El mismo día de ingreso en la clínica, el parte médico de la artista comenzó a difundirse en redes sociales, una filtración que la propia entidad condenó en un comunicado oficial, recordando la obligatoriedad de confidencialidad de la historia clínica e información privada del paciente para el personal sanitario.

«El locador (médico) deberá cumplir con los estándares de protección de datos, políticas de confidencialidad y otros lineamientos de la clínica (…) Contamos con su compromiso para continuar brindando un servicio médico continuo, coherente, fluido y juntos cuidar la vida para vivirla mejor siempre», señaló en el comunicado.

Debido a los incidentes, la empresa recibió la multa de casi 190.000 dólares por la negligencia ocurrida, una falta contra la Ley de Protección de Datos Personales, la Constitución Política del Perú y la Ley General de Salud, que reconocen el derecho a guardar la reserva de la información en salud.

En este contexto, la Superintendencia advirtió de que continuará fiscalizando el cumplimiento de las normas relacionadas con la protección de datos médicos en todos los centros de salud del país.

La artista barranquillera volverá a la capital peruana los días 15 y 16 de noviembre, como parte de su gira mundial, actuando de nuevo en el Estadio Nacional de Lima.