no son periodistas, habrá profesionales de la Justicia que no lo sean»

«Creo que debo remitirme al voto particular que, a mi juicio, sí reúne todas las características necesarias de garantías que debe dar un tribunal en un enjuiciamiento»

Creo que la causa en la que he sido condenado es importante porque da para reflexionar no sólo a la institución de la Fiscalía General, sino también a muchos otros componentes de la vida pública y social de este país, comenzando con los medios de comunicación, con el periodismo, con las fuentes, el sistema de fuentes y la forma que tenemos de transmitir las noticias. Creo que hay muchos campos de juego muy interesantes en lo que es el asunto.

«Una cosa es que el periodista no revele su fuente, y otra, que tenga derecho a decir lo que le dé la gana ante un tribunal»

«Yo hago una nota de prensa para revelar la verdad. Una fuente veraz de información, como es la Fiscalía, da la versión real frente a un tumulto de rumores, de bulos, de calumnias o de infamias»

«Habrá cientos de fotos en las que yo esté con cualquiera de los responsables públicos o políticos de este país, y bien estarán»

«Hay muchos tipos  de presiones alrededor de una figura como el fiscal general»

«La dependencia o independencia del fiscal general del Estado depende de cómo él decida ejercer su cargo»

Garcçía Ortiz responde a las preguntas de Ana Pardo de Vera y Sato Díaz
García Ortiz responde a las preguntas de Ana Pardo de Vera y Sato Díaz

«Dimitir o no dimitir era un dilema. Haber dimitido hubiera evitado algunas cosas, pero hubiera ocasionado otras»

Yo me lo pensé mucho. Escuché a mucha gente, escuché a amigos, escuché a gente no tan amiga y tomé la decisión porque entendía que era lo mejor para la Fiscalía española que el fiscal general del Estado sólo pudiera ser relevado de su cargo con una sentencia del Tribunal Supremo de este país y no anticipadamente, porque pensaba que eso nos hacía más débiles. 

Es una cuestión que quizá debamos plantearnos o deba plantearse el legislador en el futuro: qué papel debe corresponderle, en la arquitectura de todo el sistema judicial español, a la Sala Segunda Tribunal Supremo, a la sala del artículo 61, a la propia Fiscalía o el propio régimen de aforados. No está mal discutir o comentar cómo debe organizarse la Justicia, es lo más sano que podemos hacer. Ver qué funciona, qué no funciona y proponer soluciones. No hay nada escrito que funcione perfectamente y todos los países, y nosotros también, debemos revisar nuestros sistemas continuamente. No estamos ofendiendo a nadie cuando cuestionamos que algo puede funcionar mucho mejor. 

«Creo que yo no debo entrar ni siquiera a responder a esa pregunta [si conoce a Leire Díez]. Hay algo que está ocurriendo, que es convertir en un espectáculo público las instrucciones»

«No puede haber instituciones blindadas de cualquier tipo de crítica»

Vayamos a un debate, pero vayamos a un debate sano. Sin insultos, sin ningún tipo de apreciación, menosprecio o de caricaturización de los personajes. No se puede usted imaginar las cosas que se han dicho de mí, los apodos que se me han puesto y la forma de referirse nada menos que al fiscal general del Estado. Además, en medios, eso me parece inaceptable. Y me parecería igual de inaceptable con cualquier otra institución. Lo que creo es que todas estamos sometidas a la crítica, pero todas a una crítica sensata y razonable. No podemos criticar que se nos critica. Lo que podemos criticar es cómo se nos critica, eso sí. 

Creo que las redes, internet, los nuevos sistemas de comunicación, la inteligencia artificial… cambian absolutamente el panorama en un Estado democrático. No solo en la información, también en la transmisión de la información, en cómo y de qué manera se comunica y cómo nos relacionamos y ejercemos nuestra acción política. Y no sólo digo votar, digo ejercemos nuestra acción política en todos los sentidos. 

«Limitar el libre ejercicio del derecho a la información debe ser censurado»

García Ortiz durante la entrevista con 'Público'
García Ortiz durante la entrevista con ‘Público’.

Otro tipo de políticas… A mí no me cabe en la cabeza, pero de la misma manera que hay periodistas que no son periodistas, habrá profesionales de la Justicia que no lo sean, y habrá malos profesionales como los hay en todas partes. Lo que tiene que conseguir un sistema democrático en algo tan sensible como es la Justicia es ser capaz de detectar lo que no está funcionando bien, saber definirlo o establecer un sistema de contrapesos para que eso no sea de esa manera. Que en la aplicación de la ley se aplique el principio de igualdad. Tener el sistema de contrapesos para que eso sea así.

«Todo llega al juez de instrucción, y yo creo que profesionalmente no están para eso»

Yo creo que el sistema está mal diseñado. Estaba mejor diseñado antes. Ahora está mal diseñado porque todo llega al juez de instrucción y yo creo que profesionalmente no están para eso. Los jueces de instrucción están para que el proceso se inicie cuando hay indicios suficientes de que puede haber un delito. Entonces, antes de una labor judicial ha de haber una labor policial y, si me apura, una labor del Ministerio Fiscal. Y después llegar a un juez de instrucción. Pero aquí ese recorrido anterior lo hemos recorrido de un salto y por eso tenemos esa cantidad ingente de denuncias, de querellas y actuaciones procesales que lo que tratan es de llevar a los tribunales toda la vida pública y política de un país. Eso no es sano, evidentemente.

La opinión sobre los hechos de la amnistía le corresponde, cómo no, a los representantes públicos, a los representantes políticos, para eso los elegimos. Lo que a nosotros nos preguntan es: ¿cree usted que cabe en el Estado de derecho español la amnistía? Nuestra respuesta era que sí, pero no opinamos, no tenemos por qué opinar.

Por ejemplo, la soberanía digital. Por ejemplo, tener sistemas cerrados de comunicación dentro de los tribunales y no depender de las administraciones públicas, porque dependemos de las administraciones públicas, no sólo del Ministerio de Justicia, también de las administraciones públicas de las comunidades autónomas que lo tienen transferido. Necesitamos soberanía digital y necesitamos autonomía presupuestaria. Me refiero a la Fiscalía y a la Justicia, y necesitamos cambiar el sistema. Es evidente que el futuro, los ciudadanos, la ciudadanía de este país, merece otra respuesta por parte de las instituciones en la Justicia.