El juez y el fiscal desmontan el alegato político de Santos Cerdán en el Supremo y truncan su estrategia de defensa


Montero, sobre la prisión provisional de Cerdán: "Es un asunto de una persona que no tiene nada que ver con el PSOE"


El exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán a su llegada a declarar en el Tribunal Supremo.

El juez explica en el auto en el que justifica la prisión provisional que esos archivos se hallaron en casa de Koldo García y que parece inverosímil que el exasesor los manipulase, «sin ninguna finalidad o beneficio aparente». 

Las participaciones de Servinabar 2000

Al margen de las grabaciones, hay otro documento que refuerza los indicios contra Santos Cerdán. Se trata de un documento de venta de las participaciones de una compañía llamada Servinabar 2000. El propietario de esta mercantil, Joseba Antxon Alonso, vendió a Cerdán el 45% de las participaciones de esa empresa, que después formó una Unión Temporal de Empresas (UTE) con Acciona y fue adjudicataria de contratos públicos millonarios. 

La UCO encontró una copia de este contrato firmado por Alonso y Cerdán, pero el exsecretario de Organización negó este lunes su vinculación con Servinabar 2000. Durante su comparecencia, el investigado explicó que en 2015 el Partido Socialista de Navarra obtuvo «el peor resultado de la historia» y él, por tanto, se planteó abandonar la política. 

En este contexto, Antxon le ofreció ser socio de Servinabar y firmaron aquel documento. Pero, según la versión de Cerdán, su mujer le convenció de no abandonar la política y entonces él le dijo al empresario que se olvidara de la venta de participaciones. 

El juez, sin embargo, cree que la vinculación del exdiputado con Servinabar es inequívoca, así como su «capacidad de administración» sobre la compañía. Por otro lado, Puente mantiene que el hecho de que la escritura privada no se elevara a público no la priva «de valor y eficacia entre las partes». A juicio del magistrado, la versión declarada por Cerdán «contrasta vivamente con el hecho de que Joseba Antxon Alonso conservara todavía el mencionado documento y, muy especialmente, con las capacidades de gestión o vínculos de Cerdán con respecto a Sevinabar».