Unas pocas multinacionales farmacéuticas coparon casi una cuarta parte de la financiación
pública de medicamentos en España durante los años 2020, 2021 y 2022. La belga Janssen
Cilag, las suizas Novartis y Roche, las estadounidenses Pfizer y Merck, y la
francesa Sanofi Aventis fueron las compañías que más fármacos vendieron al
Sistema Nacional de Salud (SNS), tanto con receta como en los hospitales, en
esos tres años, marcados por la epidemia del coronavirus.
La preeminencia de los grandes del sector se refleja en las memorias que publica el SNS: según sus cifras, los cinco mayores suministradores de medicamentos se llevan aproximadamente el 23% de la financiación pública cada año. Pero el Ministerio de Sanidad ha mantenido hasta ahora en secreto la identidad de esos gigantes farmacéuticos.
Público desvela por primera vez esos nombres. Sanidad se negó inicialmente a facilitar los datos al periodista que solicitó la información. Este recurrió entonces al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG), que en una resolución con fecha del pasado 24 de octubre ordenó que se le entregaran los datos. Sanidad evitó entonces ir a los tribunales y decidió ejecutar la resolución del CTBG.
Multinacionales líderes
De acuerdo con esa nueva información, las cuatro farmacéuticas con un puesto fijo en la parte superior del
ranking esos tres años son Janssen, Novartis, Pfizer y Roche. Merck se aupó al
tercer puesto en 2020 y Sanofi –la creadora del Bisolvón– la sustituyó los dos años siguientes. Pero los
líderes indiscutibles son las dos primeras citadas, con ventas al SNS que
superan los 1.000 millones de euros cada una. En 2022, la belga Janssen –que pertenece a la estadounidense Johnson & Johnson– facturó a
la sanidad pública española 1.315 millones de euros, un 23,6% más que en 2020.
Janssen comercializa una de las vacunas contra el covid, aunque el grueso de
sus ventas son fármacos hospitalarios: 1.089 millones de euros en 2022, casi el
83% de su factura.
Novartis, por su parte, proveyó al SNS en 2022 por un total de 1.045 millones, un 7,8% más que dos años antes. Su cartera incluye medicamentos tan populares como Simtron, Voltarén, Ritalin o Termalgin.
La brecha de Janssen y Novartis con los tres siguientes de la lista es amplia: sus ventas equivalen a poco más de la mitad de los dos campeones. Por ejemplo, la facturación de Roche ascendió a 640,7 millones de euros en 2022.
Si el foco se pone sobre los pagos realizados en 2022, el año más reciente del que Sanidad facilita datos, la financiación
pública que recibieron los cinco líderes de la clasificación –Janssen,
Novartis, Roche, Sanofi y Pfizer– ascendió a 4.117 millones de euros, lo que equivale exactamente al 21,3% de los pagos realizados.
Los 50 principales concentran el 83,3% de la prestación
El
peso de las grandes farmacéuticas extranjeras en el reparto del dinero público
dibuja un paisaje donde la concentración es la nota más relevante. Como explica
la memoria del SNS que facilita los datos de 2022, los 10 mayores suministradores de medicamentos financiados por
el Estado sumaron el 36,1% de las ventas en 2020, el 35,6% en 2021 y el 34,5%
en 2022. Ese último año la cifra exacta ascendió a 6.713 millones de euros.
El Top-10 lo integran, además de las seis multinacionales ya mencionados, la suiza Sandoz, que hasta 2023 formó parte del grupo Novartis y se especializa en genéricos; la alemana Boehringer
Ingelheim –explota el Nolotil–; la española Cinfa, también centrada en genéricos, y la
estadounidense Gilead Sciences, que comercializa el Tamiflu.
Si se suman las ventas de Sandoz en 2022 a las de Novartis Farmacéutica y el resto de las filiales del grupo que han obtenido financiación pública en España para sus medicamentos –Novartis Gene Therapies EU Limited, Novartis Vaccines and Diagnostics SL y Novartis Consumer Health SA–, la factura con el grupo suizo se eleva a 1.603 millones de euros en 2022, por lo que supera a Janssen en el ranking. En cualquier caso, los 10 mayores suministradores superaron todos los 500 millones de financiación pública ese año.

Ampliando el foco a los 50 principales vendedores de medicamentos es como se aprecia con
claridad quién se lleva la parte del león de la financiación pública, porque suman nada menos que el 83,3% de la factura en 2022. Ese año, la cifra que financió
el SNS ascendió a un total de 19.340,5 millones de euros, según los datos facilitados por
Transparencia. Son 461.277 euros por encima del dato publicado en la memoria del
ministerio, una vez incluidas las «correcciones» aportadas por las comunidades
autónomas. El 16,7% restante se lo repartieron ese año 403 empresas. La oferta
total de farmacéuticas con medicamentos autorizados que han solicitado y
obtenido financiación pública se compuso en 2022, por tanto, de 453 compañías. Es
un número cambiante: en 2020 fueron 444 y en 2021, 458.
La primera española, Cinfa
Entre
esas más de 400 farmacéuticas, la primera española que aparece entre los principales
suministradores de la sanidad pública es Cinfa, especializada en genéricos.
Entre 2020 y 2022 figura siempre en el Top-10. Su facturación con la sanidad pública ha crecido un 29,6% en
esos tres años, hasta alcanzar los 513,38 millones de euros. De hecho, es la
número uno en suministro de medicamentos en farmacia, con 519,4 millones.
En
la lista de las grandes compañías incluidas en el mecanismo de precios
intervenidos figuran las principales estadounidenses –Bristol-Myers, Lilly
(Prozac), Abbvie (bótox)–, la danesa Novo Nordisk –Ozempic– y la alemana
Bayer. Pero también la israelí Teva, otra empresa de genéricos, que aparece en
el ranking del SNS con 391,72 millones, si se le añade la factura de su filial
Ratiopharm. Accord Healthcare es india y vendió por valor de 200,84 millones de
euros en 2022.
Entre
las alemanas también destaca Fresenius, la compañía propietaria del
grupo Quirón desde 2016. Con sus tres filiales, Fresenius Kabi, Vifor Fresenius
Medical Care Renal Pharma y Fresenius Medical Care, ingresó 186,3 millones en
2022.
Además,
yendo al detalle, los líderes del ranking deben su abultada facturación a
que el grueso se destina a medicamentos de dispensación hospitalaria. Por
ejemplo, Janssen recibió 1.089 millones de financiación pública por este tipo
de fármacos en 2022, casi cinco veces lo que vendió en farmacias. Otro tanto
ocurre con Novartis, que facturó 708 millones por dispensación hospitalaria, el
doble que con receta. Roche llegó a los 620,76 millones en hospitales, por sólo 19,97
millones en farmacias. O Gilead Sciences, con una prestación pública
hospitalaria de 503,68 millones, y ni un solo euro vendido en botica.
Así funciona el sistema de precios fijados por el Estado
Gracias
a esta generosa financiación pública, los pacientes pagan de media un 9,5% del
precio del fármaco, según los cálculos del Observatorio del Medicamento,
una iniciativa de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE).
A fecha de diciembre de 2022, la prestación farmacéutica del SNS incluía 22.438
fármacos, el 64,8% de los autorizados por la Agencia Española de Medicamentos y
Productos Sanitarios (AEMP). La mayoría son analgésicos y psicolépticos –ansiolíticos,
hipnóticos y antipsicóticos–. Los genéricos suponen el 59% de los medicamentos financiados.
El precio medio de venta de laboratorio de los medicamentos que se dispensan en
farmacia –y que Sanidad utiliza para hacer sus cuentas, no se trata del precio de venta al
público– es de 21,4 euros, mientras que los que se administran en los
hospitales son mucho más caros, una media de 8.184,6 euros. Los fármacos que no financia
el Estado ascienden a unos 10.366, de acuerdo con los cálculos del
Observatorio.
Si
una farmacéutica quiere entrar en este sistema de precios fijados por el
Estado, debe conseguir primero la autorización de la Agencia Española de
Medicamentos y después pasar por una fase de evaluación, tanto terapéutica como
económica, basada en la información presentada por el propio laboratorio.
También se compara el valor añadido que aporta el nuevo fármaco con las
terapias existentes. Tras analizar su beneficio clínico y su impacto
presupuestario, el Ministerio de Sanidad incluye el medicamento, o no, en la
financiación pública. Así, en 2021 el ministerio resolvió 2.891 expedientes de
medicamentos, con un aumento del 21% respecto al año anterior.
Gasto farmacéutico en ascenso
El
gasto farmacéutico representa una cuarta parte del gasto sanitario, según el
Ministerio de Sanidad. En 2024, superó los 32.000 millones de euros, incluido
el gasto en medicamentos sin receta. Aumentó un 7,9% respecto al ejercicio
anterior.
Separando
el gasto farmacéutico en hospitales –10.685,6 millones de euros– y en farmacias
–14.235 millones–, el año pasado el gasto devengado –aún no pagado– ascendió a
24.921 millones de euros.
Los
datos más actualizados que publica Sanidad se refieren al periodo de enero a
agosto de este año. El gasto total, incluidos los fármacos sin receta, se eleva
ya a 22.021 millones de euros, un 5,1% por encima de lo devengado en el mismo
periodo de 2024.
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Mañana se publica la segunda parte de esta investigación, centrada en las empresas españolas.