Mariano de Paco Serrano consiguió un sobresaliente cum laude por parte del tribunal que evaluó su tesis doctoral. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid indagó en la obra de Adolfo Marsillach y puso el foco en sus montajes con la compañía nacional de Teatro Clásico. Lo llamativo es quién fue el director de la tesis: Mariano de Paco Moya, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Murcia (UMA) y padre del político del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Los vacíos legales de la normativa estatal permitieron una actuación que todas las fuentes académicas consultadas por Público califican de «moralmente indefendible» e «indecoroso». Pero que en el caso de la familia De Paco es la norma, no la excepción.
Mariano de Paco Moya también dirigió la tesis de su propia esposa y madre del consejero, Virtudes Serrano. La filóloga defendió la compilación de sus investigaciones académicas en 1990, bajo el título: La obra dramática de Domingo Miras. El resultado se puede consultar en Teseo, repositorio público y oficial de todas las tesis doctorales presentadas en España. Lo que no viene especificado en esta plataforma es el nombre del director del doctorado, una información que sí comparte la Academia de Bellas Artes de Murcia en su perfil de Mariano de Paco Moya. «El [hecho de] no figurar el nombre del director en la ficha de la tesis en la base de datos de Teseo debe responder a algún error de época o [tal vez] porque entonces era un campo no exigido u opcional», señalan a Público desde la Universidad de Murcia. Virtudes Serrano obtuvo el Premio Extraordinario de Doctorado y el Premio Miguel Hernández de Investigación.
‘Público’ contactó con los diversos miembros de la familia De Paco para conocer su versión, pero ninguno respondió a las preguntas planteadas
La investigadora y dramaturga codirigió a su vez la tesis de Diana Marta de Paco Serrano, hija del matrimonio y hermana del consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid. El trabajo lo registró en la Universidad de Murcia en el año 2000. Y también está disponible en Teseo, bajo el siguiente enunciado: La saga de los Atridas en el teatro español contemporáneo.
En resumen: en la familia nuclear de los De Paco son cuatro miembros, todos son doctores, y tres de las tesis se las dirigieron unos a otros. Todo ello con el consentimiento de la Universidad de Murcia.
Público se ha puesto en contacto con los diversos miembros de la familia De Paco para conocer su versión, sin que ninguno de ellos haya respondido a las preguntas planteadas por este periódico.
El sistema universitario y los «vicios endogámicos»
Las fuentes consultadas por Público coinciden al denunciar que este tipo de «vicios endogámicos» son «absolutamente reprobables«, pero hasta hace unos años eran «perfectamente posibles» en todas las universidades españolas. El primer real decreto que reguló los estudios de doctorado en nuestro país data de 1985, un texto que se limita a precisar que «para ser director de tesis será necesario estar en posesión del título de doctor y pertenecer a uno de los cuerpos docentes universitarios». La norma solo dedica un subapartado a enumerar los requisitos que se necesitan para desarrollar las tareas de dirección, sin hacer referencia a las incompatibilidades o prohibiciones.

Esta es una máxima que se repite en el real decreto 778/1998, donde se incorpora un matiz a la anterior disposición y se exige «tener vinculación permanente o temporal con el departamento o instituto universitario que coordine el programa de doctorado». Virtudes Serrano, Diana Marta de Paco Serrano y Mariano de Paco Serrano presentaron sus respectivas tesis al amparo de esta normativa. «[Los trabajos] se regulaban por normativas nacionales de estudios de doctorado que designaban su gestión a los departamentos y facultades y que no establecían nada sobre el grado de parentesco en la dirección de tesis doctorales«, defienden en una conversación con Público desde la Universidad de Murcia. Las mismas fuentes califican sin embargo lo sucedido de «aparentemente impropio». Las escuelas de doctorado -tal y como las conocemos ahora mismo- no echaron a andar hasta el segundo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, todo ello a raíz de una transposición de la Unión Europea.
«Las incompatibilidades no estaban específicamente reguladas, pero ni eran -ni son- demasiado éticas. Lo que sí había era unas comisiones de doctorado que se estructuraban en base a las cuatro grandes áreas de conocimiento y donde se podían presentar alegaciones», recalcan los profesores de distintas universidades españolas que han hablado con Público. Las propuestas de tesis tenían que pasar varios filtros antes de materializarse y por supuesto llegar a un tribunal. La Escuela Internacional de Doctorado de la Universidad de Murcia ha confirmado a este medio que las tres tesis que implican a la familia del consejero popular tuvieron el «visto bueno» de sus respectivos departamentos, toda vez que no recibieron ningún tipo de «alegación».
La Universidad de Murcia afirma que tiene una «propuesta en trámite» para que nadie pueda dirigir la tesis de un pariente
El real decreto 99/2011 vino a actualizar la normativa vigente, pero no afectó a los doctorados de Mariano y Diana Marta de Paco Serrano -iniciados antes de su entrada en vigor-. Y tampoco regía cuando defendió su tesis la madre de ambos, Virtudes Serrano. Esta reforma puso en marcha las Escuelas de Doctorado, pero no entró a limitar nada de lo relativo a las incompatibilidades por vínculos matrimoniales o relaciones de parentesco: «Las universidades (…) podrán establecer requisitos adicionales para ser director o directora de tesis». Las cincuenta universidades públicas españolas mantuvieron intactas sus propias directrices con respecto a esta cuestión.
La última actualización de la norma -a nivel estatal- data del verano de 2023, pero tampoco especifica nada sobre los eventuales conflictos de intereses. «Estas designaciones eran perfectamente posibles en la universidad española, pese a lo aparentemente impropio. (…) La Universidad de Murcia (UMU) ahora procura evitar estas situaciones a través de los filtros colegiados de los que tiene control», indican desde el centro. Las mismas fuentes aseguran también que la universidad tiene «una propuesta en trámite» para impedir que un profesor pueda dirigir las tesis de doctorandos con los que tenga algún tipo de «parentesco». Esta es una prohibición que solo contemplan en sus reglamentos internos o mediante acuerdos específicos seis de las cincuenta universidades públicas españolas: la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), la Universitat de Barcelona (UB), la Universidad de Córdoba (UCO), la Universidad de Málaga (UMA), la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y la Universidad de Valladolid (UVa).
La Universidad de Málaga fue la primera en introducirlo en su reglamento, antes incluso de la publicación del real decreto 576/2023. «No se admitirán propuestas en las que las personas directoras o tutoras tengan con el doctorando o la doctoranda un vínculo matrimonial, o situación de hecho asimilable, o parentesco de consanguinidad hasta un cuarto grado o segundo de afinidad», reza el artículo dedicado a la «asignación de tutores y directores de tesis» del reglamento 4/2022 de la UMA. Los planteamientos son similares en las normativas de las universidades de Córdoba, Santiago de Compostela y Valladolid. La Univesidad de Alcalá y la Universitat de Barcelona, por su parte, recogen esta incompatibilidad en el «compromiso documental» que tienen que firmar tanto quien dirige la tesis como quien la realiza, declarando que «no concurren en las situaciones de abstención por parentesco recogidas en el artículo 23 de la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público».
La Ley 40/2015 es la que regula el funcionamiento del sector público en España. El artículo 23 establece que «las autoridades y el personal al servicio de las administraciones en quienes se den algunas de las circunstancias señaladas en el apartado siguiente», como una situación de «parentesco de consanguinidad», tendrán que abstenerse «de intervenir en el procedimiento». Las fuentes académicas consultadas por este diario, no obstante, matizan: «Este punto se refiere más bien a los procedimientos para la selección o evaluación del personal, pero no alude a la dirección de trabajos o tesis que luego son evaluadas por otras personas expertas tras superar los filtros colegiados y sus correspondientes periodos de exposición pública».
La composición de los tribunales, también sospechosa
Los tribunales encargados de evaluar las investigaciones de los doctorandos tendrán que estar compuestos por «una mayoría de miembros externos al programa» y al centro «donde se defienda la tesis». Además, tampoco podrán integrar estos equipos «la persona o personas directoras de la tesis doctoral y la tutora o tutor» de la misma, tal y como recoge el real decreto 576/2023. Lo que no aclara el texto es qué ocurre cuando quien integra el tribunal ha firmado previamente artículos o investigaciones con quien dirige la tesis, una máxima que queda en manos de cada universidad y que también se cumple en el caso del consejero de Cultura de Isabel Díaz Ayuso.
Francisco Javier Diez de Revenga Torres presidió el tribunal que se encargó de evaluar y otorgarle un sobresaliente cum laude al hijo de su compañero Mariano de Paco Moya, catedrático con el que había publicado previamente el ensayo Historia de la literatura murciana. Diez de Revenga dirigió además la tesis de su propia esposa, Elisa Albacete López Ferrer. Los dos son padres del también senador popular por la Región de Murcia, José Ramón Diez de Revenga Albacete. La Universidad de Murcia, preguntada por la adopción de posibles medidas tras destaparse esta trama de tesis familiares, sentencia: «No tenemos instrumentos legales para tomar ningún tipo de medida (…) y las que tenemos pendientes de desarrollar no podrían ser retroactivas».