La preocupación por la inmigración asciende en España tras la prioridad nacional de Vox y la campaña contra la regularización del PP

La preocupación por la migración crece en nuestro país coincidiendo con los discursos de PP y Vox en esta materia. De un lado, la prioridad nacional de la ultraderecha, y de otro, la campaña reciente contra la regularización que ha llevado a cabo el principal partido de la oposición.

Relación directa o no con los datos que vierte el barómetro de este mes de julio, el organismo de José Félix Tezanos muestra que este asunto pasa a ser la segunda preocupación de los españoles, solo por detrás de la vivienda. Asciende, por lo tanto, un puesto.

Seguido de ella, lo que más preocupa a la ciudadanía son “los problemas políticos en general” (18,7%), la “corrupción” (17,8%) y, muy de cerca, la “crisis económica» (17,3%). El asunto de la migración es citado en el 23,4% de los encuestados.

Vox impone al PP su prioridad nacional

Vox ha conseguido imponer sus postulados en materia de migración al Partido Popular. Así ha quedado reflejado en las últimas horas en la Comunidad Valenciana, donde la extrema derecha no ha cedido respecto de su prioridad nacional, aspecto imperante para la aprobación de los presupuestos.

Un asunto, el de la prioridad nacional, que también ha estado muy presente en Andalucía, donde el presidente de la Junta, Juanma Moreno Bonilla, necesitaba de los votos favorables de Vox para ser investido nuevamente como máximo responsable andaluz.

Y no solo en la región del sur, sino que el principio de los de Santiago Abascal se ha incluido también en los pactos de gobernabilidad del resto de autonomías en los que la derecha ha ganado; estos son: Extremadura, Aragón o Castilla y León, además de la mencionada.

Todos estos territorios incluyen la oposición frontal a la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez, así como el rechazo de sus medidas en términos de vivienda. La crítica a la fiscalidad verde y las medidas orientadas a las familias son otras claves de los diferentes pactos, que contemplan muchos puntos en común y alguna que otra pequeña excepción en función del territorio.

Los ‘populares’, en todos los frentes contra la regularización extraordinaria

Entretanto, la regulación extraordinaria de personas migrantes sigue adelante con un Partido Popular lanzado en tromba contra ella y que hace una semana activó una ofensiva en el Congreso de los Diputados. Cabe destacar que la medida nació al amparo de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) respaldada por más de 700.000 firmas y que la Iglesia Católica, entre otras organizaciones sociales, la han bendecido.

Los de Alberto Núñez Feijóo, sin embargo, han puesto en foco en la gestión del procesos y en el sistema administrativo, empleando términos para ir contra el Ejecutivo progresista como “improvisación” o “colapso” en las oficinas de tramitación desde que el pasado 16 de abril empezara el procedimiento.

El PP registró una proposición no de ley (PNL) en la que sostienen que Moncloa mantiene una “preocupante opacidad” sobre el estado de ejecución del Plan Nacional de implementación del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo y sobre los recursos destinados a cumplir las nuevas obligaciones fijadas por la Unión Europea.

Los populares también reclaman un plan específico que garantice financiación suficiente coordinación institucional y el cumplimiento de los nuevos procedimientos en frontera. Así como disponer de los medios necesarios para los procedimientos de triaje, asilo o retorno.  La formación conservadora registró igualmente una batería de 22 preguntas acerca de la medida al Ejecutivo para su respuesta.  

No obstante, el PP ha dirigido su guerra contra la regularización en distintos frentes. En este sentido, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, acudió hace unos meses a los tribunales, aunque finalmente el Tribunal Supremo rechazó la paralización que exigía.

Asimismo, Aragón y la Comunidad Valenciana habían presentado recursos contra el decreto que regula este procedimiento extraordinario. Las comunidades consideraban que la medida podría entrar en contradicción con el nuevo marco europeo en materia de migración y habían defendido la necesidad de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) aclarara si la regularización se ajustaba o no al Derecho de la Unión.

Finalmente, el TS decidió no elevarlo a las autoridades europeas, lo que supone que el litigio seguirá, por ahora, su recurrido en la jurisdicción de nuestro país, evitando que sea Luxemburgo quien analice en esta fase si la medida encaja o no con el marco comunitario.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

El PP lanza un nuevo ataque a la inmigración y pide permitir las devoluciones de migrantes llegados por mar

El Partido Popular (PP) ha dado un paso más en su cruzada contra la inmigración y los derechos de las personas migrantes. Después de asumir en diferentes comunidades la prioridad nacional de la extrema derecha, este miércoles los populares han anunciado que presentarán una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados para modificar la ley de extranjería y posibilitar las devoluciones de los migrantes que lleguen por mar a Ceuta y Melilla.

Una iniciativa por parte del PP que llega después de que el Tribunal Supremo prohibiera estas devoluciones en caliente, si bien permitió aquellas que se llevaran a cabo en elementos fronterizos, como las vallas. A razón de ello, la vicesecretaria del PP Alma Ezcurra ha alegado como razón principal de esta proposición no de ley el traslado de la presión migratoria en las ciudades autónomas de las fronteras terrestres a las marítimas. Así, Ezcurra ha sostenido que con ello buscan dar “amparo” a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para que «puedan realizar su labor» y hacer estas devoluciones «con toda la legalidad y todas las garantías».

Entre otras cosas, sobre la posibilidad de que esta reforma de la norma se haga extensible a las llegadas por embarcaciones en el mar, la vicesecretaria de los populares ha señalado que los cambios se circunscribirían a las ciudades autónomas debido a que tienen un «régimen específico» por un momento de presión migratoria concreto, que tenía que ver con los saltos en la valla. Al hilo de ello, Ezcurra ha subrayado que, a su juicio, los agentes “no tienen herramientas” para responder a estas entradas, por lo que buscan darles el «amparo legal y jurídico».

Fenómeno migratorio «distinto» en las islas

Al margen de ello, la vicesecretaria ha sido también preguntada por las entradas en pateras y la situación de los archipiélagos canario y balear. En este sentido, Ezcurra ha defendido que lo que se necesita es «respaldo» del Gobierno de España «con medios, dotación de efectivos, recursos y apoyo europeo, como pueda ser Frontex».

Asimismo, sobre si en un futuro en esta reforma se podría recoger el caso de Baleares, la eurodiputada del PP ha señalado que el fenómeno migratorio es «distinto», ya que «no es lo mismo una persona que entra a nado que en embarcación». Al hilo de ello, Ezcurra ha puesto el ejemplo de Ceuta que consiste en hacer «un giro a nado» y, de este modo, ha remarcado que sí se podría hacer la devolución del migrante al país del que procede: «En Baleares o Canarias es un poco diferente», ha puntualizado.

Precisamente a razón de ello, se le ha consultado por las medidas que propondría el PP para el aumento de las llegadas de migrantes por mar a Baleares, para lo que ha planteado que hay que «reconocer que existe», con un «problema migratorio que crece de manera extraordinaria como no lo hace en toda Europa».

Medidas para enviar «un mensaje claro a las mafias»

En otro orden de cosas, la vicesecretaria del PP ha pedido que se tenga en cuenta al archipiélago en el fenómeno de la migración irregular y ha lanzado una serie de iniciativas en distintos ámbitos.

Uno de ellos sería la «mayor presencia» de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, otro sería contar con los recursos de Frontex y otro hacer del padrón una herramienta estadística con la que «venir y recibir ayudas, no sea un atractivo».

«Hacer todas las medidas necesarias para mandar un mensaje claro a las mafias, que se lucran a costa de la vida de seres humanos, para que entiendan que venir a España no es gratis y que se les va a poner problemas, que se les va a poner todas las trabas posibles para que no se lucren y no comprometan la vida de la gente», ha señalado.

Otro de los temas que ha abordado es la reciente aplicación del nuevo pacto migratorio de la UE y si a nivel balear se podría solicitar dinero de los países que se nieguen a acoger solicitantes de asilo, por lo que ha concretado que España, «primero, tendría que cumplir».

Al hilo de todo lo anterior, la también eurodiputada ha enumerado algunos de los diferentes puntos que contiene esta normativa, como la construcción de centros de internamiento, la adecuación de leyes o la dotación de efectivos y, ante esto, ha considerado que a España «le ha cogido el toro» porque «no se ha preparado». «España se tiene que poner al día con sus socios europeos, con los que se ha comprometido para hacer frente al fenómeno de la migración irregular y en esto el Govern ha sido vanguardia, al avanzar en todo aquello que permiten las competencias autonómicas», ha agregado.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

El principio de una nueva era en Gibraltar: el Gobierno celebra la retirada de la Verja y el PP se enroca en la crítica

España ha apuntado otro día histórico: la retirada de la Verja entre La Línea de la Concepción (Cádiz) y Gibraltar. El principio de una nueva era en las relaciones con el Peñón y por el que, desde el escenario político, se ha vuelto a vislumbrar las tiranteces y el desacuerdo entre Gobierno y oposición. Por un lado, el presidente del Ejecutivo central, Pedro Sánchez, lo ha celebrado como “una nueva etapa” que cierra “una herida de tres siglos”; mientras, desde el Partido Popular lo han tachado de “fraude”.

Ante la demolición de la Verja de Gibraltar, el principal mandatario de La Moncloa ha celebrado este paso en adelante sin renunciar, al tiempo, a las reivindicaciones históricas de España sobre la colonia británica que se llevan extendiendo durante décadas. “Hoy el fin de la Verja es el principio de una nueva etapa cargada de oportunidades e ilusión para esta región”, ha aplaudido, acompañado en el acto junto al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares; el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo; y los alcaldes del Campo de Gibraltar –las localidades de La Línea de la Concepción, San Roque, Algeciras, Castellar de la Frontera, Tarifa, Jimena de la Frontera, Los Barrios y San Martín de Tesorillo-.

Y es que esta decisión viene supeditada por la entrada en vigor provisional del acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Reino Unido por el que se pone fin a los controles de pasaportes en este punto geoestratégico. “Alguien dijo una vez que las fronteras son las cicatrices de la historia y probablemente tenga razón”, ha reivindicado Sánchez, al tiempo que ha tildado este 15 de julio como un “día histórico” y por el que “una herida que existió terminó por cerrar”.

A la contra, ha expresado que los muros representan “la decisión consciente de mantener esa herida abierta”, sinónimo de lo que fue la Verja durante estos años, “una herida abierta para los miles de trabajadores que cruzaban cada día sin saber cuánto tardarían en llegar a su puesto de trabajo y también para las familias separadas por unos metros de metal y para generaciones y generaciones que crecieron pensando que no había una solución posible”.

Gracias al acuerdo alcanzado de Bruselas con Londres, con la intermediación española, en palabras de Sánchez, se ha superado “una forma de entender la política que confunde la prudencia con la inacción, que hipoteca el futuro mirando siempre al pasado y piensa que los conflictos enquistados están destinados a permanecer abiertos”.

En estos términos, ha defendido la “determinación” de su Gobierno por haber resuelto esta tarea pendiente, alineándose así “siempre con el interés nacional y con el pleno respeto al Derecho Internacional.

Este acuerdo lleva su principal consecuencia sobre los trabajadores transfronterizos, aquellos que debían pasar los controles de seguridad cada día al entrar y al salir del Peñón para acudir a su lugar de trabajo. Bajo esta realidad, Sánchez ha hecho hincapié en que la “principal prioridad” eran ellos, en torno a 15.000 personas de las que el 70% son españoles. Ahora, contarán con “pensiones protegidas y complementarse hasta los mínimos” nacionales.

“No habrá tampoco unos retrasos en los cobros de prestaciones a causa de la descoordinación administrativa”, ha garantizado, subrayando también que cualquier ciudadano de la UE con residencia legal en España podrá realizar “una actividad por cuenta ajena en Gibraltar sin discriminación y en igualdad de condiciones”. Por ende, ha reivindicado que Gibraltar se alza ahora como “puente, no barrera; horizonte, no frontera; dueño, nunca más víctima de la historia”.

Génova habla de “fraude” y carga contra Moncloa

A la contra, en vez de celebrar la retirada de la Verja y las facilidades que ha supuesto este acuerdo internacional, desde el PP de Alberto Núñez Feijóo se han enrocado en la crítica contra Moncloa al hablar sobre “fraude” debido a que la medida no se ha ratificado en las Cortes Generales según el artículo 94.1 de la Constitución.

Fuentes de Génova han sostenido en estos términos que el Gobierno no aprovechó “la posición de ventaja negociadora” que planteaba el Brexit con respecto a Gibraltar, y que la entrada en vigor del acuerdo provisional es “un sistema sin ningún tipo de aprobación parlamentaria, tampoco del Parlamento Europeo”.

“Lo que afecta a los españoles lo deben decidir los españoles”, denunciando así que se trata de una “doble trampa” de Sánchez para impedir la tramitación parlamentaria y el escrutinio de las distintas fuerzas políticas. Así las cosas, los de Núñez Feijóo han considerado que el presidente del Gobierno “se autoexcluye del acuerdo que es entre la UE y Reino Unido”.

“¿Van a poder faenar los pescadores españoles con normalidad? ¿Qué pasa con los claros riesgos medioambientales? ¿Qué pasa con las pensiones? ¿Qué pasa con los servicios financieros?”, se han preguntado desde el principal partido de la oposición.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

La Unión Europea y Reino Unido firman en Bruselas el acuerdo que derribará la Verja de Gibraltar

La Unión Europea y Reino Unido han puesto este martes firma al acuerdo que normalizará las relaciones de Gibraltar con el bloque comunitario tras años en el limbo por la ruptura del Brexit y que tendrá entre sus principales hitos la supresión esta medianoche de la Verja que durante un siglo separó el Peñón.

El comisario europeo y negociador para las relaciones con Reino Unido, Maros Sefcovic, ha sido el encargado de rubricar el Tratado en nombre de los 27, mientras que por parte del Gobierno británico el encargado de firmar ha sido el secretario de Estado para Europa, Stephen Doughty. «Ha llevado cuatro años de negociación paciente y compleja, pero el resultado habla por sí mismo: prosperidad compartida, cooperación más estrecha y no más barreras para unas 15.000 personas que cruzan entre España y Gibraltar todos los días. Es una sensación muy especial ver caer una valla», ha celebrado Sefcovic en un comunicado posterior a la firma.

Por su parte, Bruselas pone de relieve que el acuerdo «promoverá la prosperidad compartida y unas relaciones más estrechas y constructivas entre Gibraltar y las autoridades españolas, salvaguardando al mismo tiempo plenamente Schengen, el mercado único de la UE y su unión aduanera».

Junto a Sefcovic y Doughty en la ceremonia en la sede de la Comisión Europea, aunque no han firmado el texto legal, han estado sentados el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, y el ministro principal gibraltareño, Fabian Picardo, ya que, como ocurrió en las rondas políticas de negociación, el primero ha acompañado a la delegación europea y el segundo, a la británica.

La ceremonia de apenas unos minutos ha concluido sin declaraciones a los medios presentes, con una fotografía de los cuatro sosteniendo el Tratado ya firmado, que recoge 336 artículos y varios anexos que, en total, ocupan cerca de un millar de páginas.

Con la firma de Bruselas, el Tratado podrá empezar a aplicarse de manera provisional esta medianoche, mientras se completa el procedimiento de ratificación necesario para su entrada en vigor definitiva, que requiere del lado europeo del aval del Parlamento Europeo en una votación en sesión plenaria, estimada para finales de año.

Con todo, las disposiciones clave del acuerdo podrán aplicarse ya desde su entrada en vigor y, para marcar este paso, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazará el miércoles a La Línea de la Concepción (Cádiz) para marcar el fin de la Verja y la supresión de los controles de pasaportes entre España y el Peñón, que se trasladarán ahora al aeropuerto y serán dobles, por las autoridades gibraltareñas y por la Policía Nacional española.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

La condena al hermano de Sánchez aventura una guerra del Gobierno contra el lawfare

El Gobierno y el Partido Socialista afrontan un nuevo golpe tras la sentencia en la que, este martes, la Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado a David Sánchez a nueve años de inhabilitación. Ya se anticipaba que la reacción, tanto de Moncloa como de Ferraz, iba a ser enmarcar la causa contra el hermano de Pedro Sánchez en el lawfare contra el entorno del presidente, ya que este es el argumento con el que atajan habitualmente los reproches sobre este procedimiento y el que rodea a Begoña Gómez

Y así fue. Desde el minuto uno tras conocerse la sentencia, que condena también al expresidente de la Diputación de Badajoz y último candidato de los socialistas extremeños, Miguel Ángel Gallardo; tanto los ministros del Gobierno como el PSOE a través de sus cargos orgánicos salieron en tromba con un mismo argumento: existe una operación coordinada entre la derecha, los jueces y los medios de comunicación para derribar al Ejecutivo, y esta sentencia responde a ello. 

Esto es, la definición del lawfare. Hace ya meses que Moncloa abrió este camino, especialmente con aquellas causas que tienen una mayor carga emocional para el líder del Ejecutivo, y con la gasolina de las decisiones de algunos jueces. Por ejemplo, la polémica instrucción del juez Peinado contra la mujer del presidente, el procedimiento contra David Sánchez, o la condena en diciembre al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. Todas ellas responden, para el Gobierno, al mismo objetivo, el de apuntar al corazón de Sánchez.

Moncloa se coordina en torno a Sánchez

Este martes, el argumento quedó plasmado desde la primera reacción, de quien se ha convertido en ariete del Gobierno, el ministro Óscar Puente. Minutos después de conocerse la sentencia, el titular de Transportes dejaba claro en X cuál iba a ser la tónica: “Esta época se estudiará en los libros de historia como aquella en la que se tensaron las costuras de nuestras instituciones más esenciales con la única finalidad de derribar a un gobierno ante la incapacidad de hacerlo por las urnas”, escribió.

Unos minutos después, era el turno de la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, que se enfrentaba a las preguntas de los periodistas en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. La socialista empezaba diciendo que no podía reaccionar al contenido de la sentencia, pero sí al origen de la causa, que es “una denuncia de una organización de ultraderecha”. Bastaron dos preguntas más para arrancar de la boca de la ministra el mismo argumento avanzado por Puente: “Esta causa tiene un único origen, dañar el presidente del Gobierno a través de su entorno familiar”. 

El PSOE agita el lawfare contra Sánchez: “Se persigue a una persona”

En esta misma dirección fueron las reacciones del PSOE desde el primer momento. Los socialistas trasladan el mensaje de que la operación puesta en marcha desde la derecha política, mediática y judicial, responde al objetivo de revertir los avances sociales de estas legislaturas. Así se destila del primer mensaje de la número tres de Ferraz, Rebeca Torró: “Este caso forma parte de una estrategia para desgastar a un Gobierno progresista por cualquier medio”. 

La secretaria de Organización socialista sostuvo que los condenados Sánchez y Gallardo “son inocentes y cuentan con todo el apoyo” del PSOE. “Respetamos la sentencia, pero discrepamos de ella”, remarcó. Tras discutir el contenido de la sentencia que, según ella “no da por probado que se ejerciera ninguna presión o influencia” en la creación de una plaza a medida del hermano del presidente en la Diputación de Badajoz, Torró abrochó el comunicado reiterando el argumento: “Cuando se persigue a personas inocentes por ser familiares del presidente del Gobierno y el ruido se impone a los hechos, pierde la democracia. Perdemos todos”. 

La sentencia llegó mientras el Congreso de los Diputados estaba en plena efervescencia por los debates de la senda de déficit y la ley de Dependencia. La condena a Sánchez cortó en medio de la actividad, y puso la atención en los pasillos. Allí, el portavoz socialista Patxi López la calificó como “una auténtica barbaridad”, y afirmó que “no se persigue un delito, se persigue a una persona”. López extendía la acusación de lawfare a “una cacería contra el PSOE”, y recordaba su recorrido: “Empezaron con el fiscal general y ahora con el hermano del presidente. Ya basta”. 

Las tres vías de Sánchez y las causas judiciales

Moncloa y Ferraz articulan tres vías para abordar las causas judiciales que les rodean, aunque la tónica general es la de señalar las constantes coincidencias en el calendario desde que comenzaron a caer por todos los lados, hace dos meses, con la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero. En ese caso, el entorno de Sánchez defiende al mismo tiempo la confianza en la Justicia y en la inocencia del expresidente del Gobierno. También mantienen el respaldo a la gerente del PSOE, Ana María Fuentes, o a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, ambas imputadas en el ‘caso Leire Díez’. 

La causa de la fontanera es, probablemente, la que ha visto más equilibrios en la estrategia de los socialistas, que sí han condenado las actividades de su ex secretario de Organización Santos Cerdán, acusado de dirigir las cloacas, y de Leire Díez, la exmilitante que, supuestamente, ejecutó las operaciones para desestabilizar procedimientos judiciales. Ferraz también se desvincula por completo de las actividades del protagonista de la otra sentencia que sacudió a la Moncloa hace unas semanas, el exministro José Luis Ábalos.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Trump recula con la tasa del 20% por el uso del estrecho de Ormuz 24 horas después de anunciarla

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a recular con una de sus decisiones de calado internacional: la tasa del 20% que pretendía cobrar por el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. Así, 24 horas después de haberlo anunciado, ha señalado ahora que esta tasa la sustituirá por acuerdos comerciales con los países aliados en el Golfo.

En un mensaje publicado en su red social este martes, Truth Social, el inquilino de la Casa Blanca ha precisado que «el petróleo fluye como nunca antes gracias al impresionante poderío militar» de su país, dando las gracias a sus mandos militares por haber llegado a este punto del conflicto y por haber logrado que el estrecho de Ormuz «está abierto a todo el tráfico marítimo, excepto el de Irán, y esto se debe a su liderazgo mentiroso, violento y malicioso, que los está llevando por el camino de la destrucción total». Por este motivo, al país persa le impondrá «un bloqueo total, pero solo a los barcos que lleguen o salgan de puertos iraníes, o que transporten cualquier cosa relacionada con carga iraní». 

De esta manera, y tras aducir a conversaciones con líderes de Oriente Medio, ha tomado esta decisión cambiante de la noche a la mañana de rebocar su decisión de cobrar una tasa por navegar en este enclave estratégico: «He decidido sustituir la tasa de reembolso del 20% de los Estados Unidos por acuerdos comerciales y de inversión que los diversos Estados del Golfo realizarán en los Estados Unidos. Estas inversiones serán enormes, pero, al mismo tiempo, extraordinariamente beneficiosas para ellos y su futuro», ha precisado. 

«Tenemos la mayor inversión en dólares en Estados Unidos de la historia, pero estas nuevas inversiones harán que esa cifra sea aún mayor, y veremos cómo fábricas, plantas y equipos llegan a Estados Unidos a niveles históricos, lo que creará millones de empleos estadounidenses bien remunerados. Estados Unidos está ganando de nuevo, ganando como nunca antes. Los días en que Irán asesinaba a cientos de miles de personas, incluyendo 52.000 manifestantes, han terminado y, lo más importante, ¡Irán nunca tendrá un arma nuclear!«, ha zanjado.

Hace prácticamente 24 horas atrás, Trump declaró «abierto» el estrecho de Ormuz en mitad de nuevas tensiones y ataques contra Irán, anunciando al paso que se cobraría una tasa del 20% sobre todas las mercancias que transitaran por este paso, en concepto de seguridad, después de que Irán anunciase el pasado domingo su cierre en respuesta a los últimos ataques estadounidenses, que calificaron como una violación del principio de entendimiento por la paz que ambas partes alcanzaron en junio.

Desde el prisma internacional

Una retahíla de decisiones sobre un punto estratégico mundial sobre el que no han sobrado las valoraciones de entidades internacionales. La Organización Marítima Internacional (OMI) ha reiterado su defensa a “la libertad de navegación” en Ormuz conforme al Derecho Internacional, condenando que se haya valorado un “peaje”.

“El Consejo de la Organización Marítima Internacional ha concluido su 137º período de sesiones reafirmando la importancia de preservar los derechos y libertades de navegación de conformidad con el Derecho Internacional”, ha determinado la organización, precisando que el derecho de tránsito “no debe ser amenazado, impedido, denegado, obstaculizado, menoscabo ni suspendido” por ningún país.

Al tiempo, la OMI ha condenado los últimos ataques perpetrados en la zona, como los dos navíos emiratíes ‘Mombasa’ y ‘Al Bahia’ atacados por Irán en las últimas horas, abogando así por “la desescalada de las tensiones” hacia ambas partes enfrentadas.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

PP, Vox y Junts tumban la senda de déficit público y complican el futuro de los Presupuestos Generales

Partido Popular (PP), Vox y Junts han votado en la tarde de este martes en contra de la senda de déficit público, impidiendo así que salga adelante junto con los objetivos de estabilidad presupuestaria fijados para los Presupuestos Generales del Estado de 2027, cuya tramitación pasa ahora a depender de otra hoja de ruta fiscal para las autonomías. Los votos a favor han sido 172, en contra, 178, y ninguna abstención.

Durante el debate del Pleno extraordinario celebrado este martes, el ministro de Hacienda, Arcadi España, ha expresado la defensa del Gobierno a la senda poniendo de relieve los más de 5.800 millones de margen fiscal que se confiere a las autonomías con esta senda. Al hilo de esto, España ha interpelado a todos los grupos parlamentarios «para que actúen con responsabilidad pensando en el interés general y evitando debates estériles». «Son unas buenas cuentas para las comunidades autónomas y los ayuntamientos, son buenas para nuestras finanzas públicas y para nuestro país», ha subrayado.

La senda planteada por el Ejecutivo fija el déficit del conjunto de administraciones públicas en el 1,8% del PIB para el próximo año, 1,6% en 2028 y el 1,5% en 2029. De este conjunto, la mayor parte del déficit la asumirá la Administración Central, con el 1,5%, 1,4% y 1,3% para el periodo 2027-2029. De su lado, el déficit concedido a las comunidades autónomas es del 0,1%, lo que supone un margen fiscal de unos 5.849 millones de euros

Sin embargo, derechas y extrema derecha se han reunido en torno al ‘no’ a la senda de déficit, ante algo que consideran un «trile». El diputado del PP José Vicente Marí Boso ha rechazado frontalmente la senda de estabilidad presupuestaria al considerar que es un «trile». De esta forma, el diputado del PP ha esgrimido que, pese a ese margen fiscal superior a 5.800 millones, esa cantidad no podrá gastarse por las estrecheces de la regla de gasto que tienen que cumplir las autonomías. En esta línea, Marí ha censurado la «irresponsabilidad fiscal» del Gobierno al haber «descontrolado» la regla de gasto, no haber aprobado unos nuevos Presupuestos en lo que va de legislatura y haber empobrecido a la población, de manera que «ocho millones de españoles dependen de subsidios o de salarios muy precarios».

Por su parte, desde la derecha catalana, el portavoz adjunto de Junts en el Congreso, Josep Maria Cruset, ha defendido que la senda de déficit que han tumbado con su voto en contra perjudica a Cataluña ya que, según lo expuesto por Cruset, de cada cien euros de déficit que se reparten a las comunidades a Cataluña le toca uno. «Lo que ustedes proponen hoy es evidente que es una estafa para Cataluña y ustedes no pueden contar con los siete votos de Junts para aprobarlo», ha subrayado Cruset.

Entre otras cosas, el diputado de Junts también ha tachado de «operación de marketing» y de «teatro» la tramitación presupuestaria, habida cuenta que el Gobierno no cuenta con mayoría en el Parlamento para aprobar los Presupuestos, para «tapar las flaquezas» y los «casos de corrupción» en los que está implicado el Gobierno.

En línea con todo ello, pero en lo que concierne a la extrema derecha, el diputado de Vox José María Figaredo se ha mostrado tajante sobre su voto a la senda de déficit: «No cuenten con nosotros». Con ello, Figaredo ha justificado el rechazo en la gestión presupuestaria que viene haciendo el Ejecutivo, señalando que ha aprobado solo tres presupuestos desde 2018, cuando lleva gobernando desde ese año. Asimismo, el diputado de la extrema derecha ha denunciado que por mucho que el Gobierno quiera ensalzar a los presupuestos como los «más sociales», España lidera en pobreza infantil en Europa y los salarios netos reales de los españoles están peor que en 2018. «Estamos en ruina, nos hemos arruinado. Los servicios públicos están hechos un asco«, ha espetado desde la tribuna de la Cámara Baja.

El PNV cede, pero pide explicaciones al Gobierno

En otro orden de cosas, la portavoz económica del PNV en el Congreso, Idoia Sagastizabal, avanzaba instantes previos a la votación su voto favorable porque considera que la senda es el camino «menos perjudicial», ya que si no saliera adelante -como finalmente ha pasado- los Presupuestos se elaborarán con un cuadro fiscal más restrictivo para las comunidades autónomas.

No obstante, pese al ‘sí’ del PNV, Sagastizabal ha pedido explicaciones al Gobierno, habida cuenta de que no van a conseguir apoyos suficientes para la senda: «¿Cómo pretenden aprobar los Presupuestos si hoy no logran los apoyos para aprobar la senda, que es el primer paso para elaborarlos?».

Con ello, la diputada ha criticado la «falta de anticipación política» del Ejecutivo y ha señalado que no sólo vale con anunciar objetivos presupuestos más ambiciosos, sino que hay que construir mayorías estables que los aprueben.

Por su parte, el diputado de Podemos Javier Sánchez Serna se ha mostrado muy crítico con la retórica «social» de los Presupuestos cuando en realidad se está aumentando el gasto militar.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

La sentencia en el caso del hermano de Sánchez servirá al Gobierno para medir el alcance del lawfare

Como ya es costumbre, la semana empieza con el aliento contenido en La Moncloa, donde la mirada está fija en lo que salga de los tribunales. A las citas judiciales que ya están previstas, el Gobierno suma el temor a una nueva sorpresa, que puede llegar desde la Audiencia Provincial de Badajoz con la sentencia al hermano del presidente Pedro Sánchez. 

El juicio a David Sánchez quedó visto para sentencia el pasado 9 de junio, después de que la Fiscalía y las defensas pidieran una vez más su absolución y la del resto de acusados, que incluyen al expresidente de la Diputación Miguel Ángel Gallardo, por la ausencia de pruebas sobre el presunto enchufe del hermano de Sánchez en el organismo. El fallo, que se espera para los próximos días, e incluso horas, podría poner patas arriba al Ejecutivo, que enmarca esta causa, dentro de todas las que le rodean, en el discurso del lawfare. 

La posibilidad de que haya una condena al hermano del presidente se baraja desde hace semanas en Moncloa, donde se ha creado una suerte de manual con tres formas de abordar la oleada de causas judiciales que afectan al PSOE. Eso sí, la línea general es la de señalar que el calendario de los últimos dos meses ha estado lleno de coincidencias. 

Moncloa señala el lawfare en las causas de David Sánchez y Begoña Gómez

El caso de David Sánchez es la gasolina para la teoría de que existe una dinámica judicial, mediática y política para hacer caer al Gobierno, de la que se está aprovechando el Partido Popular. El juicio al hermano del presidente se podría resumir en una denuncia de acusaciones populares de ultraderecha, respaldada en un informe de la UCO, contra un sinfín de testimonios que desmienten que se creara una plaza a medida en la Diputación de Badajoz. 

La propia Fiscalía señaló en su informe final las “conjeturas” del PP y del resto de acusaciones, y pidió la absolución de Sánchez y los otros diez encausados al no haber “ninguna prueba” de que se cometieran irregularidades en su acceso al puesto de coordinador de conservatorios, ni tampoco en el nombramiento posterior de su amigo, Luis Carrero. “No hay ninguna prueba de que en ese procedimiento se hayan determinado arbitrariamente estos méritos y que se haya determinado de una forma grosera, arbitraria, en justicia, ilegal; el nombramiento”, expuso la fiscal. 

En ese mismo nivel, el del lawfare, Moncloa enmarca otro de los procedimientos de los que se esperan novedades esta semana. Se trata de la causa contra Begoña Gómez, y el motivo es la polémica instrucción dirigida por el juez Juan Carlos Peinado. La Audiencia Provincial de Madrid aborda desde este lunes dos recursos, de la Fiscalía y de la propia defensa de la mujer del presidente del Gobierno. La Sección 23, que ya ha tenido que corregir sobre lo que hacía el magistrado en una veintena de ocasiones durante la instrucción, aborda ahora la decisión de enviar a Gómez, su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés, a juicio ante un jurado popular. 

De la cautela con Zapatero al rechazo a Ábalos

Al tiempo, existen otros dos frentes judiciales a destacar con un importante matiz diferenciador. La causa abierta contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en la Audiencia Nacional, por un lado, ha situado el discurso de Moncloa en la confianza tanto por el relato del exdirigente socialista como por el proceso de la Justicia. Tras las explicaciones brindadas en su primera vista ante el juez José Luis Calama, Zapatero, en una carta pública posterior, pidió “confianza” y defendió su inocencia y haber actuado en todo momento “con decencia y honradez”.

Desde entonces, Moncloa fijó su respaldo en estas declaraciones y en la trayectoria política del exdirigente del Gobierno. Fuentes gubernamentales señalaron el pasado mes de junio que el principal investigado en el ‘caso Plus Ultra’ se puso “voluntariamente a disposición del tribunal una autorización universal para que comprobase la inexistencia de sociedades, cuentas, productos financieros o cualquier activo de su titularidad fuera de España”, por lo que, “frente al ruido, juicios paralelos y condenas anticipadas”, defendieron que las investigaciones judiciales “se desarrollen con garantías y que sean los tribunales quienes determinen los hechos”.

En la otra cara de la moneda, la sentencia firme del ‘caso mascarillas’ por la que el exministro de Transportes José Luis Ábalos fue condenado por el Tribunal Supremo a 24 años de prisión, mientras que su exasesor Koldo García a nueve años, desde el Gobierno asumieron y aceptaron la condena sin ambages. “El que hace, la paga. Se llame Ábalos o se llame Ayuso”, dejó en claro el ministro para la Transformación Digital, Óscar López. “Ni todos los políticos son corruptos, ni todos los jueces son perfectos, ni todos los periodistas son maravillosos”, agregó.

Al tiempo, Moncloa también desgranó en una de sus primeras reacciones tras la condena que rechazaban los comportamientos de los acusados por haber atentado contra “la transparencia, mérito e integridad”. En términos similares, desde Ferraz, reafirmaron su “tolerancia cero con la corrupción, colaboración total con la Justicia y máxima contundencia ante cualquier comportamiento irregular”.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

La exdirectora de la Agencia Tributaria, sobre la investigación a Zapatero: “No hemos dejado prescribir nada (…) No me va a pillar”

La exdirectora de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, ha eludido dar detalles sobre la investigación fiscal al expresidente José Luis Rodrígez Zapatero ateniéndose a su deber de confidencialidad acerca de los datos tributarios de los contribuyentes y el desarrollo del proceso judicial que mantiene abierto el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional.

Fernández se ha enfrentado a las preguntas del Partido Popular y de Vox este lunes. Por parte del PP, el senador Salvador de Foronda ha preguntado si se han abierto actuaciones contra las hijas del expresidente del Gobierno, a lo que se ha negado a responder, si bien ha afeado la actitud del popular: “Quiere pillarme y no me va a pillar”, ha emitido.

La exdirectora del organismo tributario ha dejado claro que “si en esos informes (UDEF, ONIF…) hubiera algo que nos hubiera hecho entender que hay alguna regularización pendiente, habríamos abierto”. Asimismo, “si los técnicos de la AEAT aprecian que hay aspectos no declarados, se habrá abierto probablemente alguna inspección o comprobación”. “Pero no se lo puedo decir”, ha estimado.

La derecha ha puesto en duda el momento en que se ha puesto en marcha las actuaciones sobre el patrimonio del que fuera responsable del Ejecutivo, unas dudas sobre las que también ha puesto pie en pared Fernández, describiendo que las investigaciones “se han abierto cuando hemos entendido que había que hacerlas”. “Y hemos actuado conforme a los plazos. No hemos dejado prescribir nada”, ha indicado.

“Es nuestra obligación” investigar todo el patrimonio

El principal partido de la oposición también ha preguntado si “están investigando todo el patrimonio del señor Zapatero”, a lo que ésta ha dicho que sí porque “es nuestra obligación”. Con lo que ha dejado al proceso judicial el hecho de que se conozca “si todo está declarado o no y si hay delito fiscal”.

También ha desvinculado su petición de dejar la cúpula de la Agencia de cualquier atisbo de presión sobre la investigación a Zapatero. Por el contrario, ha emplazado que se corresponde con una decisión personal: “Yo quería irme mucho antes y esto no ha tenido nada que ver con mi decisión de dejar el cargo».

En la misma dirección ha justificado su próxima salida de otros dos altos cargos del organismo dependiente del Ministerio de Hacienda explicando que habían optado a plazas “francamente atractivas” de consejeros en distintas embajadas en el extranjero que quedaban libres.

Fernández ha puntualizado igualmente que “no ha pasado tanto” desde que el magistrado les ofreció personarse en el caso de las joyas “hasta que le comunicamos a la abogacía del Estado que queríamos” hacerlo. Así, se ha mostrado a la «completa disposición» de Calama por si quiere pedir “auxilio judicial, peritaje o lo que sea”.

Ante las preguntas de la senadora de Vox, Paloma Gómez, también ha negado haber recibido cualquier presión por parte del Ministerio y ha expuesto que en todo su mandato se reunión tan solo una vez con la entonces ministra, María Jesús Montero, y que fue “por temas de personal”.

Entre los asuntos pendientes ha señalado que en caso de que las joyas correspondan con una donación, la responsabilidad del impuesto sería competencia de la Comunidad de Madrid. De la misma manera, ha dicho que le corresponde al juez Calama decidir si el procedimiento administrativo abierto por la AEAT se detiene como pide la defensa del expresidente.

 

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

El patinazo de las bajas de Feijóo resucita viejos fantasmas en Génova

Una charla con empresarios le bastó a Alberto Núñez Feijóo para volver a derrapar y que el chillido de las gomas rozando el asfalto moleste en Génova. El líder del PP llegó a proponer el recorte salarial a quienes se ausenten de su puesto de trabajo, aunque la causa sea una baja médica, empleó términos como «cáncer» para referirse al absentismo laboral y mezcló este término con el derecho a baja. Un tono bronco, echado al monte y con el claro objetivo de volver a comerle la tostada a Vox, que ha obligado al PP a rectificar las palabras del responsable último de Génova y a Feijóo a confrontar con voces de su propia formación. El HuffPost El País citan fuentes populares e inciden en el mismo punto: las filas genovesas están inquietas tras esta última intervención del gallego y sostienen que es de vital importancia «no darle balones a Sánchez».

«Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, ¿qué quieren que les diga? Un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación, y sigue teniendo el mismo sueldo y mismas prestaciones, pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene. Es un cáncer que no podemos pagar». Eran las palabras textuales del líder del PP, que mezclaba las bajas laborales con el absentismo voluntario al trabajo, deshumanizaba las situaciones de miles de trabajadores y daba otro giro radical con una clara intención: recuperar el espacio que Vox le ha ganado. Por momentos, el gallego parece pensar que endurecer su discurso y alejarse del centro le puede hacer recuperar los electores encandilados con Santiago Abascal. Sin embargo, aunque pueda resultar tal efecto, la tormenta de arena ya se ha levantado en casa.

«Mejor callados a meter la pata», argumentaba un presidente autonómico preguntado por el primer medio citado. «No podemos dar balones a Sánchez«, señalaba otro barón ‘popular’. Testimonios que dejaban claro que la sensación es que se había cometido un error y que se había brindado al presidente del Gobierno otra oportunidad para capitalizar discursiva y políticamente la metedura de pata. Y así fue: todo el Gobierno echó a correr, empezando por Sánchez, para aprovechar las palabras del dirigente del PP y, además, poder apagar el fuego de los casos judiciales que rodean a los del puño y la rosa. «Feijóo es el peor enemigo del PP«, señalaron desde el Ejecutivo.

Génova matiza a su propio líder

Ante las palabras del líder del PP, las reacciones han sido diversas. Ha habido quienes le han defendido y justificado sus palabras, ha habido quienes le han matizado y ha habido quienes han hecho las dos cosas. «Quienes madrugan y trabajan son los primeros interesados en combatir el fraude y el absentismo para tener el derecho a una baja laboral por enfermedad cuando la necesiten sin perder derechos. Es imposible abrir un debate serio en este país sin que se manipule», argumentó Borja Sémper.

El PP es un partido en el que conviven dos almas contrapuestas. Una, la que aboga por una línea más moderada, de recuperar el centro y las propuestas más constructivas, y otra más radical que sostiene que el camino es competir con Vox para recuperar al votante fronterizo entre ambas formaciones. Ello genera una discordancia en la estrategia y en las opiniones sobre la misma: «Últimamente tenemos que salir a explicar, no a reforzar. […] «Cuando pasan los días y tenemos que seguir explicando nuestra posición es que algo no hemos hecho bien», aportan fuentes de Génova a El País. Del mismo modo, una de las mayores defensoras del gallego en este patinazo discursivo fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, precisamente quien mejor encarna el ala dura del partido. «Tiene más razón que un santo«, dijo la dirigente capitalina de las palabras de su jefe.

En privado, no obstante, se pide prudencia, «tener más cuidado» y «evitar errores» que puedan darle balones de oxígeno al Ejecutivo, máxime con los escándalos de corrupción presentes todavía sobre el tablero de la actualidad. «¡Parecemos nuevos!», agregaba ante el citado medio un mando medio de los neoliberales.

Sensación de improvisación

La improvisación puede generar malas pasadas, hacer que uno se separe del camino deseado y que termine tomando decisiones no previstas o subóptimas. Es la sensación que se tiene en el cuartel general de los populares: «Tengo la sensación de que vamos improvisando«, argumentaba un alto cargo al citado medio.

A su vez, los populares lidian recientemente con una pronunciada montaña rusa emocional: de la euforia con la que se marcharon a las vacaciones parlamentarias por la difícil situación del Ejecutivo, ahora se encuentran rascándose las barbas tras los últimos errores comunicativos como el de Feijóo con las bajas y el absentismo. Tropiezos discursivos que, tal y como argumentan dirigentes de peso en el organigrama del PP, han desviado el foco de donde ellos lo querían tener, que era en no dar ni un centímetro al Ejecutivo a colación de las investigaciones sobre corrupción. «Es patente que Feijóo no se adapta bien a un ritmo tan rápido, quizá porque le faltan medios de apoyo, y seguramente también por una cuestión generacional», argumentaba a El País un veterano miembro de los de la gaviota.

«Estos días me han criticado por cuestionar que millones de personas puedan obtener la nacionalidad de un día para otro, sin las garantías necesarias y por encima de los límites legales que habían fijado y me han criticado por defender una España en la que el absentismo laboral fraudulento no se consienta, sino que se persiga. Me han criticado por defender que el Gobierno pueda ayudar a aquellas personas que vayan a ser madres o padres desde unos meses antes de que el niño nazca», dijo el propio Feijóo en el reciente Congreso de Nuevas Generaciones del PP, consciente de sus últimas intervenciones. Aunque lejos de verlas como un error, sacó pecho: «Me da igual. Porque yo estoy aquí para dar debates valientes y para dejar a los jóvenes un país mejor».

Así las cosas, que coexistan dos visiones tan diferenciadas en el partido tiene este efecto: que el intento de Génova por ensanchar su mercado electoral hacia la derecha y la extrema derecha haga incurrir en contradicciones o mensajes impostados, que no se sienten orgánicos, al líder del partido. En los últimos meses, Feijóo ha adoptado un discurso más duro con la política migratoria, con la clase trabajadora y con la natalidad al mismo tiempo que ha reivindicado el autogobierno en el País Vasco o ha defendido que es necesario pasar página del procés independentista catalán. Bandazos que le han hecho perder la identidad que pudiera tener y, como su propio partido está señalando, regalarle terreno a Pedro Sánchez que puede ser crucial de cara a las elecciones de 2027, como ya pasó en la recta final de la anterior legislatura. En aquel momento, el PP se desinfló significativamente y los socialistas consiguieron ganar el espacio justo para reeditar el Gobierno de coalición con el apoyo parlamentario.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

El blindaje judicial y político de Trump que explica su llamada para presionar a Infantino

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, telefoneó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir una «reconsideración» de la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun durante el Mundial. Una llamada que puso de manifiesto una fórmula de la que lleva haciendo uso durante años el magnate: cuestionar la legitimidad de las reglas cuando le resultan incómodas, utilizar el peso de su influencia política para favorecer intereses concretos y convertir prácticas propias de la corrupción en algo asumido públicamente, incluso desde la Casa Blanca. La presión dio resultado y, en una decisión que sigue abriendo debate y que no dejará de hacerlo en largo tiempo, la FIFA anuló la sanción de un partido al atacante estadounidense. No fue suficiente para que los futbolistas norteamericanos se hicieran con la victoria, ya que cayeron ante Bélgica por cuatro goles a uno, pero la acción del presidente estadounidense cumplió el efecto que éste buscaba.

«Si Bélgica gana, diré que el partido estaba amañado, igual que amañaron las elecciones de 2020», comentó el presidente entre bromas desde la Casa Blanca. Con esa frase, más allá del tono irónico, volvió a recordar la estrategia que ha definido buena parte de su trayectoria política: antes de perder las elecciones frente a Joe Biden, Trump desacreditó de forma reiterada el proceso electoral, difundiendo sospechas sobre el voto por correo y alimentando teorías conspirativas acerca de un supuesto plan demócrata para impedir que volviera a ganar las elecciones. Después de la derrota protagonizó otra llamada ya célebre: pidió al secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, que «encontrara» exactamente 11.780 votos, la cifra necesaria para revertir el resultado. Lo que en cualquier lugar se conocería como corrupción. Raffensperger no cedió a las presiones y los sucesivos recuentos y las resoluciones judiciales confirmaron la victoria de Biden y, pese al intento de Trump de mantenerse en el poder alentando el asalto al Capitolio, el Congreso certificó finalmente el resultado electoral. Igual que en esta ocasión con el fútbol y la FIFA como telón de fondo, el objetivo estaba sembrado pese a no haberse salido con la suya: sembrar una profunda desconfianza sobre el sistema electoral. Cuatro años más tarde, tras regresar a la Casa Blanca, el efecto seguía siendo evidente a vista de que la confianza de los votantes republicanos en la limpieza de las elecciones pasó del 44% en 2020 al 28% en 2024. Efecto similar surtió en los demócratas, al descender del 55% al 45%.

El reflejo de una costumbre

La conversación que Trump mantuvo con Infantino ilustra una forma de ejercer el poder marcada por la ausencia de límites y de mecanismos efectivos de rendición de cuentas sobre la figura del tycoon. Del mismo modo que presumió de haber influido sobre el máximo dirigente de la FIFA, Trump también exhibe como un hecho consumado haberse convertido en el presidente estadounidense que más ha incrementado su patrimonio durante su paso por la Casa Blanca. Cuando dejó el cargo en 2021, su fortuna había aumentado en al menos 2.400 millones de dólares. Sin embargo, la declaración financiera presentada en 2025 muestra un salto todavía mayor: solo en el primer año de su segundo mandato declaró ingresos superiores a 2.200 millones de dólares, una cifra cercana a la obtenida durante toda su primera presidencia. De ese total, unos 1.400 millones procedían del negocio de las criptomonedas y otra buena parte de los activos en bolsa, un sector en el que él mismo ha reconocido tener información privilegiada y la capacidad de manipular el mercado a su antojo a través de diferentes mecanismos a los que tiene acceso por ser el presidente de la primera potencia occidental.

Una parte significativa de esos beneficios tiene su origen en los países del Golfo Pérsico, destino del primer viaje internacional de Trump durante su segundo mandato. Allí estuvo acompañado por sus hijos, quienes aprovecharon la visita para impulsar nuevos proyectos vinculados a la empresa familiar, desde complejos turísticos y hoteles hasta campos de golf, torres de lujo y negocios relacionados con activos digitales. Uno de los movimientos más lucrativos se produjo cuando una empresa vinculada al fondo soberano de Emiratos Árabes Unidos adquirió cerca de la mitad de World Liberty Financial, la compañía de criptomonedas impulsada por la familia Trump junto a Steve Witkoff, amigo personal del presidente y su enviado especial para conflictos como los de Ucrania, Gaza, Irán o Rusia.

Indultos y favores

Pero el aprovechamiento del poder presidencial en beneficio propio no termina ahí. Otro punto sobre el que es interesante detenerse es la lista de indultos concedidos durante este segundo mandato, que también refleja esa forma de entender y ejercer el poder. Aunque la Constitución concede al presidente amplias competencias para otorgar clemencia, Trump ha utilizado esa prerrogativa como una herramienta política, configurando un sistema en el que la cercanía personal, la lealtad y las aportaciones económicas parecen influir en quién evita responder ante la justicia.

Nada más asumir el cargo, concedió el perdón a todos los condenados por el asalto al Capitolio, incluidos integrantes de grupos ultraderechistas como los Oath Keepers y los Proud Boys. Posteriormente extendió esa medida a figuras como Rudy Giuliani, Sidney Powell o Tina Peters, todos ellos implicados en los esfuerzos para impugnar el resultado electoral de 2020. Con el paso de los meses, la lista siguió creciendo con decenas de personas que, de una u otra forma, habían contribuido económicamente a su entorno político o familiar. Entre esos casos figura también Trevor Milton, empresario del sector tecnológico condenado por fraude a inversores, que recibió el indulto después de donar cerca de dos millones de dólares a comités de acción política favorables a Trump durante la campaña de 2024. También Paul Walczak, ejecutivo de residencias para mayores condenado por apropiarse de diez millones de dólares retenidos de los salarios de sus empleados, obtuvo el perdón presidencial pocas semanas después de que su madre entregara un millón de dólares a uno de esos comités. Otro ejemplo es Changpeng Zhao, fundador de Binance, quien admitió su responsabilidad en un caso de blanqueo de capitales y aceptó el pago de una sanción de 4.000 millones de dólares antes de ser indultado, después de que su empresa impulsara operaciones que reportaron miles de millones de dólares a los negocios de la familia Trump.

Todos estos episodios ilustran cómo las prácticas asociadas a la corrupción se han convertido en un elemento habitual dentro de la Administración Trump. Lejos de ocultarlas, el presidente las ha tratado como actuaciones legítimas, favorecido por un sistema institucional que, con el paso del tiempo, ha reforzado el poder del Ejecutivo frente al Congreso y los tribunales. Un fortalecimiento que, además, quedó patente en 2024, cuando un Tribunal Supremo muy de su lado determinó que los presidentes disfrutan de inmunidad penal por los actos realizados en el ejercicio «oficial» de sus funciones. Esa decisión, muy controvertida, podría convertirse en un importante escudo jurídico para Trump si la justicia llegara a acreditar conductas corruptas. Mientras tanto, los demócratas ya han anunciado que, si recuperan el control del Congreso en las elecciones legislativas de noviembre, impulsarán comisiones de investigación sobre las actividades del presidente. Esas pesquisas podrían desembocar en un nuevo proceso de juicio político (impeachment), el único procedimiento previsto por la Constitución para destituir a un presidente antes de que concluya su mandato.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

La reforma de dependencia y la prestación universal por crianza, el contrapeso del Gobierno al modelo de Feijóo

Frente al modelo que plantea Génova para incentivar a las familias con concebidos no nacidos, el Gobierno viene trabajando en una hoja de ruta para mejorar las prestaciones por crianza y la reforma de la Ley de Discapacidad y Dependencia, las discrepancias sobre el fondo y la forma del Partido Popular se han hecho de notar estos últimos días.

Por un lado, las dos medidas del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, comandado por Pablo Bustinduy, no se están desarrollando en la misma dirección actualmente, puesto que se ha de tener en cuenta que la reforma de la ley de dependencia obtuvo luz verde en la Comisión de Derechos Sociales del Congreso de los Diputados este jueves, aunque la votación definitiva será la próxima semana. Mientras, la prestación universal por crianza aún debe materializarse en un texto del Gobierno, aunque ya está siendo motivo de debate parlamentario y político.

En lo que concierne a la primera de ellas, la cartera de Bustinduy confía en que se apruebe “por unanimidad” en la Cámara Baja el próximo martes 14 de julio, que coincidirá con la convalidación del Real Decreto ley por el que se aprueban 6.200 millones de euros adicionales destinados a la dependencia entre 2026 y 2027. No obstante, este jueves se encontró con el rechazo del Partido Popular y Vox en la Comisión, aunque los populares no descartaron cambiar el sentido del voto en la recta final, aunque todo continúa en el aire. Fuentes del Ministerio precisaron que se muestran “optimistas” con respecto a la inminente votación. 

Agradeciendo que “todos los grupos parlamentarios han aportado” algún matiz al proyecto de ley, desde Derechos Sociales han ensalzado que se ha venido realizando un trabajo de “diálogo técnico” y de “consideración de aportaciones”, además de sumarse “el papel de la sociedad civil” en el proceso de negociación y elaboración.

Debido al ‘no’ de los de Alberto Núñez Feijóo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se pronunció al respecto en redes sociales, tanto por esta cuestión como por la polémica suscitada a raíz de las bajas laborales. «La semana pasada, contra el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. Ayer, contra los trabajadores y su derecho a una baja laboral. Hoy, contra las personas en situación de dependencia. No son lapsus, son sus ideas«, recriminó.

En el momento en que la reforma obtenga luz verde parlamentaria, se entrará en fase de adaptación de las normativas autonómicas y terceros cambios que conllevarán más tiempo, tales como las transformaciones en los centros de día, los nuevos modelos de vivienda asistida o la reforma de la ley de propiedad horizontal para obligar a que los edificios sean accesibles. Además, se contempla liminar las incompatibilidades de prestaciones; establecer una prestación transitoria; ampliar las funciones y las características del servicio de ayuda a domicilio o que amigos y vecinos puedan ejercer como cuidadores formales, permitiendo que reciban la prestación por cuidado en el entorno familiar.

Como segundo punto a tener en cuenta en los planes del Ministerio de Bustinduy, otro de los ejes vertebradores de sus políticas se cierne sobre la prestación universal por crianza, por el que augura el Gobierno “un grandísimo apoyo social y político” que espera que se incluya en los Presupuestos Generales del Estado aún en elaboración.

La intención es que el sistema público dé cobertura a “todos los ciclos de la vida”, aunque confían en que no llegue a cuestionarse a largo plazo y que se consoliden como los permisos de paternidad. “Lejos de la visión asistencialista y burocratizada, hay que transitar hacia derechos universales y que la redistribución se produzca por vía fiscal”, apuntan fuentes ministeriales.

En esencia, esta prestación está dirigida a las familias con hijos con la intención de “acabar con la pobreza infantil más severa de aquí a 2030”. Una propuesta que no solo emana del apoyo de la cartera de Bustinduy, sino también de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, quien ha venido defendiendo el impulso de recursos para aplicarla “de manera gradual”. La ministra también cifró en “casi 65.000 millones de euros” la pobreza infantil actual en España, lo que supondría entre 11.000 y 15.000 millones erradicarla.

Frente al modelo de Feijóo

Esta hoja de ruta emanada de Moncloa confronta en ciertos aspectos, mayores algunos y minoritarios en otros casos, con la oposición de Génova. En lo que concierne a la reforma de la ley de dependencia, el PP de Alberto Núñez Feijóo ha venido reprochando que la medida está dotada de una financiación insuficiente para llevarla a cabo y tampoco resuelve el reparto de competencias con las autonomías, lo que se reflejó en su negativa a apoyar las enmiendas transaccionales en la Comisión de Derechos Sociales. A ello, cabe sumar el choque de argumentario entre el propio PP, puesto que no hace mucho tiempo atrás venían demandando, tanto desde el plano nacional hasta con mayor énfasis en las comunidades autónomas, el incremento de la financiación estatal al 50% al que ahora se oponen. 

A renglón seguido, y en lo que concierne a la esencia de la prestación universal por crianza, el modelo colisiona de bruces con el último planteamiento de los populares: una ley de concebidos no nacidos. Feijóo, emulando los pasos de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, prometió esta semana que, de ganar las próximas elecciones generales y alcanzar el mando de La Moncloa, impulsaría una normativa de estas características.

Con esta hipotética ley, el expresidente de la Xunta de Galicia pretendería dar “repercusión económica y social” contando al concebido no nacido como un miembro más de la unidad familiar. Cabe remontarse a 2011 cuando lanzó una política similar en su etapa autonómica: “Haré una ley nacional para que el concebido y no nacido tenga repercusión desde el punto de vista económico y social en la mujer, en la familia que lo está esperando”, precisó en una entrevista concedida a Antena 3.

Esta iniciativa trajo consigo el desacuerdo del Gobierno. Bustinduy exigió a Feijóo que adoptase medidas para aquellos miembros de la familia ya nacidos, en vez de los que están por llegar: “¿Qué pasa con los derechos de los sí nacidos? Le pido abiertamente que apoye la prestación universal por crianza que vamos a llevar a los próximos presupuestos generales del Estado”, requirió.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

La propuesta de Feijóo sobre los sueldos y las bajas levanta ampollas en el Gobierno y sindicatos y abre un cisma en el PP

Un encuentro con empresarios, esta vez en el País Vasco, le bastó al presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, para provocar de nuevo un torrente de críticas esta semana por parte de los partidos de la oposición y sindicatos y para, incluso, confrontar con voces de su propia formación. La propuesta de recortar salarios a quienes se ausenten de su puesto de trabajo, aunque la causa sea una baja médica, llevó al dirigente de los populares a emplear términos como “cáncer” para referirse al absentismo laboral y ha obligado al PP a rectificar las palabras del responsable último de Génova.

“Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, ¿qué quieren que les diga?”, eran las palabras que lanzaba este martes Feijóo. A estas, añadía que cuando “un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación, y sigue teniendo el mismo sueldo y mismas prestaciones, pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene. Es un cáncer que no podemos pagar”, remataba.

Unas declaraciones que llevaban de inmediato a los sindicatos a elevar sus críticas hacia el líder del PP por, entre otras cosas, “presuponer un fraude masivo de bajas”. En este sentido se pronunciaba Unai Sordo, secretario general de CCOO. “Mandar a la gente a trabajar enferma. Reducir las prestaciones por baja que paga la empresa, aunque hayan sido pactadas entre trabajadores y empresas. Presuponer un fraude masivo en las bajas. Más que un programa electoral, una declaración de intenciones”, lanzaba Sordo en un mensaje en su cuenta de X (antes Twitter).

Por su parte, Pepe Álvarez, secretario general de UGT, se mostraba tajante respecto a las palabras de Feijóo y ponía de relieve que “el PP en ese tema no puede intervenir porque son convenios colectivos y tendría que haber un cambio constitucional para cambiarlo». “Quizá sea mejor que Feijóo no nos llame, como hizo Rajoy en 2012 cuando bajó las prestaciones, que no consultó ni con las organizaciones sindicales ni empresariales”, añadía Álvarez.

El Gobierno sale en tromba…

Unos reproches a la propuesta del presidente del PP también manifestados desde las filas del Gobierno central. Desde Ankara (Turquía), donde esta semana se ha celebrado al Cumbre de la OTAN, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, afirmaba que “quien llama «cáncer» a las bajas laborales y propone que los trabajadores enfermos cobren menos deja claro de qué lado está”.

Al hilo de ello, el jefe del Ejecutivo defendió que el Gobierno siempre está “del lado de quienes madrugan, trabajan y merecen protección cuando la salud les falla», ya que «los derechos no se recortan, se defienden”. Asimismo, este miércoles, durante su rueda de prensa desde Ankara, Sánchez tildó de “absolutamente desafortunadas” las palabras de Feijóo. «Me parece absolutamente desafortunado el equiparar las bajas laborales con el cáncer. Creo que es absolutamente desafortunado y que también refleja la forma de pensar que se tiene cuando se habla de estas cuestiones», sostuvo desde la Cumbre de la Alianza Atlántica.

En términos similares se ha expresado la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien, poco después de conocer la propuesta del líder de los populares, avanzó que desde el Gobierno “no lo van a permitir”. “Estar enfermo no es una elección, pero elegir desproteger a las personas cuando más vulnerables están, sí lo es. Feijóo deja claro qué hará si llega a ser presidente del Gobierno. No lo vamos a permitir”, confirmaba en un mensaje en redes. Además, este jueves, la titular de la cartera de Trabajo advertía que las declaraciones de Feijóo “le inhabilitan para gobernar España”. «Conozco muy bien a Alberto Núñez Feijóo. Es un radical económico. Ha gobernado siempre contra los trabajadores y las trabajadoras», subrayaba la ministra.

Por su parte, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, afirmaba que los populares quieren «volver a gobernar para volver a hacer lo que siempre hacen: aplastar a la clase trabajadora». «Y encima lo hacen con viejas formas. Tildando de «cáncer» las bajas laborales», proseguía Torres, para quien usar esa palabra para «significar algo que ellos consideran malo» es «tan insensible como sus políticas contra el Estado del bienestar». «Así es el PP. Así es Feijóo», zanjaba.

Asimismo, añadía que “el señor Núñez Feijóo de manera permanente acostumbra a realizar declaraciones que lo dejan en evidencia, pero también ponen ante la ciudadanía su manera de gobernar este país”.

Unos reproches que también han salido de fuentes socialistas, donde ven en las palabras de Feijóo una muestra de que “ya no hay moderación”. «Los socialistas no olvidamos la reforma laboral del Partido Popular de Rajoy» que «supuso un intolerable recorte de los derechos de los trabajadores y una constante devaluación de sus condiciones laborales y salariales, agravando la situación económica de miles de familias y dificultando la salida de la crisis», ponían de relieve esta misma semana desde el Partido Socialista.

Por su parte, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, cargaba también contra el líder nacional del PP, a quien acusó de querer «poner en cuestión los derechos» de los trabajadores y «sacar la motosierra». «Ha pasado a ser el más ultra de todos», sostenía.

…mientras el PP confronta

En el lado opuesto, desde el PP han centrado sus esfuerzos no solo en apoyar la propuesta de Feijóo, sino también en intentar apagar el fuego encendido, con el matiz de algunas voces que se han mostrado ciertamente críticas con la postura de Feijóo.

De esta forma, varios dirigentes populares han coincidido en acusar al jefe del Ejecutivo de «tolerar» y «pretender proteger el fraude» con las bajas laborales y han ensalzado la «valentía» del líder de su partido por poner encima de la mesa «el problema» del absentismo laboral e intentar «ofrecer soluciones», dado que, según los populares, su coste ha pasado de 14.000 millones en 2018 a más de 30.000 millones en 2025.

En esta línea, el vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, indicaba esta semana que luchar contra las situaciones en las que se producen «abusos» es «responsabilidad del Gobierno» para «proteger a los que lo hacen bien». De esta forma, Bravo defendía la postura «responsable» de Feijóo por, a su juicio, poner el foco en ello porque, a su entender, alguien que quiere ser presidente del Gobierno tiene que «poner encima de la mesa los problemas» y «poner soluciones».

Sin embargo, pese a este cierre de filas, el vicesecretario de Hacienda reculaba para matizar que, con estas palabras en el Círculos de Empresarios Vascos, Feijóo se refería “solo a los casos de fraude, no a cuando se está enfermo”.  “A lo mejor no hemos sido capaces de explicarlo muy bien. ¿Usted cree que Feijóo quiere que el que está enfermo de cáncer cobre menos?”, añadía.

En otro orden de cosas, entre este cierre de filas y este matiz, el portavoz nacional de la formación y vicesecretario de Cultura del PP, Borja Sémper, alzaba este jueves el tono para cuestionar el empleo del término “cáncer” en ciertos contextos. «Convendría tener cierta cautela a la hora de establecer algunas comparaciones”, lanzaba Sémper, quien, recientemente ha superado un cáncer que lo obligó a estar separado de la política durante unos meses.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

El quinto encierro de San Fermín 2026, carrera masiva y muy accidentada: vídeo completo de la carrera

El quinto encierro de San Fermín 2026, carrera masiva y muy accidentada: vídeo completo de la carrera

Multas de hasta 60.000 euros para sancionar conductas temerarias

La ordenanza municipal de los encierros establece una serie de infracciones, diseñada para filtrar los comportamientos que comprometen la seguridad. Su sanción se rige por la escala recogida en la Ley Foral del Gobierno de Navarra. El grueso de las conductas sancionables se agrupa bajo las infracciones leves, con multas de hasta 600 euros. Aquí la normativa pone el foco en el respeto a los límites y la prohibición de elementos ajenos a la carrera: desde llevar calzado inadecuado o mochilas, hasta desbordar los límites marcados por los agentes o situarse en zonas prohibidas como ángulos muertos, entre otras. 

En un escalón intermedio se encuentran las infracciones graves, con multas de entre 601 y 6.000 euros. Este bloque sanciona acciones que entorpecen el desarrollo fluido de la carrera o ponen en riesgo la seguridad colectiva: desde correr hacia las reses o tocarlas, hasta el uso de drones o dispositivos de grabación no autorizados en el trazado del encierro. También se castiga la presencia de personas bajo los efectos del alcohol o drogas.

Por último, las consideradas infracciones muy graves pueden acarrear elevadas multas de entre 6.001 y 60.000 euros. Se reservan para aquellos que rozan la temeridad, como participar en el encierro usando medios mecánicos, tales como patines o bicicletas. También se castiga cualquier actitud que genere un peligro inminente para la integridad física propia o de terceros.

[Lee las noticia sobre las multas]

FOTO: EFE

Adblock test (Why?)

Tellado pasa a la politización del incendio de Almería y carga contra el Gobierno pese a la «máxima colaboración» de Sánchez

El incendio que se ha declarado en la localidad de Los Gallardos (Almería) mantiene en vilo a su población y a la de los municipios aledaños y ha obligado a desplegar todos los medios para tratar de contener unas llamas que han provocado la muerte de 12 personas, mientras que, por el momento, hay otras 23 desaparecidas. Pese a la magnitud de la tragedia, el secretario general del Partido Popular (PP), Miguel Tellado, no ha dudado en politizar la situación para cargar contra el Gobierno central.

En la mañana de este viernes, Tellado ha afirmado que España «necesita mejores servicios públicos en todos los ámbitos, especialmente para prevenir y combatir tragedias» como la que han «sufrido hoy precisamente en Almería». «Se requieren más medios, mejores recursos y tener toda la atención puesta en el servicio a los españoles«, ha apuntado.

En la misma línea, el número 2 de los populares ha señalado que “es crucial apostar por la colaboración entre Administraciones y eso tiene que verse ante hechos tan graves como los que estamos sufriendo». A su juicio, España «necesita urgentemente un Gobierno central, centrado, única y exclusivamente en la gestión«, algo que «se ha abandonado en la política española a lo largo de los últimos años» con el Gobierno de Sánchez. «España necesita un Gobierno central, centrado en la gestión. Porque hoy, lamentablemente, no lo tenemos«, ha recriminado.

Unas palabras que salen del secretario general del PP pese a que el jefe del Ejecutivo central ha estado en contacto con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, a quien ha trasladado el respaldo del Gobierno, a la vez que ha asegurado que «todos los medios materiales y humanos del Gobierno» ya están desplegados para lograr extinguirlo y atender a las personas afectadas. Asimismo, en un mensaje publicado en su cuenta de X, Sánchez ha apuntado: “Trabajamos desde el primer momento con la máxima colaboración entre las instituciones para hacer frente a esta tragedia”.

Entre otras cosas, Sánchez ha reiterado el pésame a las familias de los fallecidos y ha expresado su solidaridad con todos los vecinos de la zona. Conviene subrayar en este punto que, además de los muertos, el incendio ha dejado al menos 23 personas sin localizar. En este sentido, el presidente del Gobierno ha pedido “mucha precaución” y seguir las recomendaciones de las autoridades y los servicios de emergencia.

En línea con todo ello, por el momento, el Gobierno central ha desplegado más de 400 efectivos, 124 vehículos, aviones anfibios, helicópteros y drones para ayudar en las labores de extinción del incendio que se ha propagado con mucha velocidad y se localiza en una zona forestal escarpada con muchas viviendas.

Según indican fuentes de Moncloa, del total de medios, la Guardia Civil ha aportado 160 efectivos, 52 vehículos, dos helicópteros y dos drones. La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desplegado 220 efectivos y 70 vehículos, mientras que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha sumado cuatro aviones anfibios y un helicóptero. También hay 34 efectivos y dos vehículos de Protección Civil.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio


El cáncer laboral de Feijóo fragmenta a las dos almas del PP

Alberto Núñez Feijóo vuelve a enfrentarse a una crisis política provocada por sus propias palabras. La comparación del absentismo laboral con «el cáncer» ha abierto un nuevo frente interno en el Partido Popular que trasciende el mero debate sobre las bajas médicas y vuelve a poner de manifiesto la pugna entre las dos almas que conviven en la formación: la que intenta preservar una imagen de centralidad y moderación y la que, desde hace años, marca el paso ideológico desde Madrid bajo la influencia del aznarismo político que encarnaron Esperanza Aguirre y que hoy tiene en Isabel Díaz Ayuso a su principal exponente.

Lo sucedido en las últimas horas no responde únicamente a una polémica terminológica. Es el síntoma de una dinámica que se ha repetido durante toda la etapa de Feijóo al frente del PP. El líder popular aterrizó en Génova prometiendo recuperar la moderación perdida durante la dirección de Pablo Casado, pero con el paso de los meses ha ido dejando que la estrategia política del partido quedara cada vez más condicionada por el ala dura.

Ha ocurrido en debates de enorme sensibilidad social. Primero fue el lenguaje empleado en torno al aborto y el ya célebre concepto del «concebido no nacido», una terminología propia de los sectores más conservadores que Feijóo terminó incorporando a su discurso. Más tarde llegaron los continuos cambios de posición respecto a Junts per Catalunya y la posibilidad de dialogar con el partido de Carles Puigdemont, oscilando entre la apertura y la descalificación en función de la presión interna. Ahora, el foco se sitúa sobre las bajas laborales después de que el presidente del PP comparara su incremento con «un cáncer».

Para ser más precisos, Feijóo defendió este martes frente al Círculo de Empresarios Vascos reducir salarios y prestaciones vinculadas al absentismo laboral y aseguró que adoptaría medidas «con o sin acuerdo» con los agentes sociales, argumentando que España soporta un elevado coste económico derivado de las ausencias al trabajo. 

Durante aquella intervención, el dirigente gallego cifró en decenas de miles de millones de euros el impacto económico anual del absentismo y calificó esta situación como «un cáncer» para el mercado laboral: “Un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación, y siga teniendo el mismo sueldo y mismas prestaciones, pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene. Es un cáncer que no podemos pagar, porque esto cuesta más de 30.000 millones de euros y el déficit de la Seguridad Social son 70.000 millones de euros. Por tanto, esto es una cuestión para discutir”.

La expresión generó una cascada de críticas políticas y sociales. Desde Génova trataron rápidamente de rebajar el alcance de la polémica, conscientes del enorme coste reputacional que supone banalizar una enfermedad que afecta a cientos de miles de personas. Sin embargo, el intento de apagar el incendio terminó revelando que dentro del propio Partido Popular existen dos diagnósticos muy diferentes sobre cómo debe responder la formación.

Sémper intenta devolver al PP al terreno de la moderación

La voz que mejor simbolizó ese intento de rectificación fue la del portavoz nacional, Borja Sémper. Además de ser uno de los perfiles más moderados del actual equipo de Feijóo, su intervención estuvo inevitablemente marcada por su propia experiencia personal como paciente oncológico.

Sémper pidió expresamente “cautela” a la hora de abordar un debate tan sensible y rechazó las comparaciones que puedan resultar hirientes para quienes padecen o han padecido cáncer. “»Convendría tener cierta cautela a la hora de establecer algunas comparaciones», afirmó durante una entrevista en Rac1.

El portavoz popular defendió que el absentismo laboral merece un debate serio, sosegado y basado en datos, pero alejado de expresiones que puedan interpretarse como una estigmatización de quienes atraviesan procesos médicos especialmente duros. Además, también recordó una realidad especialmente injusta: muchos trabajadores diagnosticados con esta enfermedad ven reducido su salario al tener que acogerse a una baja médica

«La palabra se utiliza con frecuencia para describir situaciones muy graves y existe un paralelismo evidente», explicó Sémper, antes de añadir que, aunque a él no le molestó esa comparación, entiende que otras personas puedan percibirla de forma distinta.

Su intervención, sin embargo, fue mucho más que una matización comunicativa. Representó el intento del sector más pragmático del PP de recuperar un espacio de moderación que considera imprescindible para ampliar la base electoral de Feijóo. Una posición que, una vez más, chocó frontalmente con la respuesta procedente de la Puerta del Sol.

Ayuso vuelve a marcar el paso del liderazgo de Feijóo

Mientras Génova intentaba enfriar la polémica y Sémper apelaba a la prudencia, Isabel Díaz Ayuso decidió entrar de lleno en el debate y cerrar filas con Feijóo. La presidenta madrileña defendió que el líder del PP no se refería a las personas enfermas ni a quienes atraviesan situaciones médicas graves, sino al problema del absentismo laboral que, a su juicio, sufren empresas y autónomos.

En un acto organizado por 20 minutos, Ayuso sostuvo que quienes están “pegados a la realidad” y hablan con empresas y trabajadores por cuenta propia conocen “lo que está pasando con el problema de las bajas”. La dirigente madrileña trató así de blindar a Feijóo frente a las críticas, subrayando que no hablaba de una mujer embarazada con complicaciones, ni de una persona con cáncer, ni de quienes sufren una enfermedad sobrevenida.

Lejos de rebajar el choque, Ayuso aprovechó para endurecer el marco del debate. Aseguró que cada día 1,6 millones de personas no pueden trabajar y vinculó la menor incidencia de bajas entre los autónomos con la existencia de situaciones que, según defendió, podrían evitarse. Con ello, la presidenta madrileña desplazó el foco desde la rectificación semántica hacia una crítica más amplia al sistema de bajas laborales.

La intervención terminó además con una derivada política contra Pedro Sánchez. Ayuso utilizó el asunto para cargar contra el presidente del Gobierno por su viaje a Londres para asistir a la graduación de su hija, acusándole de legislar contra las universidades privadas mientras, según dijo, utilizaba un avión del Ejército para visitar a su hija en una universidad privada. De nuevo, la presidenta madrileña convirtió una polémica incómoda para Feijóo en una ofensiva contra el Ejecutivo, reforzando el papel del ala dura del PP como ariete ideológico del partido.

La escena vuelve a reproducir un patrón ya conocido dentro del Partido Popular. Cada vez que Feijóo protagoniza una controversia o se ve obligado a modular alguna posición, Ayuso interviene para reforzar el discurso más duro y desplazar el eje del debate hacia posiciones mucho más contundentes. Lo hizo durante la negociación frustrada con Junts, lo ha hecho en los debates migratorios y vuelve a hacerlo ahora con el absentismo laboral.

El problema para Feijóo es que esa dinámica alimenta la percepción de que su liderazgo continúa condicionado por el sector ideológico que históricamente ha ejercido mayor influencia desde Madrid. El aznarismo político nunca desapareció del todo del PP y encontró en Ayuso una heredera capaz de convertir ese discurso en una referencia para una parte muy significativa del electorado conservador.

Lejos de consolidar un perfil autónomo, Feijóo ha ido incorporando buena parte de ese marco ideológico a medida que avanzaba su liderazgo. La consecuencia es una sucesión de bandazos que terminan desconcertando tanto a los votantes moderados como a parte de la propia dirección nacional.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

EEUU golpea más de 80 objetivos en Irán tras dar por muerto el alto el fuego

Estados Unidos ha vuelto a atacar Irán. La Administración de Donald Trump ha dado por enterrado el frágil alto el fuego pactado a finales de junio y ha ordenado una nueva oleada de bombardeos contra objetivos iraníes, en una escalada que vuelve a situar al Golfo Pérsico al borde de una guerra abierta. El Mando Central estadounidense asegura que la operación ha golpeado más de 80 objetivos vinculados a capacidades militares iraníes y a infraestructuras que, según Washington, podían amenazar la navegación en el Estrecho de Ormuz.

La ofensiva llega después de varios ataques contra buques comerciales en una de las rutas energéticas más sensibles del planeta. Estados Unidos atribuye esos incidentes a Irán y los presenta como una “violación” del acuerdo provisional que había frenado temporalmente los enfrentamientos entre ambos países. Teherán, por su parte, acusa a Washington de utilizar los episodios en Ormuz como excusa para imponer por la fuerza su control militar sobre la región.

Ormuz, el polvorín que Trump ha decidido incendiar

El Estrecho de Ormuz vuelve a ser el epicentro de la crisis. Por esa vía marítima circula una parte decisiva del comercio mundial de petróleo, lo que convierte cualquier choque militar en una amenaza inmediata para la economía internacional. Tras los ataques contra tres buques, la Casa Blanca no solo autorizó los bombardeos, sino que también revocó una licencia que permitía a Irán vender petróleo en el marco del acuerdo de distensión alcanzado semanas atrás.

La respuesta iraní no tardó en llegar. Según las informaciones disponibles, Irán lanzó ataques contra instalaciones estadounidenses en Bahréin y Kuwait, países que albergan bases militares de EEUU. La reacción ha elevado el temor a una cadena de represalias de difícil control, con Qatar y otros aliados regionales en situación de alerta.

Trump, lejos de rebajar el tono, ha optado por la amenaza directa. Durante la cumbre de la OTAN en Ankara, el presidente estadounidense declaró que el acuerdo con Irán estaba “terminado” y llegó a advertir de que EEUU “probablemente” volvería a atacar. Sus palabras, pronunciadas en pleno foro aliado, evidencian que Washington no se limita ya a una represalia puntual, sino que contempla una campaña militar sostenida si Teherán mantiene su desafío.

Una escalada con factura política, militar y económica

La nueva ofensiva estadounidense abre un escenario de enorme incertidumbre. En el plano militar, porque los ataques se han extendido por zonas estratégicas del sur de Irán, con impactos en áreas próximas a puertos e infraestructuras sensibles. En el plano económico, porque el petróleo reaccionó al alza ante el riesgo de interrupciones en Ormuz. Y en el plano diplomático, porque el margen para retomar conversaciones queda seriamente debilitado tras la ruptura pública del alto el fuego.

El discurso de Trump también ha tensado a sus propios aliados. Aunque la OTAN ha respaldado en términos generales la defensa de la libertad de navegación, varias capitales europeas temen que la Casa Blanca esté empujando la crisis hacia una guerra regional de consecuencias imprevisibles. La cumbre de Ankara, que debía centrarse en la unidad aliada, quedó eclipsada por los ataques a Irán y por el tono incendiario del presidente estadounidense.

Irán atraviesa, además, un momento interno especialmente delicado. Las movilizaciones masivas por la muerte del líder supremo, Ali Jamenei, han reforzado el clima de confrontación nacional frente a Estados Unidos. En ese contexto, cada ataque norteamericano alimenta el discurso de resistencia de Teherán y reduce el espacio político para una salida negociada.

La ofensiva de julio confirma que la tregua era mucho más frágil de lo que Trump había proclamado. El presidente estadounidense vuelve a apostar por la presión militar como herramienta central de su política exterior, pero el riesgo es evidente: cada bomba lanzada sobre Irán acerca un poco más a la región a un conflicto total. Lo que Washington presenta como defensa de la navegación internacional puede convertirse, si no se impone la diplomacia, en el inicio de una nueva guerra de largo alcance en Oriente Medio.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

El PP recula tras la propuesta de Feijóo sobre el recorte de sueldos y matiza que solo se limita a «casos de fraude»

Este martes el presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, volvía a situarse en el foco de la crítica al proponer un recorte de sueldos y “prestaciones” a aquellos trabajadores que no acudan al trabajo por motivos de baja médica u otras razones y al referirse al absentismo laboral como “un cáncer que no podemos pagar”. Unas palabras que han generado un aluvión de reacciones por parte del Gobierno y de sindicatos y por las que este miércoles el PP ha dado marcha atrás.

En una entrevista concedida a La Sexta, el vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, ha matizado que cuando Feijóo cuestionó que los trabajadores cobren lo mismo cuando no van a trabajar, el líder de los populares se refería “solo a los casos de fraude, no a cuando se está enfermo”.  “A lo mejor no hemos sido capaces de explicarlo muy bien. ¿Usted cree que Feijóo quiere que el que está enfermo de cáncer cobre menos?”, ha añadido Bravo. Asimismo, en esta marcha atrás, el vicesecretario de Hacienda de los populares ha reprochado que se piense que “no tienen corazón”. “¿Se piensa que no tenemos corazón, que no somos humanos, que no nos ponemos enfermos o tenemos familiares que también sufran?”, ha sostenido.

En otro orden de cosas, sobre las palabras expresadas por Feijóo con las que plasmó que, en caso de llegar al Gobierno, reformarán la normativa de bajas laborales “con o sin acuerdo” con los agentes sociales, ahora Bravo corrige esto último también y señala que no se aplicará ninguna solución sin un acuerdo del diálogo social. “El presidente Feijóo ha señalado el problema diciendo que hay que buscar una solución desde el acuerdo social. Si no hay acuerdo, te vuelves a sentar hasta que llegues a un acuerdo”, ha expresado este miércoles Bravo.

CCOO y UGT cargan contra el «relato tendencioso» del PP

Un día después de que el líder de los populares expresa esta propuesta, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, y el de UGT, Pepe Álvarez, han cargado contra las declaraciones del líder del PP asegurando que «no es verdad que en España nadie se pueda coger la baja sin justificar».

En esta línea, Sordo ha reprochado las “falsedades” del discurso de Feijóo. «No es verdad que el 40% de las bajas en nuestro país se ven en fraude de ley«, ha remarcado en declaraciones difundidas a los medios. Así, el secretario general de CCOO ha desmentido que los médicos den la baja sin que exista una enfermedad, ni que en España se cobre lo mismo trabajando que estando de baja. «La causa de que haya más bajas y estén durando el tiempo que duran tiene mucho que ver con la situación de la atención sanitaria que existe en nuestro país«, ha apuntado el líder sindical.

A razón de ello, el secretario general de CCOO apuesta por establecer un debate serio sobre las condiciones de trabajo, sobre el sistema de cuidados y hablar de la calidad de prevención que existe en muchas empresas. «Lo que no es de recibo es que ni la patronal ni el responsable del Partido Popular demonicen a las personas que se ven obligadas a coger la baja y haga un relato absolutamente tendencioso. No vamos a transigir. No se puede considerar que sean los trabajadores que sufren las enfermedades los causantes y los culpables de esas enfermedades», ha añadido.

Por su parte, Álvarez ha señalado que el absentismo conlleva sanciones, porque no tiene justificación y considera que meter en el mismo saco las bajas laborales, permisos y licencias «es un disparate». «Yo en parte agradezco la sinceridad del señor Feijóo, porque sin decir exactamente qué quiere el Partido Popular, lo que sí que es evidente es que ya se ha situado en una banda de la mesa de negociación que según él debería tratar este tema. Es decir, ya no mira a los trabajadores, ya mira a los empresarios», ha señalado el secretario general de UGT.

Según ha explicado, en los convenios colectivos en los que se recoge algún tipo de soporte para las personas que tienen una baja médica, justamente en esos sectores, entre ese colectivo de trabajadores, es donde hay menos bajas médicas.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Sánchez consolida el compromiso de España con la OTAN: «Hemos cumplido con creces, somos un país fiable»

«España ha venido con los deberes hechos». El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al término de la Cumbre de la OTAN celebrada en esta ocasión en Ankara, capital de Turquía, se ha congratulado de haber cumplido los objetivos marcados en la anterior cita de La Haya, «y con nota», sobre las capacidades y objetivos marcados para los 32 países miembro.

En este sentido, el principal mandatario de Moncloa ha reiterado que «España ha cumplido con creces» pese a que el debate hace un año atrás era el incremento del gasto en Defensa al 5%, mientras que nuestro país se quedó en el 2,1%. Sin embargo, Sánchez ha venido defendiendo que el punto de mayor relevancia se suscribe en las capacidades, no tanto en las cifras de gasto. «El mes pasado, el Comité de Política y Planes de Defensa concluyó que nuestro país ha alcanzado los objetivos de capacidades para 2026, con un grado de cumplimiento superior a la media. España ha sido el séptimo en cumplir de 32 estados miembro. Este buen desempeño se muestra en que a principios del mes de junio, España era el tercer país aliado con más efectivos desplegados en misiones y operaciones OTAN, de 3.000 militares»,ha explicado. 

Respaldándose en hechos, Sánchez ha continuado precisando que nuestro país se ha alzando como el segundo miembro de la OTAN que «más capacidades navales despliega fuera de territorio y el cuarto en despliegue de capacidades aéreas», liderando misiones en Irak y el Atlántico Norte, avanzando que España se sumará próximamente a las Fuerzas Terrestres Avanzadas en Finlandia. «Esto es nuestro firme compromiso de un país mediterráneo con la OTAN y la seguridad de 360 grados que es total y absoluta», ha ahondado.

Sánchez ha precisado que se ha consolidad la inversión del 2% del PIB, recordando que en 2018, en su primera legislatura, el presupuesto que heredó del mandato de Mariano Rajoy estaba en el 0,9% del PIB. «Esto demuestra que somos un país fiable y que cumplimos con los compromisos internacionales», precisando que, en estos últimos tiempos, España ha «gastado mejor apostando por la industria nacional y europea», tarea que ha compaginado con «los servicios públicos y la ayuda humanitaria de compromisos internacionales». 

Entre otras cuestiones, ha destacado el compromiso de España con el impulso de la industria, con el que se busca «requilibrar las responsabilidades entre aliados y que Europa debe ser más autónoma en la seguridad, capaz de defenderse a sí misma y proteger los intereses más allá de sus fronteras», destacando que España ha contribuido con creces con el plan dotado de 10.400 millones de euros que se aprobó en las Cortes Generales. 

Como tercer punto que ha marcado la Cumbre de Ankara es el compromiso de la Alianza con Ucrania y contra la guerra de Vladimir Putin: «En esta guerra no solo está en juego el futuro de un país, sino el proyecto europeo que pretende atacar la Rusia de Putin. En 2025, nuestro país envió más de 1.000 millones de euros en asistencia a Ucrania, contribuyó al apoyo y mecanismos de la OTAN y la UE. Establecimos nuevos acuerdos de cooperación industrial con sus empresas y, desde 2022, hemos formado a más de 9000 militares ucranianos, uno de cada diez en toda Europa. Nuestro país es el octavo aliado de 32, y el quinto de la UE de 27, que más apoyo a Ucrania ha prestado en 2025. Alcanzando una cifra total desde que empezó el conflicto de 3.800 millones de euros, en términos bilaterales», ha precisado.

«La reflexión es que puede que España esté geográficamente lejos de Ucrania y el frente oriental, también de Oriente Medio, pero estamos muy cerca de los aliados y de los valores y objetivos que inspiraron la creación de la UE y la OTAN. Somos un país pacífico y pacifista, también un aliado fiable. Cumplimos con nuestras capacidades, en despliegues, con Ucrania y el flanco este y Mediterráneo. Cumplimos con lo que quieren y sienten los españoles, con una forma de entender el mundo en el que la seguridad debe nacer del acuerdo, no de la imposición. El objetivo último de nuestras acciones debe ser acabar con las guerras que asoman Oriente Medio y el frente oriental europeo», ha precisado. 

Sánchez, sobre las relaciones con la Administración Trump

Una de las preguntas, de interés político y mediático, que ha marcado la comparecencia de Sánchez y su completa presencia en la Cumbre de la OTAN ha venido secundada por las duras críticas esgrimidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra nuestro país y sus contribuciones a la organización internacional. A modo de réplica, el dirigente español ha rebajado las tensiones y ha ensalzado que las relaciones entre ambos países son «positivas». 

Preguntado por si ha entablado conversación con su homólogo de Washington, Sánchez ha precisado que, durante la foto de familia de todos los miembros, mantuvo una charla «coloquilal» con Trump acerca del fútbol: «Hemos hablado del Mundial, una charla coloquial en la que en absoluto ha habido ningún tipo de tirantez. Todo ha sido buenas palabras y amabilidad, ha sido posterior a la rueda de prensa que ha dado el presidente de Estados Unidos», ha ahondado.

Con respecto a las declaraciones de ataque del inquilino de la Casa Blanca, Sánchez ha asegurado que su Gobierno se las toma «con calma y paciencia, con una cierta normalidad también» porque «cuando uno se aleja un poco de este tipo de declaraciones ve que las relaciones entre España y Estados Unidos son positivas en lo social, económico y cultural«. Asimismo, en lo que respecto a lo comercial, ha recordado que España «sufre un déficit» con Washington, que no se puede comparar con el superávit de otros países aliados. Al tiempo, ha recordado que sobre esta cuestión la última palabra la tiene la Comisión Europea porque la política comercial es «común». 

«Soy socialdemócrata, las relaciones comerciales se tejen entre empresas, no entre gobiernos. Más allá de esto, las relaciones son positivas. España quiere y trabaja por las mejores relaciones con países aliados, con lazos muy consolidados que han trascendido la orientación ideológica de España y Estados Unidos a lo largo de las décadas», ha subrayado para zanjar la cuestión. 

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Garamendi tutela los recortes de Feijóo a los trabajadores en baja laboral

El epicentro de la discusión política se ha focalizado en las últimas horas en las bajas laborales. Alberto Núñez Feijóo apostó este lunes por recortes de sueldo y prestaciones a trabajadores que se acojan a este derecho por incapacidad temporal, una promesa que enmarcó en caso de ganar las próximas elecciones generales y que impulsará “con o sin acuerdo” de sindicatos y agentes sociales. Dejando a un lado los consiguientes reproches que emanaron del Gobierno central, cabe destacar un actor que se mostró de acuerdo con el líder del Partido Popular: Antonio Garamendi.

Es conocida la percepción negativa del presidente de la CEOE sobre el aumento de la incapacidad temporal en los últimos años, coincidiendo este martes con los reproches que vertió sobre los sindicatos, organizaciones a las que culpó de “no estar siendo responsables” con esta cuestión. “Los menores de 35 años se han perdido nueve millones de días. Se siguen pidiendo bajas los lunes y los viernes”, reprochó.

“Todos los días faltan 1,4 millones de personas a trabajar en España. No culpamos a nadie, pero es la realidad. Es un impuesto encubierto a las empresas. Por eso hemos pedido que del día cuarto al 15º nos excluyan de ese pago o que a partir del 365º, si no se sabe nada, lo mismo. No queremos ‘sobrepagar’”, agregó Garamendi.

En la parte contraria, desde UGT y CCOO, viene advirtiendo de que, si el paradigma empresarial no cambia de parecer, podrían producirse movilizaciones sectoriales si no se desbloquean los convenios del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC).

En términos políticos, no es la primera vez que el principal mandatario de la patronal se postula en contra de las bajas laborales. El pasado mes de febrero, además de postularse en negativo hacia la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), voces de la CEOE reprocharon al Gobierno central que “no esté poniendo medios” para solventar la “sangría” de incapacidades laborales temporales, que oscilan a un coste mencionado este martes por Feijóo de 30.000 millones de euros.

Garamendi y Feijóo caminan por la misma senda

Una postura que coincidió prácticamente en tiempo y forma con las palabras de Núñez Feijóo acerca del absentismo. Desde el Círculo de Empresarios Vascos, el líder de Génova abogó por reducir sueldos y “prestaciones” a aquellos trabajadores que no acudan a sus respectivos puestos de trabajo por baja, permisos o ausencias de indiferente calado.

De esta manera, el líder conservador avanzó que, de ganar las elecciones generales en 2027 y alcanzar el mando de La Moncloa, tomará “una decisión con el absentismo”, incluso dejó caer que podría hacerlo “con o sin acuerdo” de los agentes sociales. “Que casi 1.200.000 personas no acudan a trabajar todos los días es algo que España no se puede permitir”, reprochó desde el acto de empresarios vascos, reiterando que ésta “no es una cuestión para discutir”.

“Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, ¿qué quieren que les diga?”, continuó preguntándose, sin importar que la incapacidad temporal se trate de una cuestión familiar, de salud o terceros motivos. “Es un cáncer que no podemos pagar”, reiteró subrayando su posición al respecto.

Asimismo, culpó a la Administración pública de estar permitiendo –y cuyo argumentario sigue las bases del esgrimido en los últimos tiempos por Garamendi- de que “un ciudadano pueda darse de baja y no ir a trabajar sin justificación, y siga teniendo el mismo sueldo y las mismas prestaciones, pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene”.

Como ejemplos prácticos, Feijóo situó los casos de Insalud –donde ha dicho que era “una fábrica de bajas” al repartírselas entre médicos y enfermeras- y en Correos –“donde faltaban a trabajar 5.000 personas todos los días”-. Ambas entidades fueron presididas por el actual líder de Génova, entre 1996 y 2000 y hasta 2004, respectivamente.

En esencia, Feijóo abogó por retomar este debate de la mano de “las comunidades autónomas, el Gobierno central, la patronal y los sindicatos”, con la intención de llegar a un pacto, porque “todo aquello que supere un 4% o 5% de absentismo, tiene un enorme porcentaje de fraude”. “Y, si no llegamos a un acuerdo, pues qué le vamos a hacer”, incidió.

Reproches por parte del Gobierno central

Ante tales posturas sobre los derechos laborales de los trabajadores, las reacciones desde Moncloa no se hicieron de esperar. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pese a que se encuentra en Turquía por la Cumbre de la OTAN, replicó en redes sociales que “los derechos no se recortan, se defienden”.

“Quien llama ‘cáncer’ a las bajas laborales y propone que los trabajadores enfermos cobren menos deja claro de qué lado está. Nosotros estamos del lado de quienes madrugan, trabajan y merecen protección cuando la salud les falla”, reprochó al líder de Génova.

Misma senda la que siguió la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien recordó que “estar enfermo no es una elección” y que “elegir desproteger a las personas trabajadoras cuando más vulnerables están, sí lo es”, en claro rechazo a la postura de Feijóo.

También la ministra de Sanidad, Mónica García, quien condenó que Feijóo hablase de “cáncer” y al que acusó de “estar mintiendo y ya de paso estigmatizando” sobre esta cuestión. “Las bajas son un acto médico y detrás de cada baja hay un profesional que la prescribe. Lo que hay que preguntarse es qué está enfermando a nuestra sociedad y ahí ahora mismo la vivienda es el mayor determinante social de la salud”, defendió en declaraciones al programa ‘Más vale tarde’ (laSexta).

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

Trump amenaza a España con cortar el comercio y la llama “aliado terrible”

Donald Trump ha vuelto a situar a España en el centro de sus ataques contra los aliados europeos. En plena cumbre de la OTAN en Ankara, el presidente de Estados Unidos ha calificado a España como un “aliado terrible” y ha amenazado con cortar las relaciones comerciales con Madrid, elevando un choque diplomático que llevaba meses creciendo por el papel español ante la guerra de Irán, el uso de las bases militares de Rota y Morón y el debate sobre el gasto en defensa.

La frase no llega en el vacío. Trump ya había cargado contra España después de que el Gobierno de Pedro Sánchez se negara a permitir que Estados Unidos utilizara las bases de Rota y Morón para operaciones vinculadas a los ataques contra Irán. En marzo, desde la Casa Blanca y junto al canciller alemán Friedrich Merz, el republicano aseguró que España había sido “terrible” y afirmó: “Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con ellos”.

El nuevo ataque se produce ahora con la OTAN reunida en Turquía y con Washington presionando a los aliados para aumentar de forma drástica su gasto militar. Trump ha convertido esa exigencia en una de sus principales líneas de presión sobre Europa y ha señalado especialmente a España por su resistencia a asumir el objetivo del 5% del PIB en defensa. Según las informaciones publicadas durante la cumbre, el presidente estadounidense ha insistido en que Madrid no está cumpliendo con lo que considera una contribución justa a la seguridad colectiva.

España, diana de Trump por Irán y la OTAN

El origen inmediato del choque está en la posición del Gobierno español ante la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán. Sánchez condenó los ataques y defendió que España no participaría en una operación que considera contraria al derecho internacional. Esa negativa incluyó el uso de las bases de Rota y Morón para misiones ofensivas, una decisión que irritó profundamente a la Casa Blanca.

Trump ha mezclado desde entonces dos reproches: la negativa española a colaborar militarmente en Irán y el gasto en defensa. En junio ya había descrito a España como “un horror” y “terrible”, acusando a varios aliados europeos de buscar “viajar gratis” bajo el paraguas militar estadounidense. “No quieren pagar nada”, dijo entonces, en una crítica dirigida también a Italia, Reino Unido, Alemania y Francia.

El Gobierno español ha respondido hasta ahora con prudencia, pero también con firmeza jurídica. Ante las amenazas comerciales de Washington, el Ejecutivo recordó que cualquier revisión de las relaciones económicas debe respetar el derecho internacional, la autonomía de las empresas privadas y los acuerdos vigentes entre la Unión Europea y Estados Unidos.

Una amenaza de difícil encaje comercial

La amenaza de “cortar todo el comercio” con España tiene un fuerte impacto político, aunque su aplicación real no sería sencilla. Las relaciones comerciales entre ambos países están enmarcadas dentro de los acuerdos entre Estados Unidos y la Unión Europea, por lo que una ruptura bilateral directa abriría un conflicto jurídico y diplomático con Bruselas. Además, España exporta a Estados Unidos productos como aceite de oliva, componentes de automoción, acero, productos químicos y bienes industriales, sectores que podrían verse afectados por cualquier represalia arancelaria.

La presión de Trump encaja en una estrategia más amplia de confrontación con los aliados europeos. Durante la cumbre de Ankara también ha amenazado con revisar la presencia militar estadounidense en Europa y ha vuelto a cuestionar el compromiso de varios socios de la OTAN.

Para España, el pulso llega en un momento especialmente delicado. El Ejecutivo de Sánchez intenta sostener una posición propia en política exterior, marcada por la defensa del derecho internacional en Gaza, Ucrania e Irán, mientras evita aparecer como un socio débil dentro de la Alianza Atlántica. Trump, por su parte, ha encontrado en Madrid un objetivo útil para reforzar su mensaje ante los aliados: quien no pague más y no se alinee con Washington puede pagar un precio.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Feijóo carga contra las bajas laborales y aboga por recortar sueldos y «prestaciones»: «No es una cuestión para discutir»

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, se ha adentrado en una nueva polémica en materia laboral. Desde el Círculo de Empresarios Vascos, ha abogado este martes por reducir sueldos y “prestaciones” a aquellos trabajadores que no acudan a su puesto por una baja, permiso o ausencia de cualquier calado. Una propuesta que afecta de lleno a los derechos laborales de los empleados pero que, a ojos del líder de la oposición al Gobierno, es una situación que debería revertirse.

Feijóo ha cifrado en 30.000 millones de euros anuales los que se gastan en España con motivo del absentismo laboral que ha cifrado que practican 1,16 millones de personas. Bajo este marco, ha prometido que, de ganar las próximas elecciones generales y alcanzar el mando de La Moncloa, tomará “una decisión con el absentismo” de la mano de un diálogo entre agentes sociales, es decir, patronal y sindicatos. “Que casi 1.200.000 personas no acudan a trabajar todos los días es algo que España no se puede permitir”, ha reprochado.

No obstante, ha advertido de que su intención será, “con o sin acuerdo”, materializar un cambio sustancial al considerar que “no es una cuestión para discutir”: “Si en los convenios de empresa se pacta que una persona que no va a trabajar cobre lo mismo que cuando va a trabajar, ¿qué quieren que les diga?”, ha argumentado, aunque la causa sea médica, o de cuidados de un familiar o por diversas causas que puedan acontecer e imposibiliten el desempeño laboral.

En estos términos, ha culpado a la Administración pública por permitir que “un ciudadano puede darse de baja y no ir a trabajar sin justificación, y siga teniendo el mismo sueldo y mismas prestaciones, pasa lo que ocurre, pero este absentismo no se sostiene”: “Es un cáncer que no podemos pagar”, ha condenado.

Como ejemplos prácticos, Feijóo ha situado los casos de Insalud –donde ha dicho que era “una fábrica de bajas” al repartírselas entre médicos y enfermeras- y en Correos –“donde faltaban a trabajar 5.000 personas todos los días”-. Ambas entidades fueron presididas por el actual líder de Génova, entre 1996 y 2000 y hasta 2004, respectivamente.

Por ello, ha abogado por retomar este debate de la mano de “las comunidades autónomas, el Gobierno central, la patronal y los sindicatos”, con la intención de llegar a un pacto, porque “todo aquello que supere un 4% o 5% de absentismo, tiene un enorme porcentaje de fraude”. “Y, si no llegamos a un acuerdo, pues qué le vamos a hacer”, ha resuelto.

Ha agregado al respecto que, como otro pilar fundamental de su estrategia, sería un Estado “que incentive y facilite el cambio de paradigma”: “Necesitamos un proyecto nacional que aproveche las capacidades del país”, ha apostado.

El Gobierno condena las palabras de Feijóo: «Los derechos no se recortan, se defienden»

Como primera reacción desde el Gobierno central, se ha pronunciado la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien ha reiterado en sus redes sociales que “estar enfermo no es una elección” y “elegir desproteger a las personas trabajadoras cuando más vulnerables están, sí lo es”.

Estar enfermo no es una elección. Elegir desproteger a las personas trabajadoras cuando más vulnerables están, sí lo es. Feijóo deja claro qué hará si llega a ser presidente del Gobierno. No lo vamos a permitir.

[image or embed]

— Yolanda Díaz (@yolandadiaz.bsky.social) 7 de julio de 2026 a las 18:28

 

Posteriormente, se ha pronunciado el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien le ha recordado al líder conservador que «los derechos no se recortan, se defienden»: «Quien llama ‘cáncer’ a las bajas laborales y propone que los trabajadores enfermos cobren menos deja claro de qué lado está. Nosotros estamos del lado de quienes madrugan, trabajan y merecen protección cuando la salud les falla«, ha dejado en claro. 

 

Antecedente en la Galicia de Rueda

Esta postura ante las bajas laborales no es desconocida en las filas del PP. El pasado mes de abril, desde la Xunta de Galicia, su actual mandatario, Alfonso Rueda, trazó un plan para dificultar el acceso a las bajas médicas secundado por la duración y el volumen de solicitudes de estas incapacidades temporales.

El plan de Rueda vino vertebrado de “un programa integral de abordaje” que traería consigo la creación de un organismo de control de estas bajas temporales, además de reforzar las mutuas privadas.

El planteamiento de la Xunta se encontró de bruces con el rechazo del Ministerio de Trabajo, comandado por Yolanda Díaz y organizaciones sindicales. El departamento gubernamental tachó de “absolutamente ilegales” los planes de Rueda al considerar que suscribía a una invasión de competencias estatales, por lo que avanzó que podría recurrir al Tribunal Constitucional.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

La ‘cara B’ de la ley de no nacidos de Feijóo y Ayuso: «¿Qué pasa con los derechos de los sí nacidos?»

Alberto Núñez Feijóo ha emulado los pasos de la ley de Isabel Díaz Ayuso dando cabida a los “concebidos no nacidos”. El presidente del Partido Popular avanzó este lunes que, de ganar las próximas elecciones generales y ascender al mando de La Moncloa, impulsaría una normativa estatal de este calado, que imita a la ya aprobada en la Comunidad de Madrid.

Una norma que considera al feto como un miembro más de la familia para percibir ayudas públicas y por la que el Gobierno central ha clamado en contra, debido a que Génova olvida un punto clave: “¿Qué pasa con los derechos de los sí nacidos?”. Esta es la pregunta que ha marcado el paso de la línea de discurso del Ejecutivo de Pedro Sánchez en las últimas horas.

El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, pidió al PP que apoye, en caso de lanzar esta ley para los no nacidos, a su vez “los derechos de los sí nacidos” como viene siendo la prestación universal por crianza, la reforma de la Ley de discapacidad y dependencia –la cual se vota este jueves en el Congreso de los Diputados- o la gratuidad de los comedores escolares en la educación pública.

En este sentido, el titular de Derechos Sociales percibió este lunes como “curioso” el “planteamiento ideológico” del señor Feijóo y de Ayuso sobre esta materia: “Yo le pregunto: ¿Qué pasa con los derechos de los concebidos sí nacidos? Y le pido abiertamente que apoye la prestación universal por crianza que vamos a llevar a los próximos presupuestos generales del Estado”, señaló en declaraciones a los medios de comunicación previamente a la reunión de la Mesa de Diálogo Social en Autonomía Personal y Dependencia.

En estos términos, Bustinduy reprochó al líder de Génova la situación de “la gente que sí vive aquí y que muchas veces tiene que afrontar unas condiciones durísimas mientras las administraciones del PP miran para otro lado”, precisando que, para defender la vida, “hay que hacerlo con coherencia”.

No fue la única de las voces de Moncloa que se pronunció al respecto. La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, también criticó las posturas de los dirigentes populares, considerando que se encuentran en “la carrera desesperada por ser el más facha” del país, considerando que Feijóo lo tiene “complicado” por tener al frente a Ayuso o al líder de Vox, Santiago Abascal.

Feijóo busca extender la iniciativa de Ayuso al conjunto nacional

Los pasos políticos de Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid vuelven a servir de ejemplo para Génova. La Asamblea de Madrid aprobó el pasado jueves, con los votos a favor de PP y Vox y con el resto de la Cámara en contra, la ley que reconoce a los concebidos no nacidos como miembros más de la unidad familiar para poder percibir ayudas públicas.

“Reconocer al concebido no nacido es una iniciativa sensata, útil y necesaria. Porque no hay causa más justa, más necesaria y más digna que la defensa de la vida y el apoyo a la familia donde crecerá”, defendió entonces el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, reprochando que ésta es una “política útil frente a una política en blanco y negro de una izquierda anclada en viejas consignas”, espetó sobre Más Madrid y PSOE.

Con esta iniciativa, la ley de Ayuso ya se ha constituido como la primera en España que recoge el reconocimiento legal del concebido no nacido, aunque existe otra vigente en Galicia de similares características, aunque únicamente se circunscribe en familias numerosas. Las mujeres que acrediten su embarazo ya podrán verse respaldadas por esta normativa regional, optando a beneficios y derechos en concesión de ayudas públicas y fiscales.

Tan solo una semana después de este anuncio, ha llegado la sorpresa política de la mano de Feijóo, quien defendió este lunes que, con esta ley, pretende dar “repercusión económica y social” a este miembro de la unidad familiar y que será una normativa que apoyará “la maternidad y favorecerá la conciliación”.

En estos términos, sacó pecho de haber lanzado una normativa gallega similar en su etapa en la Xunta, allá por 2011: “Haré una ley nacional para que el concebido y no nacido tenga repercusión desde el punto de vista económico y social en la mujer, en la familia que lo está esperando”, garantizó en una entrevista concedida a Susanna Griso en el programa ‘Espejo Público’ (Antena 3).

Posteriormente, desde Génova, el portavoz nacional del partido, Borja Sémper, añadió que en España la cuestión de la natalidad se ha convertido en “un problema extraordinariamente grave” por los problemas de precariedad, vivienda o falta de conciliación de las generaciones jóvenes actuales. “Queremos que España sea un gran país para nacer, para vivir, para trabajar y que España sea un gran país también para tener hijos”, ensalzó.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio


Feijóo y Vox aprovechan las cautelares del juez Peinado para atacar a Sánchez utilizando a su hija

A razón de las medidas cautelares que impuso el pasado 20 de junio el juez Juan Carlos Peinado a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, junto con la apertura de juicio oral, entre las que incluye la retirada del pasaporte, la pasada semana la defensa de Gómez pedía al magistrado que autorice la participación de la esposa de Pedro Sánchez en la cumbre de la OTAN en Ankara, así como su asistencia a la graduación de su hija, que se celebrará en Londres.

Una solicitud en la que el abogado de Gómez, Antonio Camacho, ponía de relieve que en lo que concierne a la cumbre de la Alianza Atlántica, la esposa de Sánchez estaría acompañada en todo momento por el dispositivo de seguridad de la Presidencia del Gobierno, por lo que subrayó que está «plenamente garantizada su localización». Una petición que era denegada parcialmente en la tarde de este lunes. Mientras que el juez Antonio Viejo, porque Peinado está de vacaciones, autoriza que Gómez vaya a Londres a la graduación de su hija, rechazó que esta asista a la Cumbre de la OTAN, porque «Turquía no pertenece al espacio de libertad, seguridad y justicia de la Unión Europea, en el que la cooperación policial y judicial en asuntos penales se ve facilitada por su estructura institucional». 

Al margen de ello, la doble petición de Camacho ha servido para que desde la presidencia del Partido Popular (PP) y desde las filas de la extrema derecha hayan elevado el tono nuevamente en sus ataques hacia el jefe del Ejecutivo.

En una entrevista concedida este lunes a ‘Espejo Público’, el líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, calificaba de «impropio» que Gómez se «pasee por los foros internacionales» cuando está «imputada», pese a que dejaba que sea el juez quien tome la última palabra al respecto. En esta línea, Feijóo sostenía que no sabe si «es necesario que las mujeres de los primeros ministros o de los presidentes del Gobierno acudan a la cumbre de la OTAN». «Lo que a mí me parece absolutamente impropio es que la mujer del presidente del Gobierno, varias veces imputada, se esté paseando por los foros internacionales», lanzaba este lunes el presidente del PP.

Unas palabras que compartía también el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, añadiendo que «parece razonable que si la mujer del presidente del Gobierno está imputada, no sea la mejor representación que tiene España en una cita internacional”.

Sin embargo, las críticas de los populares escalaban un paso más, situando en el foco de estas también a la hija del presidente del Gobierno, que próximamente se gradúa de sus estudios en Londres. A razón de ello, Feijóo delizaba un comentario sobre la educación privada y la defensa de lo público por parte del Ejecutivo central, obviando con todo ello, que la hija de Gómez y Sánchez se marchó con 14 años de España, fruto de una campaña de acoso por parte de la derecha mediática y judicial.

«Está muy bien saber que el señor Sánchez manda a sus hijas a universidades privadas extranjeras. Yo no tengo nada contra eso. […] Aquí hay un gran debate sobre lo público y lo privado, pues hombre, no está mal esa información«, sostenía. En términos similares se pronunciaba también el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster. «Nosotros confiamos en la justicia. Confiamos en los procedimientos que tengan y no nos vamos a posicionar. Hará el juez lo que considere más oportuno. Entendemos que a la cumbre de la OTAN debe ir el presidente del Gobierno en todo caso, pero bueno, a la graduación de su hija en… Londres me ha dicho que es, ¿no? ¿Qué es? ¿La escuela pública, no? Defendiendo la escuela pública. Somos socialistas porque defendemos la escuela pública. Bueno…», lanzaba con evidente sorna.

Del espionaje de Villarejo a Alvise… la campaña de acoso a la hija de Sánchez

Sin embargo, con estas acusaciones, tanto desde el PP como desde la extrema derecha olvidan mencionar por qué la hija del presidente del Gobierno tuvo que marchar cuando era menor de edad a Londres. En el informe ‘Riesgos PS’, conocido en julio del año pasado, se plasma el espionaje que llevó a cabo el excomisario José Manuel Villarejo a Sánchez y a los miembros de su familia. Concretamente, sobre las hijas del jefe del Ejecutivo, en este informe se hace mención a las dos en varias ocasiones, dando detalles incluso de la vida privada de ambas y de sus actividades de ocio. «Siendo habitual que tanto ella como sus hijas se les vea frecuentar los establecimientos públicos de la zona y, en especial, el cine Kinepolis, donde son asiduas a las primeras sesiones de tarde, de cualquier día laborable de la semana», rezaba ese informe.

En esta misma línea, conviene recordar que las dos hijas también sufrieron una campaña de acoso con la hiper sexualización de sus cuerpos por parte de voces de ultraderecha que aprovechaban imágenes de ambas para sexualizar sus cuerpos.

Al hilo de todo ello, en julio del año pasado, la hija del presidente del Gobierno acudía a declarar como «testigo-perjudicada» por la publicación de una imagen suya, por lo que fue investigado el agitador ultra Alvise Pérez, a quien la Fiscalía acusó de publicar una fotografía privada de la hija de Sánchez en su canal de Telegram con la intención de atacar al jefe del Ejecutivo.

La imagen en cuestión mostraba el rostro de la hija del presidente. Poco después, esta fue sustituida por otra imagen con un «emoticono» que tapaba la cara de la joven, incluyendo un comentario que apuntaba que era la «hija de Pedro Sánchez”. «Estudia en un centro privado en Inglaterra y la traen un par de veces al mes en vuelo privado. Socialistas pero van a centros extranjeros de 40.000 euros al año, viajes de avión incluidos. La hija no tiene culpa de la hipocresía de su padre el tirano, pero es prueba de ello y España lo debe saber«, añadía.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

La izquierda levanta un muro de mociones, enmiendas y tribunales frente al «cuento de la criada» de Ayuso y Feijóo

Alberto Núñez Feijóo parece haber perdido el control del discurso político del Partido Popular. Si el líder de la oposición plantea un mínimo acercamiento al nacionalismo, ahí está José María Aznar para llamarle la atención. Y si la mejor discípula del expresidente, Isabel Díaz Ayuso, hace bandera de un debate que ya ha incendiado la política madrileña, Feijóo va detrás y lo eleva a lo nacional. La izquierda plantea un muro frente a la polémica ley del concebido no nacido, el “cuento de la criada” que la baronesa ya ha implantado en Madrid, y que ahora hace suyo el líder popular

Este lunes, Feijóo ha anunciado que, si llega a ser presidente, impulsará una ley nacional similar a la que el PP regional aprobó en la Asamblea de Madrid el pasado jueves. Se trata de la norma que otorga los mismos derechos de cara a las ayudas públicas a las familias antes de que su hijo haya nacido, contándolo como miembro de la unidad familiar desde el embarazo. 

“Cuando una mujer está esperando un hijo, entiendo que eso ya tiene que tener reflejo en las ayudas, en las subvenciones del sector público«, ha dicho Feijóo en Espejo Público. El líder del PP, que ya impulsó algo similar en 2011 cuando era presidente de la Xunta de Galicia, se mete así de lleno en un debate que ya está absorto en la polémica en, arrastrado una vez más por la competición con Vox que mantiene la corriente aznarista que encarna Ayuso. 

La izquierda, tanto madrileña como nacional, ya ha lanzado una contraofensiva a esta ley, que critican desde que el Ejecutivo regional la impulsó hace meses, que va desde las propias instituciones, con propuestas de mociones en contra en la Asamblea, hasta los tribunales. 

Feijóo entra de lleno en el “cuento de la criada” de Ayuso 

Las primeras reacciones al anuncio de Feijóo este lunes no se han hecho esperar, la mayoría más por el hecho de que el líder nacional del PP vaya a rebufo de Ayuso. “La nueva temporada de Lost promete”, respondía al vídeo el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. A la izquierda del PSOE, el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha criticado a Feijóo por hacer “seguidismo” de Ayuso. 

Pero antes de que el líder de la oposición se subiera al carro, ya se había iniciado la reacción de Moncloa contra la aprobación de la ley en la Asamblea. Más concretamente, y por afinar qué tipo de personajes le están marcando la agenda a Feijóo, a tenor de las declaraciones de Miguel Ángel Rodríguez, nada más aprobarse la norma gracias a la mayoría absoluta del PP: “Esto significa que, según termina de fecundar, antes de ducharse, lo que tiene la mujer en su vientre es una persona con derechos. Derechos también para su familia. Esto es la revolución frente a la cultura woke e izquierdista”, escribió en X el jefe de gabinete de Ayuso. 

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, lidera la contraofensiva del Gobierno por su cartera. “Los derechos del feto son mucho más importantes para este señor y el gobierno de Ayuso que los derechos de las mujeres”, respondió a Rodríguez. La socialista lanzó la píldora que ampliaría un día después en un acto en Valladolid: “El cuento de la criada se empieza a contar en Madrid, donde parece que las mujeres solo son recipientes para parir”. 

La oposición a Ayuso anuncia batalla en los tribunales 

Ahora, Feijóo se mete hasta el fondo en una disputa que ya ha enfangado el terreno en Madrid. Ayuso avanza en su fomento de la natalidad, mientras la izquierda pone el foco en que, para mejorar la situación de las familias, hace falta facilitar los cuidados y la conciliación. Más allá de criticar el sentido de la norma aprobada en la Cámara de Vallecas, la oposición pone el foco también en su forma. 

Es una batalla cultural que tiene el PP contra Vox. Porque la señora Ayuso y Vox son exactamente lo mismo, son negacionistas y machistas. No se trata de ayudar a las madres a que sean madres. Para eso lo que harían son leyes que proporcionaran acompañamiento durante la maternidad”, señaló la portavoz del PSOE en la Asamblea, Mar Espinar

Los socialistas recuerdan que Madrid es la única comunidad de España sin ley de Igualdad, además de que la región lidera en brecha salarial entre hombres y mujeres, pero van más allá: “Esta ley no es solo una chapuza en la forma, sino también en el contenido. Por eso los socialistas vamos a acudir allá donde sea necesario, también al Tribunal Constitucional”, anuncia. 

También desde Más Madrid anunciaron medidas contra la propuesta del PP antes de que se aprobara. El grupo registró un escrito dirigido a la Mesa de la Asamblea en el que advertía de la posible inconstitucionalidad de una de las enmiendas de los populares, al considerar que permitía al Consejo de Gobierno modificar por vía reglamentaria un elemento esencial de la ley, como el umbral de las 14 semanas para acceder a las ayudas y al reconocimiento previsto en la norma. Por ello, solicitó que la enmienda fuera inadmitida o, de forma subsidiaria, que se recabara un informe urgente de los servicios jurídicos antes de someterla a votación, algo que no se hizo. 

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio