La polémica por los puñetazos de Ilia Topuria a Oliveira cuando ya estaba KO en el suelo: «Violencia, show, marketing… No es deporte»

La polémica por los puñetazos de Ilia Topuria a Oliveira cuando ya estaba KO en el suelo: «Violencia, show, marketing… No es deporte»

Un golpe directo de izquierda, un crochet de derecha y un nuevo golpe con la izquierda. Y para rematar, dos martillazos cuando Oliveira estaba tendido en la lona con la mirada perdida y ya KO. Así fue cómo Ilia Topuria, campeón del cinturón del peso ligero de la UFC, trajo de nuevo a escena el debate sobre la práctica de las artes marciales mixtas (MMA).

Esos dos últimos golpes del hispano-georgiano cuando Charles Oliveira se encontraba yaciendo en la lona, con la cara totalmente ensangrentada y sin fuerzas para continuar, una acción común en todos los combates de MMA, han generado polémica y un sinfín de críticas en las redes sociales, algunas de ellas procedentes de voces relacionadas con el deporte español.

«Lo siento, no me uno a la ola Topuria. Violencia, show, marketing, apaños, desafíos. No entiendo el porqué convertir a estas personas q se golpean abiertamente, en héroes nacionales. No entiendo la necesidad de golpear a otro ya caído bajo un supuesto KO. No es deporte», reflexionó en sus redes Paco Grande, reconocido periodista deportivo.

Esa crítica de Grande es el sentir de muchos ciudadanos, que ven incomprensible la actitud de los luchadores de MMA, como ocurrió con Topuria el pasado sábado, y consideran que no va acorde a los valores que debe transmitir el deporte. Sin embargo, esos dos puñetazos no atentan contra las reglas de las Artes Marciales Mixtas (MMA), según explicaron en Eurosport.

«Es obligación. Para que la gente lo entienda en casa, el peleador tiene que continuar hasta que el árbitro interviene«, se informó en El Club, el programa especializado en este deporte. 


Pablo Motos e Ilia Topuria

En él explicaron además que «se han dado casos, cuando empezaron las peleas, que veías que el tipo caía y no le rematabas. Al mínimo atisbo de energía se levantaban y tú perdías la oportunidad de KO. Entonces se quedó como una norma no escrita que tienes que seguir rematando a tu rival hasta el momento que el árbitro meta la mano y ya te dan la victoria. Pero tú tienes que asegurarlo».

A pesar de esa ‘norma no escrita’, son muchos los que identifican esa actitud más bien con el comportamiento de una persona agresiva y no un deportista. «Rematar así a un tío que está K.O. en el suelo es de no conocer ni de lejos lo que es el HONOR…», asegura en redes sociales Víctor Egío, diputado de Unidas Podemos.

En la misma línea se ha pronunciado el tertuliano Gonzalo Miró en la cadena COPE: «Me resulta un deporte tremendamente violento y para los valores que tiene que transmitir está un poco reñido. (…) Las cosas que hacen luego encarándose, insultándose… En los deportes que yo admiro, eso lo criticamos y aquí de repente lo alabamos. Tú eso lo ves en fútbol, en baloncesto tal y cual y lo criticas y pides sanciones. Aquí de repente se insultan y se encaran y resulta que es parte del juego».


Paddy Pimblett y Topuria se encaran tras la victoria del hispano-georgiano en UFC 317

Además, no solo se han puesto en duda los valores que transmite este deporte. También se ha criticado que esas imágenes se hayan difundido en las televisiones en un horario en el que cualquier persona, independientemente de la edad, pueda estar viéndolo. Esto es precisamente lo que condena el periodista Antoni Daimiel.

«He visto en un canal en abierto, a las 14.59 h, a Topuria machacando la cara de su rival a puñetazos contra el suelo, con sangre salpicando», expone el periodista junto a un extracto de la Ley General de la Comunicación Audiovisual.

«Está prohibida la emisión de contenidos audiovisuales que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores, y, en particular, la de aquellos programas que incluyan escenas de pornografía, maltrato, violencia de género o violencia gratuita«, expone el apartado dos del artículo siete de la Ley 7/2010.

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España entrega el oro del Eurobasket frente a Bélgica en un final dramático cuando lo tenía ganado



Ficha técnica:

65 – España (19+18+15+13): Ortiz (3), Torrens (3), Pueyo (11), Carrera (10), Fam (9) -quinteto inicial-, Ginzo (11), Araujo (-), Buenavida (4), Etxarri (-), Ayuso (11), Vilaró (3) y Martín (-).

67 – Bélgica (18+13+18+18): Vanloo (4), Allemand (19), Delaere (9), Meesseman (16), Linskens (17), -quinteto inicial-, Ramette (2), Claessens (-), Mununga (-), Massey (-), Vervaet (-), Lisowa Mbaka (-) y Joris (-).

Árbitros: Gatis Salinis (Letonia), Paulina Karolina Gajdosz (Polonia) y Peter Praksch (Hungría).

Incidencias: partido correspondiente a la final del Eurobasket femenino, disputado en el Pabellón de la Paz y la Amistad de El Pireo (Grecia).

Bélgica revalida el título en el Eurobasket femenino venciendo otra vez este domingo a una selección española que, incomprensiblemente, tenía el partido ganado a falta de 8 segundos. Una pérdida de balón y unos pasos en el último ataque condenaron a España y empañaron un gran partido, en el que las subcampeonas llegaron a tener una ventaja de 12 puntos en el último cuarto. El Pabellón de La Paz y la Amistad de Atenas quedará ya para la historia negra del baloncesto español.

España empezó golpeando primero por medio de Alba Torrens y la capitana tuvo en sus manos la posibilidad de anotar la última canasta del primer cuarto (19-18), que se jugó a un ritmo altísimo. Sólo dos faltas personales, una por equipo, e intercambio de canastas en unos primeros diez minutos de ida y vuelta. Lo mejor para la selección española, aparte del resultado, la defensa sobre Emma Meesseman -‘sólo’ cinco puntos en el cuarto- y los siete puntos de Awa Fam.

El bloque que dirige Miguel Méndez ha evolucionado a lo largo del campeonato de manera más solidaria que el de Bélgica, que se apoya básicamente en su quinteto titular a la hora de repartir los puntos. La selección española se fue al descanso con 14 puntos de jugadoras de banquillo, con nueve puntos de Paula Ginzo, por tan sólo dos de la belga. España llegó a tener nueve puntos de ventaja en el último minuto, pero entre Allemand y Linskens lograron recortar a seis: 37-31. La escolta del Fenerbahçe lideró la anotación con 12 puntos.

Todo parecía funcionar bien. De las últimas nueve finales, en ocho se acabó imponiendo el equipo que iba ganando al descanso. La excepción… la de 2023. En la reanudación resurgió el poderío de Meesseman, resurgió también Vanloo después de fallar ocho intentos de triple y llegaron a ponerse 43-47.

La campeona no estaba dispuesta a entregar su corona así como así, pero tampoco las jóvenes de España, que dieron la vuelta a la situación tras el tiempo muerto pedido por Méndez. Una no tan joven como Paula Ginzo, 27 años, puso el 52-49 con el que se llegó al último parcial de partido.

El balón quemaba, ya no se jugaba a un ritmo tan vertiginoso como en el primer cuarto ni con un porcentaje tan alto de anotación. Elena Buenavida se iba al banquillo tras un choque contra el ‘muro’ Linskens y sus compañeras enrabietadas contestaban con un 5-0: triplazo de Aina Ayuso y contra de Helena Pueyo tras robo para volver a la diferencia de ocho (57-49). A las jóvenes de España no les quemaba tanto.

Las pupilas de Mike Thibault se desesperaban fallando ataques mientras el reloj corría y mediado el último cuarto llegaba Awa Fam para poner el primer +10 en lo que iba de partido (59-49). Ayuso y Pueyo aparecían de nuevo para poner la máxima a falta de cuatro minutos (63-51) y mención especial a la primera, que en los minutos que llevaba sobre el parqué España llevaba un +22. Y otra mención para las interiores españolas, que no se amilanaban ante el poderío físico de Meesseman y Linskens.

La segunda avisó con un triple y la segunda con dos puntos desde la línea de 4,75 de que no estaba acabado el partido (65-58), la ya segura MVP del torneo sumaba en ese momento ‘dobles-dobles’ con 15-10. Eso y un triple de Allemand pusieron el partido en 65-62 a falta de un minuto; más emoción imposible. La del Fenerbahçe se jugó la bandeja segundos después y puso a su selección a un punto a falta de 17 segundos, pero con posesión para España.

Lo que pasó después fue de película: Mariona Ortiz y Alba Torrens se hicieron un lío y perdieron la pelota, Delaere anotó y dejó el 65-66 a falta de cinco segundos. España lo volvió a intentar a la desesperada, pero pitaron pasos a Raquel Carrera. Vanloo cerró el marcador en el último segundo desde la línea de libres. De tenerlo ganado a un final dramático e injusto que empañó el buen trabajo del equipo.

Italia, bronce, regresa al podio 30 años después

El cuadro de honor del torneo se completa con el tercer puesto de Italia, que venció en la final de consolación a Francia por 69-54. La selección transalpina celebra un nuevo podio 30 años después del anterior, que fue la plata de 1995. La base Cecilia Zandalasini lideró a la ‘azzurra’ al triunfo con 20 puntos y 3 asistencias.

Esa cifra dejaba fuera de la pelea por el título a El Matador. Pero todo se quedó en un susto: un segundo después, el integrante de la NSAC, por sus siglas en inglés, se acercó de nuevo a la balanza para rectificar su pesaje y confirmar que Ilia estaba en las 155 libras reglamentarias para el duelo. Respiró aliviado el hispano-georgiano, al que se le escapó una sonrisa antes de bajarse de la báscula.

Oliveira fue el siguiente en pasar por el pesaje: 154,5 libras marcó el peleador brasileño, que en 2022 vivió en sus propias carnes lo que puede significar no cumplir con el peso al ser despojado de su cinturón del peso ligero por superar el peso en media libra un día antes de su defensa del título ante Justin Gaethje.

De este modo, la pelea por el título sigue adelante y El Matador se medirá a Do Bronx en la madrugada de este domingo en UFC 317 en busca de su segundo título mundial, tras lograr reinar en el peso pluma y dejar vacante el título para ascender de categoría.